¿Hacerte una colonoscopia duele mucho?

La colonoscopia es un procedimiento médico para diagnosticar y tratar enfermedades en el intestino grueso.

Esta exploración visual emprendida por un endoscopista se practica a través de un tubo delgado y flexible conocido como, colonoscopio, equipado con una diminuta cámara de video e instrumentos, para observar dentro del intestino grueso y tomar muestras de tejidos.

La cámara con sistema de iluminación está conectada a un monitor por el que el especialista observa todo el procedimiento en tiempo real.

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¿La colonoscopia duele mucho?

No, no duele. Sin embargo, sentirás una hinchazón con leve dolor de presión durante la recuperación, por el aire administrado dentro del intestino. Sensación normal y soportable.

Si después de la colonoscopia sientes un dolor intenso o el abdomen duro o rígido, llama a tu médico cuanto antes.

Aunque ocurren en solo un 1 por ciento, no se descarta una perforación intestinal consecuencia de la presión de aire del colonoscopio, que causa pequeños desgarros en el intestino.

Las perforaciones también pueden ocurrir por un pinchazo accidental con el equipo, al extraer un pólipo o tomar una muestra.

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¿Qué ocurre durante la colonoscopia?

La preparación inicia el mismo día que el médico te informa que es necesario una colonoscopia y te refiere al endoscopista.

Este especialista te orientará por una serie de pasos que debes seguir para alcanzar una colonoscopia exitosa. Entre estos, una preparación previa del intestino para que el examen también sea correcto.

Los preparativos consisten en una dieta exclusiva de líquidos claros y transparentes, la ingesta de laxantes orales y de la realización de enemas, para que el interior del intestino esté libre de heces que impidan ver correctamente.

El acondicionamiento intestinal se realiza de entre 3 a 4 días antes de la colonoscopia, porque se quieren obtener heces líquidas de color amarillo claro parecidas al de la orina. Esto indicará que el tubo mascular ya estás preparado para el examen.

Serás ingresado a una habitación especial donde te quitará toda la ropa y te colocará la bata de hospital. El endoscopista evaluará la sedación, paso no necesario en todos estos tipos de exámenes.

Te recostarás de lado izquierdo en posición fetal para que el especialista tenga mejor visual del intestino grueso. Tras hacer efecto el sedante, introducirá el colonoscopio suavemente por el ano y recorrerá todo el intestino.

Mientras el equipo es introducido el endoscopista ampliará el campo visual con aire a presión. Extraerá cualquier pólipo pequeño durante el procedimiento. Si ve algo sospechoso como un tumor o un pólipo grande, tomará una muestra para estudiar profundamente.

El especialista hará una segunda revisión mientras retira lentamente el equipo tras llegar al final del intestino grueso.

Una colonoscopia durará entre 30 y 40 minutos. La recuperación del sedante, aproximadamente una hora. Pese a que serás dado de alta el mismo día, lo mejor es que no conduzcas a casa.

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¿Cuándo el doctor solicitará una colonoscopia?

Lo ideal es que los mayores de 50 años se practiquen una colonoscopia preventiva cada 10 años, para disminuir al mínimo las probabilidades de desarrollar cáncer de colon.

El cáncer de colon comienza en la mayoría de los casos como un proceso benigno conocido como, pólipo intestinal, que después de muchos años se transforman en cancerígenos.

Una identificación temprana de pólipos intestinales con su correcta extracción, disminuirá la probabilidad de padecer cáncer de colon.

Se conocen características que hacen de algunas personas más propensas a tener enfermedades intestinales. Estas son:

Hombres y mujeres con síntomas intestinales: diarrea o estreñimiento prolongado sin identificar una causa aparente, heces estrechas o sangre en ellas y pérdida de peso.

Personas sin síntomas intestinales pero con familiares que hayan superado pólipos intestinales o cáncer de colon.

Haber tenido anteriormente pólipos intestinales o cáncer de colon.

Anemia por déficit de hierro sin causa aparente.

Enfermedad de Crohn o sospecha: tipo de enfermedad relacionada con los movimientos intestinales.

Algunas características frecuentes en personas que desarrollan pólipos intestinales son hombres y mujeres mayores de 45 años, alcohólicos, que comen muchas comidas altas en grasa, obesos, con un estilo de vida sedentario y fumadores.

Si tienes al menos una de estas características, lo más responsable será que asistas cuanto antes al médico para un chequeo de rutina.

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