Impétigo: Qué Es, Causas, Síntomas Y Tratamiento

¿Qué Es El Impétigo?

Es una infección bacteriana que alcanza la capa más superficial de la piel. Ocurre con más frecuencia en verano, donde la temperatura es más propicia para la proliferación de microorganismos. Su manifestación es por medio de llagas rojas en forma de racimos, que pueden romperse, exudar líquido y formar una costra amarillenta.

Se presenta principalmente en niños, debido a la menor resistencia de su piel y a la facilidad de contagio en la guardería o el colegio.

El contagio es por contacto directo, principalmente por medio de lesiones cutáneas, como picaduras de insectos, arañazos o cortaduras. Las ropas, sábanas y toallas también pueden ser vías de transmisión.

Los microorganismos responsables de la infección son Staphylococcus aureus y Streptococcus pyogenes, y las formas cutáneas como se manifiesta varían de acuerdo al agente infeccioso.

Tipos De Impétigo Y Sus Síntomas

Impétigo ampolloso

Causado por la bacteria Staphylococcus aureus, la cual es capaz de producir toxinas que causan desprendimiento de la capa más superficial de la piel, favoreciendo la aparición de ampollas. Suele aparecer en los miembros superiores e inferiores, nalgas y tronco, sin afectar el rostro.

La lesión inicial del impétigo ampolloso se da con pequeñas pápulas que evolucionan rápidamente a ampollas con contenido amarillento. La piel circundante suele ponerse roja y con prurito. Las ampollas pueden romperse dejando una costra amarillo-rojiza. Puede haber fiebre y otros síntomas como malestar y falta de apetito.

Impétigo no ampolloso

También llamado impétigo común, es la forma más frecuente, causado por estreptococos. El cuadro clínico generalmente comienza con pequeñas pápulas rojas, semejantes a picaduras de mosquitos, que evolucionan rápidamente a pústulas pequeñas (lesiones con pus), las cuales estallan, formando costras de coloración dorada o miel. Es un proceso que generalmente dura una semana y las lesiones atacan con preferencia el rostro y el cráneo, pero también pueden aparecer en brazos y piernas.

No es común que se presenten síntomas sistémicos como fiebre o malestar, pero pueden aparecer nódulos linfáticos dolorosos en el cuello.

Estas lesiones no duelen, pero pueden producir escozor, lo cual es contraproducente, porque además de lo molesto, favorecen la diseminación por contaminación de las manos, cuando la persona se rasca. Con el tiempo, las costras desaparecen, dejando pequeñas marcas rojas que desaparecerán a largo plazo sin dejar cicatrices.

 

Causas Del Impétigo

Como ya adelantamos, el impétigo puede ser causado por Streptococcus  pyogenes y Staphylococcus aureus, que forman parte de nuestra flora bacteriana y viven en la piel sin causarnos ningún daño, en condiciones normales. No obstante, por medio de una pequeña herida pueden llegar a las capas más internas de la piel y provocar la infección. Ahora bien, existen algunos factores de riesgo que pueden incrementar las probabilidades de adquirir la enfermedad:

  • Erupciones producidas por agentes externos que irriten la piel.
  • Crisis alérgicas en la epidermis.
  • Por contacto con otra persona enferma de impétigo.
  • Al compartir utensilios contaminados como ropa de cama, toallas y vestimenta.
  • Picadura de insectos.

Algunos pacientes, pueden almacenar las bacterias en la cavidad nasal, haciendo que su eliminación definitiva se dificulte, ya que la simple manipulación de la nariz con las manos puede volver a contaminarlos.

 

Tratamiento Del Impétigo

El impétigo no es una infección grave y muchas veces se cura solo, aunque, muchas veces se indican antibióticos para disminuir las posibilidades de contaminación de otras personas, acelerar la mejoría de las lesiones y evitar las complicaciones.

Si las lesiones son leves, el médico recomendará una buena higiene y antibióticos tópicos. Cuando las lesiones están muy  diseminadas, o si el impétigo es ampolloso, se prescriben antibióticos orales durante una semana.

La necesidad de acudir al médico ante la presencia o sospecha del impétigo, se debe, principalmente, para evitar daño en los riñones o dejar marcas permanentes en la piel.

Paralelamente al tratamiento médico, existen formas naturales que incluyen:

  • Higiene constante para evitar la propagación del impétigo, utilizando jabón muy suave y agua tibia en las zonas comprometidas.
  • Lavar muy bien la ropa de vestir, así como sábanas y toallas.
  • Lavarse las manos constantemente.
  • Evitar tocarse y rascarse, principalmente los niños.

Otra ayuda importante la podemos encontrar en los alimentos, ya que poseen propiedades antibacterianas y antinflamatorias, por ejemplo:

  • Ajo, que combate el crecimiento bacteriano.
  • Cúrcuma que, por sus propiedades antinflamatorias, evita o disminuye las molestias de las llagas.
  • Aceite del árbol de té, que es un poderoso antibacteriano, el cual se aplica en las lesiones, mezclándolo con aceite de argán.

 

Prevención Del Impétigo

Más que hablar de cómo prevenir el impétigo, te haremos unas recomendaciones para  evitar que aparezca de nuevo o se complique.

  • Si tienes impétigo, es importante que te aísles.
  • Si conoces a alguien que lo esté padeciendo, evita cualquier contacto con esa persona.
  • Lava las áreas afectadas con jabón neutro de forma delicada y, luego de enjuagar, cúbrelas con gasa estéril.
  • Lava la ropa, sábanas y toallas del enfermo todos los días con agua caliente y no las compartas con ningún miembro de la familia.
  • Usa guantes al aplicar la pomada con antibiótico y, posteriormente, lávate muy bien las manos.
  • Mantén las uñas cortas, sobre todo en niños, para evitar que se arañen al rascarse y así no vuelvan a infectarse.
  • Lávate con frecuencia las manos.
  • Se debe mantener a la persona infectada en casa hasta que el médico señale para evitar el contagio.

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