Las mejores pastillas para estudiar del 2018

El estudio demanda la mayor atención posible tanto de concentración como de memoria, funciones cerebrales decisivas para un buen desempeño académico.

La medicina y la naturaleza suman alternativas en forma de pastillas y suplementos naturales, respectivamente, para ayudar al cerebro a recordar y a poner en práctica lo estudiado. En este artículo ahondaremos la primera de estas.

¿Por qué las personas toman pastillas para estudiar?

Las pastillas para potenciar la memoria son fármacos prescritos frecuentemente para tratar trastornos de déficit de atención. Lo que está ocurriendo con ellas es que jóvenes y adultos las están tomando sin supervisión médica.

Estos fármacos tienen ingredientes que estimulan el sistema nervioso central, con efectos cognitivos positivos pero temporales.

Su capacidad para aumentar la acción de la norepinefrina y la dopamina en el cerebro, convierte a estos ingredientes en sustancias potencialmente peligrosas, por sus posibles efectos colaterales y de adicción.

Pese a ser fármacos relativamente seguros y aunque sean consumidos en dosis adecuadas y bajo estricta supervisión médica, no se descarta que tengan consecuencias negativas.

El mercado farmacéutico también ofrece otras píldoras con efectos similares pero completamente seguras, siempre que sean ingeridas en dosis adecuadas. No necesitan prescripción médica.

Estas son comúnmente conocidas como optimizadores cognitivos, nootrópicos, o suplementos para favorecer la concentración.

Ritalin, Modalert, Limidax, Focalin, Fenilparcetam y Adrafinil, son algunos de los más conocidos. Conozcamos si funcionan y sus efectos secundarios.

¿Realmente funcionan las pastillas para estudiar o es solo un mito?

El Ritalin, Adrafinil o Limidax, ayudan a tener mejor concentración y a mantener la alerta mental durante el estudio, mejorando tu capacidad de enfoque.

Estos efectos son útiles sobre todo en estudiantes con poca capacidad de concentración, memoria, fácil distracción, impulsivos o que les cueste mantenerse motivados. Se recetan también en casos de déficit de atención.

Los efectos de estos optimizadores cognitivos son similares a los de la cafeína, pues estimulan, pero por más tiempo, la actividad del sistema nervioso central.

Peligros de abusar de las píldoras para adelgazar

Estudiantes y otras personas que ingieren este tipo de fármacos ignoran los riesgos de consumirlos sin supervisión médica.

Su mecanismo de acción consiste en liberar dopamina o norepinefrina, potentes neurotransmisores que en un principio producen altos niveles de motivación, estimulación y alerta, efectos que disminuyen con un ciclo permanente de consumo.

Tras perder su efecto, la sustancia deja una sensación de vacío, letargo, depresión o ansiedad, dificultando que el cerebro recupere su capacidad natural de enfoque.

Este ciclo es lo que conlleva a que el estudiante dependa de este tipo de sustancias para alcanzar una concentración y capacidad cognitiva óptima.

Pese a que su potencial para generar adicción es relativamente menor, algunas de estas píldoras pueden activar un ciclo de dependencia similar al de las drogas psicoestimulantes.

Nuestra recomendación es que procures desarrollar las habilidades cognitivas mediante el hábito. De ser necesario, utiliza exclusivamente aquellos suplementos con ingredientes naturales y que se hallen sin prescripción médica.

Tomar las pastillas para mejorar el rendimiento cerebral sin prescripción médica, es considerado ilegal en algunos países.

Estudiemos algunas de las marcas más empleadas por los estudiantes.

1. Adderall o Feniletilamina

El 73 % de 303 estudiantes universitarios entrevistados en un estudio de 2014, reconoció haber tomado algún estimulante, en especial Ritalin o Adderall, para mejorar su habilidad cognitiva e incrementar la capacidad de concentración durante el estudio. (1)

Adderall (dextroanfetamina y levoanfetamina) es un estimulante que normalmente se prescribe para tratar el déficit de atención, la narcolepsia y la hiperactividad.

Eleva los niveles de dopamina y norepinefrina, sustancias que ayudan a mejorar los niveles de atención, alerta y cognición.

Pese a ser clasificado como un estimulante, la acción del Adderall produce un efecto calmante en personas diagnosticadas con déficit de atención, ayudándolas a mejorar su habilidad para controlar sus emociones y a cumplir con eficiencia sus labores.

Esta sustancia potencialmente creará dependencia psicológica. Si su ingesta se mantiene, la necesidad del cuerpo será física con los siguientes síntomas:

  • Irritabilidad
  • Tics nerviosos
  • Pérdida súbita de peso
  • Agitación o hiperactividad
  • Cambios abruptos de humor

El abuso prolongado del Adderall podría terminar en trastornos psicológicos como la esquizofrenia o la psicosis, que requieren hospitalización extensiva y recuperación. A estos se suman:

  • Embolia
  • Convulsiones
  • Ataque cardiaco, especialmente en personas con riesgo de tener alguna condición neurológica o cardiaca no diagnosticada

El tratamiento para superar la adicción a la droga es similar al empleado para tratar la dependencia a las anfetaminas.

2. Ritalin

Ritalin es el nombre comercial del Metilfenidato, sustancia empleada en el tratamiento del déficit de atención desde 1960 y catalogada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), como un narcótico tipo II como la cocaína, las anfetaminas y la morfina.

Las sustancias de esta clasificación son consideradas potencialmente adictivas, por lo que se encuentran reguladas y se distribuyen exclusivamente con receta médica.

El Ritalin se conoce también como “cocaína infantil” o “cocaína de los pobres”.

