10 Beneficios De La Moringa Para Tu Salud Y Sus Efectos Secundarios

Moringa oleífera, más conocida como, moringa, es una planta perteneciente a la familia de las moringáceas originaria del norte de la India. Pese a que es un árbol pequeño, sus ramas alcanzan los 10 metros de altura con hojas y vainas comestibles.

Aunque es conocida como el árbol milagroso por sus propiedades medicinales atribuidas desde hace miles de años, no fue sino hasta 2008 cuando el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos, NIH, la declaró como la planta del año en el marco de las celebraciones del Día Mundial de la Tierra.

El NIH destacó que la planta tiene un alto potencial para revertir problemas ambientales y que puede cubrir necesidades o carencias de salud en los seres humanos (1).

Estudios sobre la moringa han comprobado sus propiedades curativas para más de 20 enfermedades y características nutricionales en los últimos años. Los mismos han precisado que todas las partes de la planta pueden ser empleadas tanto para ingerir como infusión o usar en aceite para lubricar la piel.

Se ha determinado que el uso de la moringa sirve para las siguientes enfermedades, inflamaciones y dolores.

  • Anemia.
  • Artritis.
  • Reumatismo.
  • Alergias.
  • Asma.
  • Cáncer.
  • Constipación.
  • Dolor estomacal.
  • Ulceras estomacales e intestinales.
  • Jaquecas.
  • Problemas cardiacos.
  • Presión arterial elevada.
  • Cálculos renales.
  • Estreñimiento.
  • Desordenes de la tiroides.
  • Gengivitis.
  • Retención de líquidos.
  • Infecciones por bacterias, parásitos, virus y hongos.

La planta se emplea en la prevención del embarazo, mejora el sistema inmune, incrementa la producción de leche materna, se utiliza como suplemento nutricional o tónico y hasta de afrodisiaco (2).

El “árbol milagroso” aporta vitaminas A, C y E, potasio, calcio y proteínas. La moringa posee además el doble de proteínas que el yogur, el triple de potasio de las bananas, 4 veces el contenido de vitamina A suministrado por las zanahorias, 7 veces el porcentaje de vitamina C de la naranja y 4 veces la concentración de calcio que la leche de vaca, de acuerdo a una empresa fabricante y distribuidora de suplementos con moringa en los Estados Unidos.

Este pequeño árbol se cultiva en países con clima tropical y subtropical como los del continente africano, asiático, sur y Centroamérica y Hawái.

Beneficios de la moringa

La moringa es conocida por sus propiedades naturales capaces de proteger al organismo de la oxidación, alteraciones del intestino, problemas en las encías, estomacales, de alergias, enfermedades del corazón, alteraciones de tejidos y desórdenes en la tensión arterial, entre otras afectaciones al cuerpo humano. (3)

Conozcamos juntos los 10 beneficios comprobados para la salud que aporta la moringa.

 

1. La moringa es muy nutritiva

En las hojas y vainas de la moringa se concentran minerales como calcio, cobre, cromo, hierro, manganeso, magnesio y también aminoácidos. La planta es una buena fuente de vitaminas del grupo B que favorece el sistema inmunológico, a mantener una buena función celular y proporciona energía para emprender las actividades diarias.

 

2. La moringa es rica en antioxidantes

Esta planta tiene betacaroteno, fuente de vitamina A y elementos antioxidantes que combaten los radiales libres que dañan las células. En total, la moringa suma 46 antioxidantes, entre ellos, quercetina y ácido clorogénico que colaboran a bajar la presión arterial (4) (5) (6) (7).

Los antioxidantes protegen al organismo del daño celular y del envejecimiento prematuro fortaleciendo la piel.

Uno de los factores más importantes por el que se le otorga carácter medicinal y nutricional a la Moringa oleífera, es su amplia variedad de antibióticos, antioxidantes y nutrientes hallados en casi todas sus partes, de acuerdo a pruebas hechas en hojas y tallo (8).

Por la alta concentración de compuestos que reducen el estrés oxidativo y los problemas inflamatorios, sus hojas son empleadas para disminuir el riesgo de adquirir enfermedades crónicas, estomacales, del pulmón, diabetes, hipertensión arterial, problemas de la vista asociados al envejecimiento e incluso para prevenir el cáncer de colon.

El uso de las propiedades curativas de la planta no causa efectos secundarios en la mayoría de los casos.

