Los 12 tipos de drogas más consumidas en colombia y sus efectos en la salud

Colombia es un país conocido por sus hermosos atractivos naturales; bellas mujeres; gente amable; grandes y exitosos cantantes, futbolistas y chefs.

Sin embargo, en el mundo de las drogas, Colombia es particularmente conocida por ser el país más importante en la producción de cocaína, algo que, lamentablemente, ha sobresalido más que lo mencionado en el párrafo anterior.

En este artículo, te invitamos a hacer un recorrido por esta y otras 11 drogas de alto consumo entre los colombianos, con sus negativos efectos.

1. Alcohol

Colombia es uno de los países que está consumiendo más botellas de alcohol que de agua.

Los colombianos beben en promedio 6,3 litros de bebidas alcohólicas al anuales, una cifra que ha venido creciendo sostenidamente en los últimos años y que regionalmente solo es superada por Venezuela (8,9 litros) y Brasil (6,9).

El alcohol es una de las drogas más antiguas, con varios milenios a sus espaldas, pero los latinoamericanos lo están ingiriendo como si fuera a acabarse, acentuando sus nocivas consecuencias entre la población.

La intoxicación etílica por un excesivo consumo de alcohol tiene preocupantes efectos cuando la persona está borracha, como la disminución de las facultades mentales, la desorientación y la tendencia a la violencia.

Después de disfrutar de la relajación y de la buena nota que produce el alcohol, la mala noticia para los bebedores les llega con la resaca, un malestar al que los paisas llaman guayabo y que los deja tirados en la cama la mañana del lunes, impidiéndoles ir a trabajar.

La bebida alcohólica preferida por los colombianos es la cerveza, seguida de ron, whisky, vodka y ginebra.

Por regiones nacionales, los colombianos más bebedores son los de la zona costera, que ingieren al año 8,6 litros, cifra que supera en 37 % la media del país.

Esto no es de extrañar, dado el calor que hace en Cartagena, Barranquilla, Santa Marta y otras ciudades de la costa, lo que estimula el consumo de cerveza.

A largo plazo, la ingesta habitual y excesiva de alcohol acarrea varios problemas de salud, incluyendo afecciones hepáticas potencialmente mortales.

Pero a los colombianos parece no preocuparles, sobre todo el sábado, cuando son raros los bebedores que no están en el bar. Ese día se sirve en Colombia el 40 % de todas las copas de la semana.

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2. Tabaco

La ingesta de alcohol va apareado al de tabaco, pero en este caso, las campañas antitabaco parecen haber dado mejores resultados en Colombia que en otros lugares.

El consumo nacional de cigarrillos se redujo en casi 5 % en el cuatrienio 2013 – 2017, cifra que puede lucir baja cuando se lleva a valores interanuales, no obstante, es muy significativa, considerando los males del tabaquismo.

La nicotina es una de las drogas más adictivas y sus consecuencias a mediano y largo plazo incluyen problemas respiratorios, deterioro de la salud cutánea e incapacidad para hacer esfuerzos físicos, incluso aquellos que son moderados.

Pero lo peor es que la nicotina multiplica hasta por 10 el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón y está relacionada con otros tipos de afecciones cancerígenas, como las de ovario e hígado.

Según el Ministerio de Salud de Colombia, el 12,8 % de los adultos colombianos entre 18 y 69 años de edad consume cigarrillos (1).

Este índice es mucho mayor en hombres (19,5 %) que en mujeres (7,4 %).

Entre los 4,2 millones de colombianos que son fumadores habituales, cada año mueren más de 32 000 como consecuencia de las enfermedades ligadas al tabaco.

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3. Cannabis

La droga ilegal que más se consume en Colombia es la marihuana. Según el Observatorio de Drogas, 87 de cada 100 usuarios nacionales de estos productos ilícitos consumen cannabis (2).

De acuerdo con una publicación del diario El Espectador, basada en cifras del Ministerio de Salud, 12 de cada 100 colombianos han probado alguna vez la marihuana (3).

Los hombres que han experimentado con cannabis (18 %) triplican a las mujeres (6 %).

A pesar de estar clasificada como una droga blanda, el cannabis puede causar serios problemas en el sistema respiratorio, parecidos a los que confrontan los fumadores de cigarrillos y de pipas, sin excluir el cáncer de pulmón.

El uso habitual de marihuana también aumenta los riesgos de sufrir una enfermedad cardiovascular y una sola sobredosis puede detonar un serio ataque paranoico o de pánico.

El grupo etario que más consume cannabis en Colombia es el que va de 18 a 24 años. Se estima que en el país hay más de cuatrocientas mil personas que abusan del consumo de marihuana.

De acuerdo con las autoridades de salud colombiana, el uso de cannabis ha venido creciendo entre los adolescentes, hábito que se refleja en el menor rendimiento escolar de estos chicos.

