¿Son buenas las dietas muy bajas en grasas para tu salud?

Dentro de los cuidados dietéticos, ampliamente recomendados hace mucho tiempo, estaban las dietas bajas en grasas. Mientras menor fuera la ingesta de grasas, mejor.

Esto significaba que alrededor del 30% de la ingesta calórica diaria, debía provenir de las grasas. Pero estas indicaciones han ido quedando en la obsolescencia, ya que los estudios han demostrado que no es eficaz a largo plazo.

Estudios realizados en grandes muestras de poblaciones humanas, y con seguimiento prolongado, han evidenciado pequeñas reducciones de peso y una disminución en el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y cáncer.

Sin embargo, hay quienes afirman que las dietas bajas en grasas deben tener un porcentaje aún más bajo de lípidos, alrededor del 10%, para que realmente funcionen. Esta dieta ha perdido mucha popularidad en comparación la dieta baja en carbohidratos.

En este artículo te hablaré acerca de las dietas ultra-bajas en grasas, su historia, beneficios en algunas patologías crónicas, así como sus desventajas.

¿Qué Es Una Dieta Ultra-Baja En Grasas?

Sus características básicas son:

  • Cuentan con un 10%, o menos calorías, que provienen de las grasas.
  • Son hipoproteicas (solamente 10% de proteínas).
  • Su aporte de carbohidratos es elevado (80%).
  • Tienen una elevada ingesta de origen vegetal.
  • Consumen huevos, carnes y productos lácteos no descremados.
  • Disminuyen el consumo de alimentos vegetales ricos en grasas saludables, como aceite vegetal extra virgen, aguacate, frutos secos, coco y su aceite.

¿Cuál Fue El Origen De La Dieta Muy Baja En Grasas?

La investigación sobre la dieta ultra-baja en grasas comenzó en la década de los treinta. Su iniciador fue Walter Kempner, médico y científico investigador, quien en 1939, desarrolló «la dieta del arroz» para el tratamiento de patologías crónicas, como:

  • Enfermedad coronaria.
  • Insuficiencia cardíaca.
  • Insuficiencia renal.
  • Hipertensión arterial.
  • Diabetes.
  • Obesidad.
  • Artritis.

Esta dieta, bastante insípida, tuvo un impacto positivo en el manejo de estas enfermedades y consiste básicamente en el consumo de arroz blanco, fruta, zumo de fruta y azúcar de mesa refinada.

Debido a sus resultados, Kempner tuvo una larga lista de seguidores y acérrimos defensores, como Roy Swank, AncelKeys, Nathan Pritikin y otros (1, 2).

Contras De Una Dieta Ultra-Baja En Grasas:

Algunos sostienen que las dietas ultra-bajas en grasas son menos sabrosas, debido a que la grasa, gracias a sus propiedades organolépticas, hace más atractiva la comida.

Este tipo de dietas hacen peligrar el aporte y la absorción de las vitaminas liposolubles (A, D, E y K).

Beneficios De La Dieta Ultra-Baja En Grasa En Relación Con Las Enfermedades:

Enfermedades cardíacas

Las investigaciones han demostrado que una dieta ultra-baja en grasas ayuda en la disminución de riesgos en la enfermedad cardíaca, como son:

  • Hipertensión arterial.
  • Altos niveles de proteína C, indicadora de la inflamación.
  • Hipercolesterolemia.

Un estudio realizado a 198 pacientes con enfermedad coronaria, encontró que:

  • Solamente uno de 177 pacientes que siguieron esta dieta, experimentó una complicación relacionada con su enfermedad de base (infarto cerebral).
  • 13 de 21 pacientes (62%) que no hicieron esta dieta, se vieron afectados por un cuadro de origen cardíaco.

Diabetes mellitus tipo 2

Múltiples estudios han encontrado que las dietas muy pobres en grasas y altas en carbohidratos complejos, pueden producir mejorías en los pacientes con diabetes mellitus tipo 2.

Un estudio realizado con 100 pacientes diabéticos, que siguieron la dieta del arroz, encontró que:

  • 63 pacientes disminuyeron sus niveles de glucosa en ayunas.
  • De 72 insulinodependientes, el 58% fueron capaces de reducir la dosis de insulina o abandonarla por completo.

Otra investigación concluyó que esta dieta fue todavía más favorable para diabéticos no insulinodependientes (3, 4, 5).

Si bien estos resultados son un tanto inesperados, debido a la alta cantidad de carbohidratos refinados, esta dieta demostró ser muy eficaz para los pacientes diabéticos (6, 7).

Obesidad

Las personas que padecen de obesidad pueden beneficiarse en gran medida de una dieta ultra-baja en grasas.

El Dr. Kempner ha utilizado la dieta del arroz en el tratamiento de pacientes obesos con resultados impresionantes. En uno de sus estudios, que abarcó un total de 106 pacientes con un nivel de obesidad muy importante, reportó que perdieron en promedio 63,5 kilogramos (140 libras).

Esclerosis múltiple

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad autoinmune de curso lento y degenerativo que afecta el cerebro, la médula espinal y los nervios periféricos.

Para estudiar los beneficios de las dietas ultra-bajas en grasas en este padecimiento, Roy Swank, en el año de 1948, inició un tratamiento de pacientes con esclerosis múltiple con la recién bautizada dieta que lleva su nombre.

En el estudio de mayor renombre realizado por Swank, se realizó el seguimiento de 150 pacientes con EM por más de 50 años, dando como resultado una disminución de la progresión de la esclerosis múltiple al seguir su dieta.

Al haber transcurrido 34 años del estudio:

  • De los pacientes que siguieron la dieta Swank, solamente el 31% habían fallecido.
  • De los pacientes que no siguieron la dieta Swank, el 80% fallecieron.

Como conclusión, podemos observar un aumento en la sobrevida de los pacientes con EM que siguieron la dieta hipolipídica de Swank (8, 9).

¿Por Qué Las Dietas Ultra-Bajas En Grasas Funcionan?

El motivo exacto y el mecanismo de por qué funcionan esta dietas, aún es incomprensible. Dentro de los argumentos que pudieran explicar su funcionamiento, se dice que:

  • Los efectos hipotensores no están directamente relacionadas con el escaso aporte de grasas, sino que se deben al bajo contenido de sodio, en la dieta del arroz.
  • La dieta es tan monótona, poco sustanciosa y con un bajo valor de recompensa, que desmotiva a los pacientes y, por lo tanto, comen menos.

Hay que considerar que la reducción de calorías genera grandes beneficios al organismo, tanto para el control del peso, como para el metabolismo, sin importar si se restringen las grasas o los carbohidratos.

Pese a la alta cantidad de carbohidratos que se ingieren en la dieta ultra-baja en grasas, esta es capaz de mejorar la sensibilidad a la insulina y controlar los niveles de glucemia de muchos pacientes (1,4).

En definitiva, pese a los detractores que han mostrado este tipo de dietas, pueden ser de gran utilidad para mejorar los síntomas y sobrevida en ciertas enfermedades crónicas de gravedad variable.

Esperamos que este artículo haya sido de tu agrado y nos envíes tus comentarios o aportaciones.

Hasta la próxima.

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