Cómo dejar de comer pan para adelgazar: 4 estrategias probadas

¿A quién no le gusta el pan? La mayoría de las personas consumimos todo tipo de pan para acompañar el desayuno, la comida o la cena, o incluso para saciar los antojos entre comidas.

Es un alimento tan común en nuestra mesa que es casi impensable dejar de comerlo. Y lo peor de todo es que su ingesta puede generar una adicción. 

El pan realmente te impide mantener tu peso ideal y peor aún, su exceso puede ser perjudicial para tu salud; entonces, ¿qué podemos hacer?

A continuación te presentamos algunos consejos que puedes hacer para dejar de comer pan o, por lo menos, ser más consciente en su consumo y medir las proporciones.

Lee también nuestra guía sobre el pan cetogénico: El pan más rico y delicioso sin carbohidratos

 

4 Estrategias Probadas Para  Dejar De Comer Pan

Básicamente, como con cualquier adicción, vas a tener que pasar por un proceso de desintoxicación. Aquí te damos los siguientes consejos para parar los antojos de pan:

1. Lee las etiquetas.

El azúcar se esconde en productos que ni te imaginas: aderezos de ensalada, puré de tomate, barras energéticas, etc. Ten cuidado con ingredientes como jarabe de maíz, dextrosa, glucosa y maltosa.

Recuerda: mientras más azúcar consumas, más querrás consumirla y esto incluye al pan.

2. No consumas panes «integrales»

En el mercado existen muchos tipos de panes llamados integrales, que en realidad no lo son. No te guíes por el color del producto, pues los fabricantes suelen usar melaza para darle un tono más oscuro.

Una rebanada de pan blanco o integral de supermercado puede contener hasta media cucharadita de azúcar. Así que sólo consume panes de granos 100% integrales los cuales son vendidos en tiendas naturistas. 

3. Nivela tus niveles de azúcar en sangre con una alimentación equilibrada

Llevar una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas saludables es la mejor manera de comer si tienes antojos de pan o una adicción al mismo.

Para que no tengas subidas y bajadas abruptas de azúcar en sangre es necesario que en cada comida incluyas proteína (carne, pescado, productos lácteos, legumbres), fibra (frutas, verduras y granos integrales) y grasas saludables (aguacate, aceite de ajonjolí, aceite de oliva, aceite de girasol).

No te compliques la vida. Puedes prepararte platillos muy sencillos, con ingredientes comunes, como por ejemplo, puedes hacerte una ensalada mixta con atún, sazonada con limón, aceite de oliva y mostaza.

  • Atún = proteína.
  • Ensalada mixta = fibra.
  • Aceite de oliva = grasa saludable.

Y como ejemplo de tentempié, puedes comer fruta con nueces y yogur 100% libre de azúcar.

  • Yogur (sin azúcar) = proteína.
  • Fruta = fibra.
  • Nueces = grasa saludable.

No te preocupes por la fruta, pues contiene azúcar natural y no te provocará subidas y bajadas repentinas de insulina, más bien te dará energía de manera constante; además está llena de vitaminas y minerales muy benéficos para el organismo.

Echa a andar tu imaginación. En Internet hay un montón de dietas bajas en carbohidratos que pueden darte muchas ideas, además de explicarte a fondo cómo seguirlas (4).

Si consumes una dieta alta en grasas saludables y baja en carbohidratos no sólo vas a poder controlar tus antojos, sino que también vas a perder peso. 

4. Cambia tu flora intestinal

Se ha comprobado que las personas que consumen azúcar refinada en exceso (lo cual incluye al pan, como ya hemos visto) tienen un tránsito intestinal más lento y bacterias en su intestino que son distintas a las de las personas que comen una dieta saludable (5, 6, 7).

Para cambiar la flora intestinal primero debes aplicar los consejos anteriores y luego consumir probióticos saludables: yogur (no comercial), kéfir y sopa de miso, son algunas buenas fuentes de probióticos.

Aquí te dejamos este video donde puedes encontrar otros consejos para balancear tu dieta y alimentarte de una mejor manera, pero sobre todo, evitar el azúcar y pan que tanto daña a tu cuerpo.

 

¿Por qué comer mucho pan es perjudicial?

Al igual que cuando comemos azúcar refinada, cuando comemos pan (así como pasta y todo tipo de harinas refinadas) nuestro organismo libera insulina. La insulina estimula el apetito y nos hace querer más (1).

De hecho, los expertos afirman que el azúcar refinada es sumamente adictiva (2).

El hecho de consumir mucha azúcar se considera causa de algunos problemas serios de salud, como diabetes tipo 2, depresión, daños a tus dientes, tu piel e incluso tu corazón, entre otros órganos que resultan afectados (3). 

En realidad, el problema de la obesidad que estamos viendo en nuestra sociedad se intensificó cuando en el mercado empezó a haber más cantidad de productos procesados, los cuales son altos en azúcar escondida.

Consideraciones finales

Una vez que experimentes no comer pan, terminarás sintiéndote muy bien. Aunque no lo creas, no lo extrañarás, porque ya no tendrás esa terrible ansiedad por comerlo.

Por si fuera poco, si pasas de los 50 años de edad, tendrás menos problemas relacionados con la menopausia, por ejemplo bochornos (8).

Como puedes ver, conviene mucho dejar del lado el pan o al menos empezar a reducir seriamente el consumo de este producto.

 

Ver También:

 

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