4. Cocaína

La historia reciente de Colombia está fuertemente marcada por la violencia de los carteles de la cocaína y de los ejércitos irregulares sostenidos por el poder económico de la droga.

Colombia es el primer productor mundial de hoja de coca, con más de ciento cincuenta mil hectáreas sembradas, así como de cocaína, que es el alcaloide refinado a partir de la especie vegetal.

De cada 10 incautaciones de cocaína que se realizan en Estados Unidos, nueve son de droga proveniente de Colombia.

El consumo de cocaína en el país también ha aumentado, recientemente apuntalado por una corriente turística que es conocida como el “turismo de la coca”(4).

El principal destino de estos novedosos viajeros es la ciudad de Medellín, que estuvo dominada a sangre y fuego por el legendario capo Pablo Escobar Gaviria, así como otros lugares relacionados con la vida del célebre narcotraficante.

Entre 2005 y 2015, el número de viajeros a Medellín se quintuplicó, alcanzando 2,5 millones de visitantes.

La cocaína es una droga muy adictiva, que genera una agresividad y que puede terminar en dantescos episodios de violencia.

Además, la coca daña el cerebro y el sistema inmunológico y hace bajar el peso de los adictos a niveles esqueléticos.

Pero nada de eso parece preocupar a los viajeros de la coca, que se asombran por lo barato y fácil que es comprar cocaína en Medellín y otras ciudades colombianas.

Un gramo de alta calidad, que vale 60 dólares en Nueva York o Los Ángeles y hasta 300 en Sídney, cuesta solo 3 en una calle de la capital de Antioquia, sin los riesgos de que la operación sea abortada por la policía.

Entre tanto, los chicos colombianos se inician en la cocaína por debajo de los 20 años y mientras el consumo de tabaco está bajando, los de alcohol y coca están en alza.

5. LSD

La dietilamida del ácido lisérgico está causando estragos entre los estudiantes colombianos, sector poblacional en el que el uso se ha multiplicado por cuatro entre 2009 y 2016, según reveló una investigación realizada por la ONU y el Observatorio de Drogas de Colombia, reseñada por el diario El Colombiano (5).

El LSD altera el estado de ánimo, produce alucinaciones y acelera el ritmo cardíaco, y su adicción puede terminar en traumas severos, profundos cuadros depresivos y psicosis.

Esta es la droga que más usan los estudiantes universitarios colombianos después del cannabis.

El  50 % de los consumidores no percibe riesgos al hacerlo de forma no habitual y uno de cada cuatro chicos afirma que la droga es de fácil obtención.

6. Bazuco

El bazuco es una pasta a base de cocaína elaborada con los residuos de menor pureza de esta droga, que son procesados con queroseno y ácido sulfúrico.

Siendo Colombia el primer productor mundial de hoja de coca y de cocaína, no es de extrañar que también lo sea de esta droga más barata que la que le da origen.

El bazuco también goza de gran popularidad en Perú y Bolivia, países que siguen a Colombia en el top 3 de la producción mundial de cocaína, y en Venezuela, país fronterizo y principal lugar de tránsito de la coca colombiana.

Al igual que la cocaína, el bazuco activa el SNC y puede poner a las personas eufóricas y en un placentero estado, pero su efecto es muy breve, de tan solo unos 5 minutos.

El cuerpo exige más, creando una estrecha drogodependencia que induce a consumir muchas dosis diarias.

Al final, los usuarios adictos, incluso en períodos de consumo no muy prolongados,  terminan con el sistema nervioso destrozado, con enfermedades cardíacas y pulmonares, y con una terrible apariencia, acentuada por una brutal pérdida de peso.

El bazuco es un polvo que generalmente se vende en papeletas y se usa para liar cigarrillos y es una de las drogas más baratas que puede conseguirse en las calles colombianas.

Un reportaje de 2012, hecho por la revista digital Diálogo, narra la historia de un joven colombiano que fue invitado a probar bazuco y terminó abandonando la universidad y viviendo en la indigencia callejera (6).

7. Éxtasis

La fiebre juvenil por el éxtasis también empezó a elevarse en Colombia en los albores del siglo XXI.

A finales del siglo XX, la 3,4-metilendioximetanfetamina (MDMA), era casi desconocida por los colombianos, pero comenzando el siglo en curso, la llamada “reina de la noche” empezó a prender a los jóvenes de mejores recursos que se preparaban para una larga fiesta de fin de semana (7).

A pesar del desparpajo con el que muchos chicos usan éxtasis, esta droga es de cuidado. A la extroversión e hiperactividad que produce durante las varias horas que dura el efecto, le siguen en la abstinencia síntomas de lo más desagradables, que pueden incluir ansiedad extrema, depresión y pánico.

Además, el abuso con el éxtasis puede conducir a problemas cardiovasculares, renales y hepáticos de consideración.