Esta droga estimula los receptores D1 de dopamina, promueve las funciones cognitivas e incita la memoria episódica y funcional. Sin embargo, su acción en el desempeño general y en sus beneficios al momento de estudiar, son muy modestos.

Algunos efectos secundarios del Ritalin son taquicardia, agitación, pulso elevado, pérdida de apetito, náuseas, insomnio, dolor abdominal, pérdida de peso y anorexia.

Los más graves incluyen pensamientos suicidas, alucinaciones visuales y conducta psicótica o violenta. (2)

Su uso prolongado podría tener efectos sobre la memoria episódica, el control de las inhibiciones, la memoria funcional y el desempeño atlético. No se descarta un daño permanente en el corazón, hígado, cerebro y riñones.

Los adictos al Ritalin pulverizan las pastillas y las inhalan para lograr un efecto más rápido, con lo que se destruyen las fosas nasales y los tejidos de la garganta. (3)

3. Modafinilo (Provigil)

Sustancia perteneciente a la categoría de los eugeroicos o agentes promotores de la vigilia.

Se prescribe para tratar la apnea del sueño y la narcolepsia. También es útil en el tratamiento del déficit de atención pese a no ser aprobada aún por la FDA, para este padecimiento. Su venta requiere receta médica.

Es considerado como un inhibidor atípico de la recaptura de dopamina y conocido como una versión más sencilla del Adderall y del Ritalin.

Aunque tiene menos capacidad adictiva, el Modafinilo provoca confusión mental, pérdida de apetito, alucinaciones y ansiedad (4).

La droga ha demostrado ser efectiva para incrementar las capacidades cognitivas, de concentración y la productividad.

Es también consumida por militares pues se demostró que además de mejorar la concentración, previene el cansancio físico.

El Modafinilo es un auxiliar para incrementar los períodos de sueño y regular el ciclo circadiano.

Sus efectos secundarios son erupciones cutáneas, molestias gastrointestinales, diarrea, dolores de cabeza o garganta, fiebre, insomnio, debilidad muscular, temblores o escalofríos, dolor, somnolencia y ansiedad.

4. Píldoras naturales y nootrópicos

Una de las principales preocupaciones del uso de medicamentos para tratar los desórdenes de atención, es la capacidad de estos para sobreestimular el organismo.

El mecanismo de acción de la mayoría de estas sustancias consiste en provocar una respuesta de estimulación cerebral, que libera dopamina y norepinefrina.

Estos neurotransmisores son liberados naturalmente y en grandes cantidades por el organismo, en respuesta a los estímulos externos estresantes, lo que pone al cuerpo en un estado de hipervigilancia que estimula la capacidad de alerta y concentración.

Esta respuesta natural del cuerpo se considera saludable y sumamente útil, cuando el individuo se enfrenta a situaciones de emergencia en las que requiere de una capacidad especial de alerta y reacción; pero cuando este estado se prolonga por mucho tiempo, tiene consecuencias graves para el organismo.

Por ello muchas personas prefieren los suplementos naturales y los nootrópicos para estimular la función cerebral, en vez de estimulantes artificiales o medicamentos de prescripción.

¿Qué son los nootrópicos?

Los nootrópicos son suplementos alimenticios que estimulan las funciones cognitivas sin sumar químicos peligrosos. Trabajan en conjunto con los procesos naturales del cerebro y al mismo tiempo ofrecen una acción neuroprotectora.

¿Cómo funcionan los nootrópicos?

Muchos de estos están elaborados con ginseng, huperzina, Vinpocetina y el Ginkgo biloba. También con sustancias que el cuerpo produce naturalmente como el Acetil L-Carnitine o el Alfa GPC.

Su acción facilita la disponibilidad de los neurotransmisores en el cerebro e incrementa el oxígeno y los niveles de glucosa, empleados en el metabolismo de las células cerebrales.

Otro grupo de nootrópicos actúa al estimular el crecimiento de las dendritas para mejorar la comunicación entre neuronas.

El uso de ellos ayuda modestamente a mantener niveles elevados de neurotransmisores, que favorecen la neuroplasticidad y promueven el desarrollo de nuevas sinapsis.

Pastillas efectivas para estudiar

El cerebro está compuesto por una red de millones de neuronas que interactúan entre sí, enviando y recibiendo mensajes a cada segundo.

La comunicación intracelular en el cerebro se basa en procesos electroquímicos, que requieren un óptimo nivel de neurotransmisores para funcionar de la manera más eficiente posible.

La función cerebral disminuye si carece de estos niveles óptimos de neurotransmisión, provocando deficiencias en su capacidad de concentración y memoria.

La ventaja de los nootrópicos se identifica en su capacidad para mejorar la acción de los neurotransmisores, para que puedan ser consumidos como suplementos alimenticios, ayudando a incrementar las habilidades cognitivas, de memoria, concentración e incluso el estado de ánimo.

Algunos de estos suplementos alimenticios naturales para estudiar mejor incluyen:

Ginkgo biloba y Panax ginseng: combinación que demostró aumentar la función cognitiva en adultos jóvenes saludables.

Acetil L-Carnitina: regula el metabolismo energético de las células cerebrales.

Cafeína: incrementa la capacidad de memorización y atención.

L-Tirosina: aumenta los niveles de dopamina en el cerebro.

Huperzina-A: previene la ruptura de la acetilcolina y promueve la capacidad de memoria.

Bacopa monnieri: suplemento de Ayurveda con efectos positivos en la memoria, procesos de información y el aprendizaje verbal.

Pycnogenol: estimula la función cerebral.

Aun cuando este tipo de suplementos naturales no tienen los efectos de los medicamentos químicos, se sabe que su acción es eficaz para reducir el riesgo de respuestas adversas y de sus potenciales consecuencias adictivas, cuando se emplean de manera adecuada.

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