10 alimentos y bebidas prohibidos en el embarazo

Aunque el cuerpo de la mujer está diseñado para la formación de un nuevo ser, durante el embarazo entra en un proceso delicado que requiere mantener un equilibrio nutricional para evitar complicaciones para la madre y el feto.

A lo largo del embarazo, la alimentación tendrá implicaciones directas en el desarrollo del bebé, por lo que es muy importante seguir una dieta saludable.

Esto significa prestar más atención a lo que se come, incluyendo alimentos nutritivos y evitando aquellos que pueden ser nocivos.

Algunos productos pueden consumirse de vez en cuando durante el embarazo, mientras que otros están absolutamente prohibidos. Aquí te enlistamos diez de las comidas que deberías evitar si estás embarazada:

1.- Comida Chatarra

Una mujer embarazada necesita una gran cantidad de nutrientes para  sostener adecuadamente el desarrollo del bebé, incluyendo proteínas, ácido fólico y hierro.

Y aunque se piense que debe comer por dos, no significa que necesite el doble de calorías, de hecho, sólo necesita de 350 a 500 calorías extra al día, durante el segundo y tercer trimestre del embarazo. (1)

Uno de los riesgos más grandes del embarazo es aumentar demasiado de peso, pues favorece el desarrollo de la preclamsia, condición muchas veces mortal. Por ese motivo, los doctores recomiendan no exceder el aumento de peso, que es de un kilo al mes.

La comida chatarra no aporta los nutrientes que la madre y el feto necesitan, pero incrementa el riesgo de obesidad durante el embarazo.

Además, las altas concentraciones de azúcar elevan el riesgo de diabetes gestacional y complicaciones durante el parto. (2) (3)

Lee nuestra guía sobre la comida rápida y la satisfacción instantánea 

2.- Vísceras Y Órgano

La carne de algunos órganos como el hígado, es fuente de nutrientes excelentes que incluyen hierro, vitamina B12, vitamina A y cobre, todos beneficiosos para la mujer y el feto.

Sin embargo, consumir demasiada vitamina A de fuentes animales no está recomendado, ya que puede derivar en una intoxicación, así como en niveles elevados de cobre, que pueden ocasionar defectos en el feto o dañar su hígado. (4)(5)(6)

Aunque no está terminantemente prohibido, los órganos deberían consumirse menos de una vez por semana.

3.- Pescados Altos En Mercurio

El mercurio es un elemento sumamente tóxico, tanto, que no existe un nivel mínimo de exposición seguro para los humanos y, en cantidades críticas, puede intoxicar el sistema nervioso, dañar el sistema inmunológico y los riñones. (7)

El mercurio contamina el agua con frecuencia, y como puede encontrarse en los mares y los océanos, los peces pueden acumular grandes cantidades en su sistema.

Es importante considerar que no sucede en todos los pescados, pero hay que tener especial cuidado con los de mar abierto como el tiburón, el pez espada y el atún, que es el más común.

Por otra parte, consumir pescados altos en ácidos grasos omega 3 como el salmón, es muy saludable, ya que los ácidos grasos esenciales son vitales para el desarrollo del bebé. Consúmelos una o dos veces a la semana.

4.- Cafeína

La cafeína es la sustancia psicoactiva más común en el mundo y podemos encontrarla en el café, el té, bebidas comerciales y la cocoa. Las mujeres embarazadas deben limitar el consumo de cafeína a menos de 200 miligramos por día, equivalente a dos tazas de café.

La cafeína se absorbe con gran rapidez y llega con facilidad a la placenta, por lo tanto, al feto.

El problema es que los fetos y los recién nacidos, no tienen la enzima necesaria para metabolizar la cafeína, lo que puede provocar que se acumule en su sistema, restringiendo el crecimiento fetal y elevando el riesgo de que padezcan bajo peso al nacer. (8)

Tal vez no parece un gran problema, pero el bajo peso en el recién nacido se asocia con un incremento en el riesgo de muerte de cuna y enfermedades crónicas en la adultez, como la diabetes tipo dos y las enfermedades cardiacas.

