Hemorroides Externas: Causas, Síntomas, Peligros Y Tratamientos

 

Las hemorroides, también conocidas como almorranas, son un padecimiento que sufre la gran mayoría de la población adulta.

En este artículo hablaremos acerca de este tema, sus causas, síntomas y algunos tratamientos que te ayudaran a prevenir el desarrollo de las hemorroides externas.

Las hemorroides son formaciones en forma de cojines, en donde hay venas, arterias, fibras de músculo liso y tejido conjuntivo, que sirven para cerrar el conducto anal en forma hermética.

Estas estructuras están formadas por las venas hemorroidales superiores, que causan las hemorroides internas y las venas hemorroidales inferiores, que causan las hemorroides externas, el tema del que hablaremos ahora.

La dilatación de las venas por debilidad de la pared rectal causa una insuficiencia venosa, várices o varicosidades de las venas hemorroidales, y es entonces cuando empiezas a tener síntomas y a notar algo molesto en tu cuerpo.

Las venas hemorroidales externas se encuentran debajo de la piel que se encuentra alrededor del ano.

Causas de las hemorroides externas

Una de las principales causas del desarrollo de las hemorroides es esforzarse o pujar demasiado al momento de defecar, esto a veces es necesario por estreñimiento o diarrea.

También durante el embarazo se presenta un aumento de presión en las venas hemorroidales, debido a que el útero aumenta de tamaño y oprime el recto y ano, ocasionando las hemorroides.

Conforme envejecemos, las paredes de nuestras venas también lo hacen, se vuelven más débiles, por lo que estamos más propensos a padecer de várices o varicosidades, incluyendo en las venas hemorroidales.

Lee nuestra guía sobre las almorranas o hemorroides: Síntomas, causas y tratamiento

¿Quién tiene riesgo de padecer hemorroides?

Los siguientes factores aumentan los riesgos de padecer hemorroides:

La herencia es un factor de riesgo. Es decir, si tienes padres o abuelos que las padecieron es muy probable que tú también las padezcas.

El sobrepeso y obesidad, el sedentarismo, el ingerir comidas con poca fibra, tomar bebidas con gas en exceso o alcohólicas y beber poca agua, además de consumir comidas con mucha grasa o irritantes también aumenta el riesgo de padecer de hemorroides.

Las heces fecales se endurecen por todo lo anterior, lo que ocasiona que debamos hacer un esfuerzo excesivo y pujar demasiado para poder defecar, aumentando la presión de las venas hemorroidales, causando las várices.

Aguantarnos de ir a defecar cuando tenemos ganas causa que las heces fecales sean más sólidas, lo que nos lleva a realizar más esfuerzo al momento de que finalmente vamos a evacuar.

¿Cómo reconocer los síntomas de las hemorroides externas?

Existen 4 síntomas que son los más comunes cuando tienes hemorroides externas:

  1. Dolor de moderado a intenso al defecar, al asearte después de evacuar o si permaneces sentado por mucho tiempo.
  2. Presencia de bultos o bolitas alrededor del ano que no habías notado antes.
  3. Comezón en el ano, sobre todo en el área donde aparece el bulto.
  4. Sangrado durante las evacuaciones, la presencia de sangre la notas en las heces fecales o en el papel higiénico al asearte. En casos más graves notas las gotas de sangre incluso en la ropa interior.

¿Cómo se puede hacer el diagnóstico si tengo hemorroides externas?

Algunos síntomas de las hemorroides pueden estar presentes en otro tipo de enfermedades, así que es importante que acudas con tu médico para que, mediante una exploración, te indique si estás padeciendo de hemorroides o de otra condición médica.

El examen físico puede ser suficiente para detectar hemorroides externas, ya que se observa fácilmente la presencia de protuberancias que sobresalen del ano.

Si existe la sospecha de hemorroides internas, se realizarán estudios de colonoscopia, anoscopia o proctoscopia, para visualizar el interior del recto y verificar si hay hemorroides.

Tratamiento de las hemorroides externas

El tratamiento dependerá del grado de hemorroides que tengas. En etapas leves, puede incluir dieta rica en fibras, ejercicios, laxantes suaves y cremas o supositorios, como los corticoesteroides, que son antiinflamatorios y lidocaína como analgésico temporal.

Los remedios caseros incluyen baños de asiento, que también se recomiendan en las etapas leves, infusiones, aplicación de productos naturales a base de plantas, el uso de ropa interior de algodón y la aplicación de hielo para desinflamar.

En ocasiones los analgésicos vía oral son recomendados para ayudar a quitar el dolor que causan las hemorroides.

Lee nuestra guía sobre los remedios caseros para las hemorroides

Tratamiento para casos graves

Para casos graves los tratamientos quirúrgicos incluyen:

  • Electrocoagulación: la utilización de luz infrarroja para “quemar” las hemorroides.
  • Escleroterapia: la inyección directa en las hemorroides de solución salina o una sustancia química que las endurece y hace que desaparezca la vena afectada.
  • Ligadura con bandas elásticas de la vena varicosa: elimina el tejido hemorroidal sobrante.
  • Crioterapia: consiste en congelar el tejido hemorroidal.
  • Hemorroidectomía: consiste en eliminar por medio de cirugía las hemorroides.

¿Cómo prevenir las hemorroides?

Para prevenir las hemorroides, lo más eficaz es adoptar cambios en el estilo de vida, como hidratarte más y comer saludable, para facilitar las evacuaciones. A continuación te damos varias opciones:

Bebe más de 8 vasos al día, esto hace que las heces fecales sean más suaves y así podrás defecar sin necesidad de hacer esfuerzo.

Agrega más fibra a tu alimentación, de ser posible duplica la cantidad de frutas, verduras y hortalizas en tu dieta. Estos alimentos sirven para una mejor digestión y para que las evacuaciones sean naturales, sin esfuerzo.

Evita tomar bebidas con gas o alcohólicas, comidas con mucha grasa o condimentos, incluyendo comidas picantes.

Si tu trabajo te obliga a permanecer sentado durante toda tu jornada laboral, párate o camina cada 45 minutos, por 5 minutos. Así estimulas a tu intestino a trabajar de forma adecuada.

Empieza a ejercitarte, si es que no lo haces. Una caminata de 20 a 30 minutos todos los días también estimula a que tu intestino trabaje normalmente.

Evacúa en cuanto sientas la necesidad de hacerlo. El aguantarte de ir a defecar hace que en cuanto vayas, el proceso será más difícil, con necesidad de hacer esfuerzos extras para evacuar.

Puedes tomar laxantes suaves o alimentos como ciruelas pasas, sábila, naranja, nopal, entre otros. Durante los primeros días de tu cambio de alimentación los laxantes pueden tener un efecto más rápido, pero no abuses de ellos porque pueden ser contraproducentes.

Pronóstico de las hemorroides extenras

El pronóstico varía dependiendo del grado de hemorroides que padezcas, del tratamiento y de los hábitos alimenticios que continúes a lo largo de tu vida. Pueden desaparecer por completo en los casos menos graves.

En los casos más severos puede haber recaídas, pero de los tratados quirúrgicamente con hemorroidectomía el 95% tienen una cura completa.

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