 

3. La moringa podría ayudar a reducir los niveles de azúcar en la sangre

Los estudios en humanos sobre el efecto de la moringa en la reducción de los niveles de azúcar en la sangre son muy pobres. Solo hay evidencia de esto en animales (9)(10)(11).

Los resultados de una investigación sobre los efectos de la moringa, el curry y el melón amargo sobre la glucosa y la respuesta insulínica en personas con diabetes, apuntan que la primera de estas plantas tiene efectos positivos en el control de la glucosa sanguínea y en los niveles de insulina, al ser consumid como parte de una comida rica en carbohidratos.

Esta conclusión publicada en 2009 en un artículo de la revista científica,  International Journal of Food Science and Technology, amplia que los resultados fueron similares para las tres plantas evaluadas, pero sus autores advierten que aún se requieren más estudios para identificar correctamente los factores responsables de dichos efectos (7).

Los niveles altos de azúcar en la sangre podrían ocasionar diabetes y otros problemas metabólicos, además, se corre el riesgo de padecer un problema en el corazón si esta nivelación se mantiene.

La Academia Sadat para el Manejo de las Ciencias, en Egipto, determinó que pequeñas dosis de la semilla de moringa en polvo, entre 50 y 100 mg/kg por peso corporal, incrementa la producción enzimática del hígado, riñones y páncreas de ratas de laboratorio, así como el estado antioxidante al compararse con grupos de control sin suplemento de moringa.

En el estudio también fueron medidas la hemoglobina glicosilada, glicemia en ayunas e inmonoglobulinas (A y G), hallándose que todas disminuyeron consumiendo moringa en los grupos experimentales, lo que implicó una mejoría en la salud renal, pancreática y la disminución de complicaciones producto de la diabetes (13).

4. La moringa ayuda a la salud digestiva

moringa

La moringa conlleva a muy buenos beneficios para combatir la acidez, gastritis y demás problemas digestivos.

Se comprobó que ingerir suplemento de extractos de hojas de moringa es benéfico para el tratamiento de ulceras gástricas. Algunos consumidores apuntan que este método es más efectivo que los medicamentos convencionales, para combatir los síntomas relacionadas a este desequilibrio estomacal.

Los efectos de este tratamiento se sentirán pocas semanas después de comenzar a consumir la moringa.

La planta se ha empleado en algunas medicinas, como la tradicional de la India, para la prevención y tratamiento de problemas del hígado, renales, ulceraciones en el estómago, candidiasis y otras dolencias digestivas por sus propiedades antiinflamatorias (14).

El aceite de la moringa favorece a combatir los cálculos en los riñones, infecciones de la orina, estreñimiento, acumulación de líquidos y a la mejoría de la función hepática, con lo que se desintoxica al organismo de toxinas como metales pesados.

 

5. La moringa ayuda a reducir el riesgo de un problema del corazón

Investigaciones han concluido que la moringa mejora significativamente la función del corazón, evita potenciales riesgos de ataques cardiacos y previene la formación de placas en las arterias.

El organismo también se beneficia con la reducción de los niveles de lípidos como colesterol y triglicéridos, por lo que esta planta “milagrosa” es recomendable para prevenir enfermedades cardiovasculares.

6. La moringa ayuda a prevenir la anemia ferropénica

La moringa tiene más hierro que algunos vegetales como la espinaca y es precisamente la carencia de este mineral lo que causa la anemia ferropénica, una de las más comunes en el mundo.

El hierro es esencial para la producción de hemoglobina y glóbulos rojos necesarios para combatir esta debilidad. La salud está en riesgo cuando la concentración de hemoglobina es muy baja, algo que se puede prevenir con la planta originaria de la India.

7. La moringa podría ayudar a reducir la inflamación

La moringa se distingue por tener compuestos químicos-protectores que ayudan a disminuir la inflamación, uno de ellos, el isotiocianato de bencilo.

A esta planta también se le han vinculado propiedades anti-tumorales y compuestos bioactivos que mantienen libre al organismo de acidez, un estado en el que las células cancerígenas proliferan.

Los estudios más recientes para profundizar los resultados de los efectos de la moringa en la inflamación han sido en animales, tubos de ensayo y muy limitados.

8. La moringa ayuda para la salud de la piel

Ingerir moringa habitualmente en té o infusión protegerá, prevendrá enfermedades y mantendrá la piel más saludable.

Su aceite tiene efectos rejuvenecedores y relajantes en el mayor órgano del cuerpo y es usado con frecuencia con fines estéticos como previsor de las arrugas prematuras.

