15 alimentos para comer saludable en la noche

Aquí te explico 15 alimentos saludables que puedes comer en la noche sin romper tu dieta y sin gastar mucho.

Era mi punto débil. Después de sufrir hambre todo el día cumpliendo mi dieta echaba a perder todo en la noche comiendo lo que encontrara. Esto me llevaba a subir de peso…

Hasta que me puse a investigar que se podía comer sano en la noche.

Abajo están los 15 mejores alimentos sanos para comer en la noche:

1. Palomitas de maíz

Las palomitas de maíz son un excelente snack nocturno porque, sin hacerte aumentar de peso, te ayudan a saciar el antojo de comer chips o frituras. Eso sí: olvídate de la mantequilla, y opta por otras formas de darles sabor.

Si haces tus palomitas de maíz con sal marina y otras especias tendrás un sabroso bocadillo que apenas aporta 30 calorías por taza y tiene un alto contenido de fibra.

Si quieres que tus palomitas de maíz caseras te recuerden a las que comes en el cine, puedes añadirles una cucharada de queso parmesano.

Lee nuestra guía sobre los datos nutricionales de las palomitas de maíz: ¿Son buenas para tu salud?

2. Chocolate negro

El cacao contiene abundantes antioxidantes y es rico en fibra, que contribuirá a saciarte mientras apoya tu función digestiva. El chocolate negro es ideal porque tiene un alto contenido de cacao, y menos azúcar y leche.

Consume chocolate con un mínimo de 70% de cacao para mantenerte en la línea. Recuerda comerlo con moderación y no pasar de las 2 onzas por cada porción que comes.

Lee nuestra guía sobre los 7 beneficios del chocolate negro para tu salud

3. Higos secos

Los dulces que aporta la naturaleza nunca decepcionan, como los higos secos.

Los higos secos contienen mucha fibra, poca grasa vegetal y son una pequeña bomba de nutrientes, conteniendo vitaminas, calcio, hierro, fósforo, potasio, sodio y cloro.

Además, los higos secos previenen el estreñimiento y su contenido de pectina ayuda a bajar el colesterol malo. Asimismo, contienen agentes que ayudan al sistema cardiovascular, como fenol y ácidos grasos saludables (omega-3 y omega-6).

Pero como todo es malo en exceso: disfruta su sabor, pero cuida las porciones, así que limítate a comer solo 3 o 4 unidades cada vez.

4. Yogur griego

El yogur griego recuerda al helado por su textura, pero es mucho mejor para la salud y puede ser muy sabroso si lo comes con acompañantes naturales como miel de abejas, rodajas de frutas y trocitos de chocolate negro.

El yogur griego auténtico tiene un 16% de proteínas, que es el doble de la proteína contenida en los yogures comerciales normales.

Su alto valor proteico hace del yogur griego un magnífico refrigerio para saciar el hambre por la noche. Además, tiene un bajo contenido de azúcar, enemigo mortal de las dietas para perder peso.

5. Bayas congeladas

Comer frutas congeladas es una manera de ingerir un refrigerio sano parecido a un sorbete.

Frutas como las bayas son muy ricas en fibra, por lo que ayudan a saciar el hambre sin engordar, y contienen azúcares naturales que dan un sano toque de dulce al refrigerio.

Entre las bayas más apetitosas para comer semicongeladas están los arándanos, moras, zarzamoras y fresas. Las bayas aportan vitaminas, antioxidantes, aminoácidos, minerales y otros nutrientes. Los plátanos congelados también son una buena opción.

Una buena idea para comer estas frutas es meter un plátano congelado en el procesador y cuando esté cremoso, añadir las bayas para un delicioso bocadillo.

6. Manzana y mantequilla de maní

La manzana y la mantequilla de maní son un matrimonio hecho en el cielo

La manzana contiene abundante fibra, azúcares naturales y nutrientes, mientras que la mantequilla de maní contribuye a la unión con proteínas y algo de grasa saludable. Un snack sano y cargado de todos los nutrientes que necesitas.

7. Plátano

Una plátano contiene solo 100 calorías, con un alto aporte de fibra, lo que te ayuda a saciar tu hambre  sin comprometer la dieta con un exceso de carbohidratos que pasen a acumularse como grasa.

El plátano es rico en triptófano, un aminoácido que el cuerpo no puede sintetizar por sí mismo, y que es fundamental para producir melatonina y serotonina, ambos relacionados con el ánimo y el sueño, dos cosas vitales para el éxito de una dieta.

El plátano también es rico en potasio, un mineral que cumple varias funciones fundamentales en el cuerpo y que el organismo no retiene por mucho tiempo.

