Dolor de huesos: causas y tratamiento

El dolor de huesos puede ocurrir por diversas causas, entre ellas: artritis, artrosis, osteoporosis, falta de nutrientes por una dieta inadecuada, esfuerzos físicos, traumatismos, metástasis, cáncer y otras lesiones. Aquí veremos más detalles sobre las causas y formas de tratamiento. (Referencia)

¿Dolor de huesos?

El término médico del dolor de hueso es dolor óseo. El dolor de huesos puede ser agudo o crónico, y es importante prestar atención para poder identificar qué tipo de dolo se está presentando.

Dolor de huesos agudo:

Es el que se presenta de forma repentina, tiene una duración máxima de 12 semanas. Generalmente es consecuencia de algún traumatismo, esto puede ser después del ejercicio, algún accidente, lo que se traduce una lesión directa. En muchos casos es indistinguible el dolor de huesos y articulaciones.

Dolor de huesos crónico:

El dolor crónico, es que que se instaura en forma lenta y progresiva durante un tiempo mayor de 12 semanas, puede ser intermitente o constante y además puede presentarse dolor en un sitio en particular o dolor de huesos en todo el cuerpo. (Referencia)

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Dolor de huesos

Causas de dolor de huesos

El mecanismo de producción del dolor óseo es complejo. Se sabe que existen unos receptores de dolor ubicados en una delgada cubierta de los huesos denominada periostio, así como alrededores de las superficies articulares. De tal manera, la médula ósea (parte interna) y la corteza del hueso se cree que no tienen sensibilidad dolorosa.

Dichos receptores se pueden activas o estimular por agentes externos, como traumatismos o fracturas. Pero también por factores internos o propios al hueso en donde al liberarse sustancia de tipo inflamatorio puede activar sensibilidad ósea, sin que exista un antecedente traumático ni ruptura del periostio. (Referencia)

Comúnmente, se cree que el dolor de huesos se da por el envejecimiento, o que hay dolor de huesos por frío o en temporadas de lluvia o humedad, por exceso de ejercicio, pero estos pueden ser desencadenantes, mientras que existe alguna causa concreta del dolor. (Referencia)

  • Artrosis u osteoartrosis: puede ser debido a dolores articulares, desgaste del cartílago, tejido que funciona como un amortiguador que protege los extremos de los huesos, ayuda al movimiento adecuado de las articulaciones. La osteoartritis es una de las enfermedades degenerativas o por desgaste más comunes.Ocurre por lo general, en personas mayores de 60 años.
  • Artritis: es la inflamación de una o más articulaciones (el área en donde dos huesos se encuentran), esta enfermedad se caracteriza por la degradación del cartílago (protege las articulaciones), hay muchos tipos de artritis. Y uno de los principales síntomas que destacan es el dolor con edema.
  • Osteoporosis: es una de las enfermedades óseas más comunes, y se caracteriza por la fragilidad de los huesos, haciéndolos más propensos a fracturarse. El dolor de huesos puede ser agudo a crónico. Generalmente, no hay síntomas en la etapa principal de la enfermedad.
  • Traumatismo o lesiones en huesos: la causa puede ser una caída, un accidente, que como consecuencia de una gran fuerza sobre el esqueleto, se ha presentado fracturas, fisuras y lesiones graves, que causan un intenso dolor de huesos.
  • Osteomielitis o infección de huesos: los huesos pueden infectarse, y las causan bacterias u hongos. Las personas que pueden ser propensas a padecer este tipo de infecciones, son las diabéticas, que hayan tenido una lesión reciente en el hueso, como fracturas abiertas, problemas de circulación, o infecciones prolongadas en la piel o del tejido subcutáneo o graso que está próximo a una superficie ósea.
  • Dolor de huesos por cáncer: es una causa frecuente de dolor, principalmente por metástasis de un tumor ubicado en cualquier otro órgano y afecta el hueso, pudiendo presentar adicionalmente fracturas óseas espontáneas.
  • Enfermedad de Paget: enfermedad propia de la mala reparación del tejido óseo.
  • Mieloma múltiple: es una enfermedad maligna o cáncer que tiene su origen en células plasmáticas, tiene como una de sus características principales el dolor de huesos.
  • Osteomalacia: deficiencia de Vitamina D.
  • Problemas endocrinos:  hipotiroidismo – hiperparatiroidismo.

Puede haber dolor óseo bajo otras circunstancias:

  • Crecimiento en la etapa de adolescencia e infantil
  • Mala postura al sentarse (dolor en la zona lumbar)
  • Anemia falciforme o drepanocítica.
  • Algunos tipos de insuficiencia renal: ciertas anomalías en los riñones (deterioran el funcionamiento de los huesos)
  • Enfermedades reumáticas
  • Lesiones en la columna vertebral
  • Deficiencia alimentarias o desnutrición, que se acompañan de deficit de minerales y oligoelementos.
  • Sobrepeso u obesidad, debido a la sobrecarga que se ejerce sobre los huesos.

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Ver también:

¿Qué otros síntomas se pueden presentar con el dolor de huesos?

Dependiendo de la causa, se puede tener dolor de huesos y cansancio o fatiga, rigidez articular, sensación de pesadez al caminar, dolor en articulaciones o musculares que frecuentemente están asociados.

Tratamiento del dolor de huesos

El tratamiento recomendado será en base al tipo de dolor dependerá de la causa o de las enfermedades asociadas.

En el caso del dolor de huesos agudo, se puede tratar mediante pastillas o medicamentos orales que alivian el dolor como los analgésicos de venta libre en las farmacias, cuidados en casa, reposo, limitar el ejercicio físico, buena hidratación y alimentación balanceada.

En el caso de los dolores crónicos el médico podrá prescribir antiinflamatorios, antibióticos, y en dado caso de que se padezca de artritis, osteoartritis, osteoporosis, infección, entre otras enfermedades de tipo óseo, en el que se requerirá tomar un tratamiento específico indicado por el especialista. (Referencia)

Entre los tratamientos alternativos que actualmente se están implementando están:

  • Acupuntura: una de las técnicas recientes para poder combatir el dolor y reducir la inflamación de las articulaciones afectadas. Consiste en la aplicación de agujas en la zona donde está el dolor.
  • Fitoterapia (uso de plantas medicinales): entre los remedios caseros encontramos los basados en plantas medicinales, una de las alternativas para combatir el dolor de huesos, es por medio de la utilización de agentes naturales, que por sus propiedades medicinales, ayudan a reducir el dolor, inflamación, mejora la movilidad, previene el desgaste de huesos, fortalece. Las principales plantas que se usan son: jengibre, ortiga, abedul, aceite de manzanilla, eucalipto, romero. Se pueden beber infusiones o masajear la zona adolorida con los aceites esenciales.
  • Infiltraciones de plasma: consiste en infiltrar plasma sanguíneo en la zona donde se fracturo el hueso, en dado caso que así sea, también puede ser en cartílagos, tendones, lesionados. Es una técnica también usada en casos de artrosis.

¿Cómo prevenir el dolor de huesos?

Se recomienda seguir una alimentación adecuada, que sea equilibrada, añadiendo alimentos ricos en calcio, además, se aconseja dormir bien,  mantener un peso corporal adecuado y si se realiza ejercicio que sea con calzado apropiados, sin excederse en tiempo ni esfuerzo

Se debe acudir al médico en caso de dolor de huesos, particularmente si se prolonga en el tiempo, ya que existen causas específicas que ameritan una investigación con exámenes complementarios y la instalación de un rápido tratamiento.

Referencias

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