El aceite de la semilla de la moringa hidrata, lubrica, es astringente y desintoxicante. También ayuda a neutralizar los efectos de contaminantes y retarda el temprano envejecimiento.

El alto contenido de proteínas de la moringa favorece a la protección de las células dérmicas contra daños ocasionados por metales pesados como mercurio y cadmio. Todas estas propiedades han sido utilizadas para la elaboración de cosméticos y demás productos para el cuidado de la piel.

Por sus componentes antibacterianos, antivirales y antifúngicos, la moringa es empleada en aceite para reducir el pie de atleta, disminuir la inflamación causada por el acné, eliminar malos olores, tratar abscesos, contra la caspa, la gingivitis, quemaduras y heridas (15, 16).

Sumado a todo estos beneficios, se emplea para terapias relajantes, en masajes y aromaterapias. La moringa también está presente en hidratantes comerciales y acondicionadores para piel.

9. Efecto contra el envejecimiento y de equilibrio hormonal

Los resultados obtenidos de una investigación emprendida en 2014 para evaluar el efecto del uso de suplementos de hojas de moringa y amaranto en polvo, sobre el perfil antioxidante y el estado oxidativo en mujeres posmenopáusicas, concluyeron que el consumo de estos añadidos produjo incrementos estadísticamente significativos, en el estado antioxidante y una disminución de los valores de estrés oxidativo en mujeres que recibieron suplementación diaria con 7 gramos de polvo de hojas de moringa y 9 gramos de hojas de amaranto, también en polvo.

El objetivo del estudio fue determinar si estos suplementos podían ayudar a disminuir los problemas causados por el envejecimiento, valorando que durante la fase en la que se encontraban las mujeres sometidas al estudio, las enzimas responsables de evitar la oxidación disminuyen considerablemente.

El ensayo experimental se realizó en 90 mujeres en edades comprendidas entre 45 y 60 años, divididas en 3 grupos de 30 cada uno, a los que se les suministraron distintos niveles de suplementación.

Los análisis antes y después de los suplementos incluyeron los niveles de retinol, ácido ascórbico, glutatión peroxidasa, superoxido dismutasa y malondialdehido. También se evaluaron la glicemia en ayunas y los niveles de hemoglobina.

Estos resultados indicaron que ambas plantas poseen propiedades antioxidantes y potencial terapéutico para la prevención de complicaciones durante la postmenopausia, incluidas las variaciones hormonales que se presentan en esta fase de la mujer (17).

Aunque la moringa también se ha empleado por mucho tiempo como estimulante del apetito sexual, hay evidencias que apuntan a una disminución de la tasa de concepción. Asimismo, mejora el funcionamiento del sistema inmunológico durante la gestación y estimula la producción de leche materna.

10.- Estabilización del estado anímico

La moringa posee alto contenido del aminoácido triptófano, esencial para activar la liberación de la serotonina que es el neurotransmisor responsable del equilibrio del estado anímico y previsor de la depresión.

Su riqueza en antioxidantes y sustancias que mantienen saludables el funcionamiento de la tiroides elevan la energía, mejoran la libido, combaten la fatiga, la depresión, el insomnio y evita los cambios negativos de humor.

Datos nutricionales de la moringa

El contenido proteico de la moringa es de alrededor del 27% con cantidades valiosas de calcio, hierro, fósforo y vitaminas A y C. Posee una alta concentración de antioxidantes en sus hojas, entre ellos, los isotiocianatos con propiedades anticancerígenas, hipotensoras, hipoglicemiantes y antibióticas.

Las semillas de esta planta contienen 40% de aceite, cuyo 73% es ácido oleico que le convierte en uno tan bueno como el aceite de oliva.

Las semillas son empleadas como purificadoras de agua porque las impurezas se adhieren a ellas. Estudios apuntan a que 0,2 gramos de semilla molida pueden transformar un litro de agua contaminada en potable, por sus propiedades coagulantes.

Estos elementos de origen también se usan para mejorar el sabor del agua, ya que como ocurre con las impurezas, las sales que causan su desagradable sabor se adhieren a ellas.

El aceite de moringa se emplea para para cocinar o aplicar directamente sobre la piel porque retiene su humedad, acelera la cicatrización de heridas y sirve de calmante en pieles resecas o quemadas por el sol.

La moringa se suministra a niños del tercer mundo con deficiencia de vitamina A por todas sus propiedades nutricionales. Esta debilidad compromete la salud de los infantes por la disminución de la actividad inmunológica (18).