Si quieres darle un pequeño golpe proteico a tu plátano, úntale algo de mantequilla de maní para completar sus beneficios.

Lee nuestra guía sobre los 11 beneficios probados del plátano

8. Verduras crudas

Algunas verduras crudas están constituidas básicamente por agua, fibra y algunos nutrientes, por lo que son capaces de hacerte sentir satisfecho con un aporte calórico casi irrelevante.

Añade a esa lista a la zanahoria, el apio, pepinos y pimientos, que ofrecen un aporte energético que no supera las 50 calorías por taza.

¿Necesitas algo más de emoción que solo comer verduras crudas? Ponles un poco de hummus y dales un empujón de sabor.

El hummus, que es básicamente un crema de garbanzos cocida con jugo de limón, es muy rico en proteínas y bajo en grasas, por lo que es un aderezo muy conveniente para tu dieta.

Una excelente estrategia para convencerte de comer vegetales crudos es prepararlos con antelación, y tenerlos ya cortados y listos para comer en el refrigerados. Así cuando te ataque el hambre por las noches, solo tendrás que servirlos.

9. Nueces mixtas

Las nueces son ricas en fibras y bajas en carbohidratos, tienen altos contenidos de zinc y magnesio y, lo más importante, tienen muchas proteínas.

Como suelen tardar en el proceso de digestión, te mantienen saciado por más tiempo. Además, no requieren preparación y puedes comerlas en cualquier momento.

Pero todo con moderación. Las nueces tienen una cantidad alta de calorías, así que consume porciones pequeñas, que serán suficientes para satisfacer tu antojo.

10. Queso

Muchas dietas evitan el queso por el alto contenido de grasas, pero no es obligatorio renunciar a él.

Quesos como el mozzarella, ricotta y los blancos de untar, tienen menos calorías y aportan buenas cantidades de calcio, proteínas y otros nutrientes.

Si puedes conseguir estos quesos en porciones ya cortadas, controlarás mejor el tamaño de la dosis. Puedes acompañar tus quesos con galletas integrales para mantenerte bajo control.

11. Tostada de aguacate

El aguacate (palta) es rico en grasas saludables, potasio, vitaminas y minerales. Este fruto ya se comía en Centroamérica hace unos 10 milenios y México es, por mucha diferencia, el principal productor mundial.

El aguacate contribuye a la salud del cabello y cardiovascular, fortalece el sistema inmunológico, ayuda a absorber los nutrientes y favorece un sano desarrollo del feto durante el embarazo.

Para comerla, es sencillo: aplasta la pulpa de medio aguacate en una rodaja de pan integral tostado, salpimienta al gusto y tu bocadillo estará listo.

12. Cerezas

Las cerezas han recibido el calificativo de “superfruta”, ya que una sola taza aporta 90 calorías y gramo vs gramo, es la fruta con mayor cantidad de flavonoides, según una investigación realizada por la Universidad de Arizona (1).

Las cerezas son además ricas en antioxidantes, beta-caroteno, vitaminas C y E, hierro, folato, potasio, magnesio y fibra.

Además, la cereza es una de las pocas fuentes alimenticias de melatonina, hormona que contribuye al sueño.

13. Avena

Comer avena por la noche puede sonar extraño, porque es un plato muy típico del desayuno, pero su fácil preparación también la hace apta para resolver un problema de hambre nocturna a última hora.

La avena integral es rica en fibra y proteínas. Además, los carbohidratos presentes en la avena promueven la liberación de serotonina, neurotransmisor que participa en la disminución del estrés.

Lee nuestra guía sobre las propiedades y el valor nutricional de la avena

14. Té

A veces es común confundir el hambre con la sed, especialmente a altas horas de la noche. Tomarte una taza de té es una buena forma de ver si es realmente necesario comer para satisfacer el antojo.

El té tiene múltiples beneficios para la salud y quizá sea el elixir que te calme antes de irte a la cama.

15. Huevo duro

Hasta los más rebeldes para cocinar pueden preparar un huevo duro sin arruinar la receta. Los huevos son sabrosos, baratos, muy nutritivos y no contienen carbohidratos.

Una buena idea para tenerlos siempre a la mano, es hervir un lote de huevos a comienzos de semana y guardarlos en el refrigerador. Así cuando tengas hambre, solo debes tomar uno listo, echarle un poco de sal y comerlo.

 

Hacer dieta no tiene que significar pasar hambre. Incluye estos alimentos en tu lista de compra, tenlos siempre preparados y sacia tu hambre saludablemente. No se trata de dejar de comer, sino de comer alimentos que hagan bien a tu organismo.

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