Puré de calabacín

El calabacín aporta muchas cosas importantes para nuestra nutrición, de ahí la relevancia de tenerlo siempre presente en nuestra dieta. Un buen puré de calabacín es un excelente plato de entrada, o una suave cena que se completa con una fruta o un batido de yogur. Hay muchas formas de preparar los calabacines, algo que no siempre tenemos en cuenta. Se pueden hacer rellenos (tanto con algunas carnes como vegetarianos), en revueltos con huevos y hasta en tartas deliciosas. Si estamos buscando perder peso, los calabacines son una enorme ayuda ya que aportan muy pocas calorías. El alto porcentaje de fibras, las vitaminas y minerales son las claves de la importancia de este fabuloso vegetal, que en realidad es una fruta (como todo lo que deriva de una flor y tiene semillas).

Puré de calabacínLos calabacines pueden comerse crudos o cocidos, pero es fundamental que estén frescos. Ni poco maduros ni pasados, deben estar en su punto ideal para poder conservar todos sus beneficios.

Si bien los calabacines son sabrosos, para hacer un puré de calabacín, necesitan cierta “ayuda” para levantar un poco más el sabor y así aprovecharlo al máximo. Veremos una opción de puré de calabacín orientada en ese sentido, con un complemento que además aporta otros nutrientes, como es el caso del queso y la cebolla.

Puré de calabacín tradicional

Ingredientes:

  • Cuatro calabacines medianos y muy frescos
  • Una cebolla grande o dos pequeñas
  • Caldo en cantidad necesaria. Este caldo puede ser hecho en casa o simplemente de los que ya vienen prontos y solo hay que disolverlos en agua hirviendo. En ese caso tengamos en cuenta no pasarnos con la sal.
  • Cuatro o cinco rodajas finas del queso que más nos guste
  • Aceite de oliva en cantidad necesaria
  • Sal, pimienta y nuez moscada

Elaboración:

Cortamos la cebolla en trozos pequeños (tampoco es necesario tener demasiado cuidado en ese sentido porque vamos a procesar todo).
Calentamos el aceite en una cacerola y rehogamos la cebolla hasta que quede trasparente. Este paso, al igual que en otras sopas crema o puré, es básico para que el sabor sea mas intenso.
Lavamos bien los calabacines y les retiramos ambos extremos. Cortamos en trozos pequeños y agregamos a la cebolla. Dejamos que se integren ambos ingredientes, agregamos un poco de sal para que los calabacines suelten un poco de agua y seguimos cocinando.

Cubrimos con caldo y cocinamos con la cacerola tapada a fuego suave, hasta que los calabacines queden tiernos. Retiramos del fuego y procesamos.  Si tenemos un mixer no es necesario retirar de la cacerola.
Volvemos al fuego y agregamos el queso hasta que se funde.
Corregimos la sal si es necesario, agregamos pimienta y un poco de nuez moscada
Dejamos reposar y ya podemos servir.

Variantes al puré de calabacín:

Además de usar cebolla, una excelente combinación es agregar unas cuantas rodajas de zanahoria. Si usamos un buen queso, también es ideal usar unas hojas de albahaca, lo que potencia los sabores.
Unos dientes de ajo aportan sus ventajas nutricionales y mucho sabor.

Imagen: baby-toddler-club.coles

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