Para maximizar sus cualidades nutritivas se debe preparar un té con las hojas secas para que liberen sus compuestos. Las hojas también se pueden triturar y usar en polvo como encapsulados similares a los de venta comercial.

Moringa contra matcha

La matcha es un té verde en polvo extraído de las hojas de la planta Camellia sinensis, muy valorado por sus beneficios a la salud. Se le conoce como una infusión un poco más poderosa que el té verde tradicional por su mayor contenido de los antioxidantes polifenoles y catequinas.

La principal catequina del té verde es el galato de epigalocatequina, presente en la matcha con una concentración 137 veces más que en el té verde tradicional. En cuanto al sabor, este es más suave que el té verde común.

La moringa tiene más fibras y proteínas

La moringa y la matcha poseen propiedades similares como la capacidad de disminuir las inflamaciones, contienen antioxidantes, retardan el envejecimiento, mejoran la actividad inmunológica y ambas son protectoras del cerebro y del corazón, entre otras cualidades benéficas.

Son semejantes también en apariencia y modo de consumo, pero se diferencian en su perfil nutricional pues aunque en términos calóricos se parecen, la moringa posee más fibras, proteínas, calcio, sodio, vitaminas A y C (19).

La diferencia en contenido proteico se manifiesta en una desigualdad en cuanto a concentración aminoacidica, pues las hojas de moringa tienen todos los aminoácidos esenciales para la síntesis proteica, leucina, histidina, metionina, treonina, lisina, fenilalanina, valina y triptófano.

La Organización Mundial de la Salud recomienda el uso de moringa para complementar dietas deficientes en nutrientes y para prevenir enfermedades nutricionales.

El té de matcha tiene un alto contenido de antioxidantes como el galato de epigalocatequina, EGCG, comprobado como protector del cerebro, sustancia que la moringa no proporciona.

Lo ideal será emplear ambas plantas como complementos mutuos para aprovechar al máximo sus propiedades curativas.

Historia y usos de la moringa

La Moringa oleifera se cultivó inicialmente en la India y tuvo mucho valor en el mundo antiguo, tanto que era utilizada por romanos, griegos y egipcios para la elaboración de perfumes y lociones para la piel con el aceite de las semillas.

Este aceite también era empleado para proteger la piel de la gente en poblaciones situadas en lugares áridos.

Los guerreros, Mauryan, en la India antigua, eran alimentados con extracto de las hojas de moringa durante las guerras, porque se creía que aumentaba la resistencia y fuerza de los hombres.

El aceite de la planta comenzó a ser utilizado con fines culinarios, principalmente en ensaladas, en Jamaica para el año 1817. Sus hojas eran muy valoradas e incluidas en recetas locales.

En muchas de las regiones africanas y asiáticas las hojas de la planta se utilizan para la alimentación. Sus semillas y flores también se incluyen en la dieta y empleos varios como el terapéutico.

La oleífera es la moringa más usada de los más de 10 tipos que se cree hay en el mundo. Se ha empleado en tiempos de hambruna durante décadas en docenas de países para combatir la desnutrición, no solo por sus características nutricionales, también por ser una planta que crece fácilmente en donde otras no alcanzan a germinar.

Antes de los primeros estudios científicos sobre sus propiedades, la medicina ayurvedica la había incorporado desde hace más de cuatro mil años.

Esta impresionante obra de arte de la naturaleza también ha sido empleada para la recuperación de suelos fértiles, filtrado de agua, elaboración de aceites para la piel y medicamentos o suplementos.

Además, la descomposición del árbol mejora los cultivos de otras fuentes alimenticias vegetales en terrenos prácticamente estéril.

¿Cómo usar la Moringa?

La moringa se usa de diferentes formas para aprovechar sus propiedades. Por ejemplo, en Estados Unidos se comercializa en cápsulas o en polvo porque la importan desde África o Asia.

Aunque su consumo no tiene un gusto agradable, vale la pena pasar su sabor similar a una mezcla de espárragos y rábano picante (20).

De acuerdo a resultado de ensayos clínicos, se pueden consumir diariamente hasta 29 mg / kg por peso corporal sin ningún problema. Te presentaré a continuación algunas maneras de emplear el “árbol milagroso” para extraer todo lo que se pueda sacar en beneficio del organismo.

Polvo u hojas secas

Las hojas se pueden recoger durante las épocas de sequía cuando no se hallan otros vegetales frescos disponibles. Se secan y trituran para extraer sus beneficios. Lo ideal es tomar la moringa en cápsulas, en polvo o té junto con la comida. Nunca con el estómago vacío.