De acuerdo con el Reporte de Drogas Colombia 2017, informe gubernamental reseñado por el diario bogotano El Tiempo, las drogas ilegales más consumidas por los colombianos entre 12 y 65 años son cannabis, cocaína, bazuco y éxtasis (8).

8. Heroína

El cultivo de la amapola en Colombia es muchísimo menor que el de la planta de coca, pero los sembradíos ilegales de la fuente vegetal de la heroína, específicamente en las zonas montañosas del Departamento del Valle del Cauca, ya superan las 200 hectáreas (9).

El número de consumidores de heroína en Colombia muestra una tendencia creciente, especialmente en ciudades como Bogotá, Cali, Pereira, Medellín, Armenia y Cúcuta.

El censo nacional de consumo de sustancias psicoactivas de Colombia estableció que seis de cada 10 usuarios de heroína comparten las agujas, a veces en grupos de hasta nueve personas (10).

Esta peligrosa rutina ha disparado las tasas de VIH y hepatitis C. Pero la heroína puede matar de otras formas, sin necesidad de contraer una infección con la inyectadora.

Los daños digestivos, nerviosos, respiratorios, cerebrales y cardiovasculares de la adicción a la heroína generalmente terminan por cobrar su precio a través de una muerte prematura.

9. Metanfetaminas

Las drogas sintéticas también se han abierto un espacio en el mercado colombiano, provenientes tanto del contrabando como de la producción clandestina en laboratorios locales.

Las metanfetaminas son drogas psicoactivas sumamente adictivas, que generan euforia, ocultan la fatiga y producen sensaciones generales de bienestar.

Pasan factura al cuerpo a través de un pésimo olor corporal, una acelerada descomposición dental y una veloz pérdida de peso.

En paralelo, las funciones cardíaca y renal se van deteriorando, y el cerebro y todo el sistema nervioso se estropean de tal manera que sobrevienen la pérdida de la memoria, las enfermedades mentales e incluso las ganas de matar o de quitarse la vida.

La muerte de jóvenes que mezclan metanfetaminas con alcohol no es extraña en las ciudades colombianas (11).

10. Hidrocodona

La hidrocodona es un opioide analgésico que deriva de la codeína o metilmorfina, alcaloide natural del opio.

Es una sustancia de venta controlada en pastillas, cápsulas y jarabe, que se caracteriza por la dependencia que ocasiona, así como por su severo síndrome de abstinencia.

Su potencia analgésica puede ser incluso más alta que la de la morfina y, como todos los opioides, genera sensaciones de felicidad y relax.

Sin embargo, aparte de trastornos menores, como cansancio, mareos, vómitos y estreñimiento, la hidrocodona puede causar serios problemas respiratorios, que exigen inmediata atención médica.

Su mezcla con alcohol, anfetaminas o cocaína puede ser letal, por fallos pulmonares, cardiovasculares o renales.

En octubre de 2017, la Revista Colombiana de Anestesiología, publicación de la Sociedad Colombiana de Anestesiología y Reanimación, se preguntaba si estaba en curso en el país una epidemia de uso de opioides (12).

La anterior pregunta, debido al incremento en el uso no controlado médicamente de hidrocodona, oxicodona y otros fármacos opiáceos.

11. Ativan

Los adolescentes colombianos usan Ativan y otros medicamentos psiquiátricos para iniciarse en las drogas (13).

Este terrible hábito es frecuentemente el comienzo de una vida de drogadicción que va escalando con productos cada vez más duros.

No es extraño que el proceso se inicie en el mismo hogar, con el chico hurtando el fármaco recetado por el médico al padre, la madre o un abuelo.

El Ativan (lorazepan) es una benzodiazepina de elevada potencia que tiene propiedades ansiolíticas, relajantes, sedantes, amnésicas y anticonvulsivas, los cinco atributos que caracterizan a esa familia de productos psicotrópicos.

Entre las consecuencias del abuso con las benzodiacepinas se encuentran desórdenes del sueño, depresión, pérdida de memoria, agresividad y pánico.

Es la droga favorita (o por lo menos lo fue recientemente) de los ladrones colombianos para cometer sus robos. En 2006, nueve de cada 10 atracadores colombianos se tranquilizaban con lorazepan antes de salir a perpetrar sus delitos (14).

12. Metilfenidato

El metilfenidato (MFD) es el fármaco psicoestimulante mas recetado en el mundo, especialmente para tratar el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

La Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca desarrolló en 2015 una aproximación al uso de MFD en Colombia (15).

De acuerdo con este informe y con las cifras aportadas por la Encuesta Nacional de Salud Mental del año 2015, en el país había 317 000 usuarios registrados de MFD.

Una fracción del MFD destinado a estos usuarios pasa a adolescentes, jóvenes y adultos que lo consumen sin autorización, según lo revelan las encuestas y estudios del sector.

¿Conocías el perfil del consumo de drogas en Colombia? Esperamos que te haya aportado información de interés y ahora te pedimos que compartas este artículo con tus amigos.

 

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