Beta Alanina como Suplemento Dietético Razones para Utilizarlo

¿Qué es la beta alanina? La beta alanina es un aminoácido de los que se clasifican como no esenciales, es decir que no resulta vital para la existencia humana ya que puede ser sintetizado en el hígado o ingerirse como parte de la dieta, fundamentalmente a expensas del consumo de carnes de pollo, res, cerdo y pescado.

Un detalle estructural de la beta alanina consiste en que presenta el grupo amino en posición beta, diferencia notable con el aminoácido usual, alfa-alanina, que se encuentra en las proteínas que forman parte de los alimentos.

¿Cómo la beta alanina contribuye a mitigar la fatiga muscular?

Debido a esa característica particular, el que sea un beta aminoácido, es que puede entrar a formar parte de un compuesto llamado carnosina, que tiene capacidad como antioxidante a nivel de la masa muscular. La llamada carnosina actúa también como amortiguador de altas concentraciones de ácidos en el músculo, es decir, establecer un adecuado balance del pH contribuyendo a mitigar la fatiga muscular.
En razón directa de cumplimentar estas funciones en el fisiologismo del músculo es que se utiliza frecuentemente como suplemento nutricional, en aras de mejorar el rendimiento de atletas y fisiculturistas.

beta-alanina

Se ha demostrado en numerosos estudios que al incrementar los niveles de carnosina intramuscular se logra aumentar la fuerza, potencia y la carga por sesión de entrenamiento.

¿Porque utilizar beta alanina como suplemento nutricional?

A esta altura te cuestionarás porque no tomar carnosina. Pues la respuesta es sencilla y clara. La carnosina es un dipéptido que está formado por beta alanina e histidina, y de esta manera al ingerirlo con esta estructura química es digerido en el tránsito a través del tractus digestivo en sus componentes individuales, es decir vuelve a ser beta alanina e histidina. De forma contraria resulta cuando se ingiere en forma de beta alanina sola, que como hemos visto con anterioridad es el precursor de la carnosina. En otros términos, al recibir como suplemento beta alanina contribuimos a la formación de la carnosina necesaria para el músculo esquelético.
En otras ocasiones hemos compartido con Ustedes que el ser humano tiene una gran capacidad de adaptación. Es capaz de subsistir en temperaturas cercanas a sensación térmica de 50 grados Celsius como acaba de suceder en Argentina o las temperaturas de Winnipeg, cercanas a la sensación térmica de menso 50 Celsius.

Algo similar sucede con la práctica del deporte. Era impensable que alguien pudiera correr un maratón en los tiempos que han hecho Patrick Makau, en Berlín, 2011 y el etíope Gebreselassie, en Berlín 2008, ambos con 2 horas 3 minutos 59 segundos. Y es que la fatiga muscular acecha al deportista. Depende casi exclusivamente de las características del tipo de deporte, pero también marca la diferencia el nivel de preparación física que se obtiene en el entrenamiento.

No es necesario recalcar el papel fundamental que juega la dieta en esta etapa, es decir, cantidad y calidad de los nutrientes recibidos, los que se convierten en un elemento fundamental para obtener resultados superiores.Dentro de esto aquellas acciones dirigidas a disminuir el impacto de la fatiga muscular se convierten en elementos trascendentes.

He ahí donde se inserta la beta alanina por ser, como hemos visto, parte integral de la carnosina, la que participa como poderoso antioxidante neutralizando el efecto de las especies reactivas del oxígeno, tema que por su importancia abordaremos en trabajos futuros.

También contribuye de forma importante en la disminución de los procesos oxidativos de grasa y proteínas y en el control del pH, inclinando la balanza hacia mantener el pH neutro, es decir cercano a 7, condición que se avala en numerosos estudios con fibra muscular aislada en los que se ha corroborado que las condiciones óptimas para el proceso de excitación-contracción del músculo conllevan que el pH sea neutro.

¿Cuánto y cuando tomar beta alanina?

Numerosos trabajos de investigación coinciden en que las dosis a tomar de beta alanina deben estar entre 4 y 6,4 gramos diarios durante intervalos de tiempo que oscilan entre 4 a 10 semanas. De esta forma se logra aumentar los niveles de carnosina en un 59% a las 4 semanas y 80% a las 10 semanas.

Algunos se inclinan a que las dosis deben estar dependientes de la etapa del entrenamiento en que se encuentra el atleta, y de hecho aconsejan de que si se trata de los primeros días del entrenamiento se debe incrementar las frecuencias diarias hasta 4/día durante 6 días con una dosis de 1.6 gramos, seguida de aplicar la misma cantidad pero disminuyendo la frecuencia/ día a dos mantenidas durante 22 días.

Otro esquema establece que para los velocistas se debe utilizar en el orden de 400 mg 6 veces al día durante 4 días, y a continuación utilizar 600 mg, en frecuencias de 6 veces diarias por 4 días, y a continuación usar 800 mg por 6 veces diarias en un total de 20 días.

Otra aplicación está relacionada con los adultos mayores a los que se aconseja apliquen un esquema sobre la base de ingerir 800 mg 3 veces al día durante 90 días en función de optimizar la actividad física de forma integral.

En fin si deseas mejorar tu masa muscular e incluso incrementar tu rendimiento físico no cabe duda, la suplementación con beta alanina es la elección.