Té de moringa

Se prepara con las hojas secas pero bien mojadas en agua caliente y sin hervirlas, para que no se pierdan los nutrientes.

Semillas

Las semillas se hallan dentro de las vainas. Se extraen, se asan o secan como se suele hacer con las nueces para conservar su frescura. También se pueden usar molidas para purificar agua.

Aceite

Se consigue en cualquier tienda naturista como aceite “Ben”. Es necesario conservar en un lugar fresco y oscuro. Se puede emplear de forma local para el mantenimiento de la hidratación de la piel y como tónico antienvejecimiento.

¿Cómo consumir la moringa?

Lo primero es estar seguro de tener en manos un producto de calidad en extracto o suplemento. El primero de ellos es mejor.

  • Comienza el consumo de moringa con una cucharadita cafetera diaria los primeros 3 o 5 días, regla de los tres días, para ayudar al organismo a ajustarse al horario de la ingesta.
  • Aunque se puede consumir en varias horas, lo más sugerido es tomarla en el desayuno junto a otros alimentos. También se puede ingerir a media tarde o por las noches para un mejor dormir.
  • Aumenta la dosis de una a dos cucharaditas después de los primeros 3 a 5 días, valorando los resultados que quieras alcanzar y tu estado de salud vigente.

Efectos secundarios de la Moringa

La moringa tiene también valores a destacar en cuánto a efectos secundarios en personas con condiciones médicas específicas, algunas secuelas delicadas, tanto como para no ignorar.

Aunque esta planta es muy útil para quienes sufren de diabetes porque disminuye los niveles de azúcar en la sangre, no lo es para personas con hipoglicemia pues pudiera reducir drásticamente los valores de glicemia, causando desmayos e inclusive un estado de coma.

No se recomienda consumirla antes de ir a dormir si se padece de insomnio por sus efectos energizantes. En este caso particular, lo mejor es tomarla al menos 4 horas antes de ir a la cama.

El motivo por el que no se debe ingerir la moringa antes o después de las comidas es porque podría causar acidez estomacal.

El consumo en exceso de infusión o té de la planta podría causar diarrea por su efecto laxante y naturaleza fibrosa, que favorece a la limpieza de toxinas en el organismo y la pérdida de algunos kilos. Si estos últimos son tus objetivos, irás al baño más del promedio de veces los primeros días de ingesta.

No debe ser consumida durante el embarazo porque al igual que otras plantas tiene sus contraindicaciones durante esta etapa, en principio, por sus altos niveles de vitamina A que pudieran detener el proceso de división celular perjudicando el crecimiento fetal.

Su consumo durante el embarazo también podría ocasionar contracciones del útero potencialmente problemáticas durante este estado.

No habrá problema con un consumo controlado por un médico y en cantidades mínimas, pero nunca debe ser ingerida por cuenta propia durante el embarazo o en la lactancia.

Pese a todos estos efectos adversos, la moringa en sus consumos orales o en forma de aceite es normalmente bien tolerada por el organismo. Ha sido así por miles de años en la historia de la humanidad.

No se descarta que algunas consecuencias negativas de la moringa sean causadas por su mezcla con ingredientes sintéticos en las numerosas presentaciones comerciales y no por la propia planta natural. Es muy importante revisar la etiqueta del producto para confiar que se consumirá un suplemento de calidad y puro.

Se deben seguir las instrucciones del envase sobre la dosis recomendada, ingiriendo un máximo de 6 gramos al día durante solo 3 semanas, la forma más segura de todas. Las raíces o sus extractos pueden ser tóxicos (21).

Conclusión

La moringa tiene un sabor fuerte y hasta desagradable. Dale tiempo a tu cuerpo para que se adapte a ella y presta atención a cómo la asimila, pues cada organismo es diferente y como ya hemos repasado, en algunos casos pueden presentarse efectos secundarios.

No olvides consultar con tu médico antes de introducir moringa como suplemento alimenticio y más importante aún, para darle un uso terapéutico si quieres aprovechar al máximo sus propiedades.

Esta maravillosa planta se puede consumir en polvo como complemento alimenticio, beber en infusión y cápsulas de polvo. Las hojas de moringa se emplean también como ingredientes en la elaboración de galletas, ensaladas y demás alimentos. Las semillas también se pueden comer.

Si se presentan algunos efectos secundarios como nauseas, diarreas, acidez, entre otros síntomas, suspende su consumo y acude de inmediato al médico.

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