Lee nuestra guía para saber cuánta cafeína tiene una taza de café

5.- Carnes Crudas, Semicrudas O Procesadas

Consumir carnes crudas o término medio, que no estén completamente cocidas, eleva el riesgo de infectarse con una gran cantidad de bacterias o parásitos que incluyen a la bacteria E. Coli, Salmonella, Listeria y Toxoplasma.(9)(10)(11)

Gran parte de dichas bacterias se encuentran en la superficie, pero varias logran llegar hasta las fibras musculares más profundas y quedar ilesas después de una breve cocción.

Estas bacterias pueden llevar al feto a la muerte o causarle severos daños neurológicos, incluyendo retraso mental, ceguera y epilepsia. (12)

Las carnes procesadas como las hamburguesas, así como el puerco y las aves de corral, jamás deben consumirse si no están bien cocidas. Y los cortes de res o ternera que generalmente se consumen término medio o tres cuartos, deberían evitarse también.

Las salchichas, jamones y embutidos pueden contener bacterias, pero su principal problema es que contienen demasiados conservadores, saborizantes y sodio.

6.- Pescados Y Mariscos Crudos O Semicrudos

Las mujeres embarazadas son más propensas a una infección llamada Listeria, con una probabilidad veinte veces superior a la del resto de la población.

Esta enfermedad puede adquirirse por consumir pescados o mariscos crudos o mal cocinados, así como otros parásitos como la salmonela, el vibrio y el norovirus, que se encuentran en suelos y aguas contaminadas.

El pescado puede estar contaminado con Listeria incluso si es ahumado o seco.

Algunas de estas infecciones sólo atacan a la madre y otras se pueden transmitir al feto, de cualquier manera, todas son muy peligrosas en el embarazo y pueden tener consecuencias fatales. Lo mejor es abstenerse de platillos con pescado crudo, como el sushi. (13)(14)

7.- Huevos Crudos

Los huevos crudos pueden estar contaminados con Salmonella, cuyos síntomas solo afectan a la madre y pueden incluir fiebre, náuseas, vómitos, calambres estomacales y diarrea.

En casos severos, las contracciones intestinales pueden extenderse al útero y propiciar un parto prematuro. (15)

Además de los huevos tibios y los huevos estrellados con la yema tierna, la salsa holandesa, la mayonesa casera, el merengue para pastel e incluso algunos helados pueden contener huevo crudo.

La mayor parte de los productos comerciales que contienen huevo crudo son seguros pues están pasteurizados, de cualquier manera, siempre hay que leer la etiqueta para asegurarse.

8.- Brotes Crudos

Los brotes crudos de alfalfa, trébol, rábano y germen de trigo podrían estar contaminados con Salmonella, que a diferencia de otros vegetales, puede contaminar las semillas, lo que hace imposible asegurarse de que se ha eliminado por completo.

Por esta razón, es recomendable que las mujeres embarazadas eviten consumir brotes crudos, que al ser cocinados ya son seguros. (16)

9.- Frutas Y Verduras Sin Desinfectar

La superficie de las frutas y verduras que no han sido lavadas y desinfectadas puede contener una gran cantidad de bacterias y parásitos, entre los que se incluyen Toxoplasma, E. Coli, Salmonela y Listeria. (17)

Como estos patógenos se encuentran en la tierra, pueden contaminar a las frutas y las verduras durante su crecimiento y a lo largo su almacenamiento y transporte. Incluso, pueden contaminarse en el anaquel del supermercado.

Uno de los parásitos más peligrosos es el Toxoplasma, que en la mayoría de las personas no provoca síntomas, pero que en algunas puede ocasionar un cuadro parecido al del resfriado por más de un mes.

La mayoría de los niños infectados con Toxoplasma en el vientre de su madre, no muestran síntomas evidentes al nacer, pero tienen un riesgo elevado de padecer ceguera o retraso mental.

10.- Alimentos No Pasteurizados

Los lácteos no pasteurizados como la leche y el queso, así como algunos jugos de frutas, pueden contener las bacterias nocivas que ya mencionamos, así como el campilobacter. Esta infección puede tener consecuencias que amenazan la integridad y la vida del feto. (18)(19)(20)(21)

Algunos opinan que la leche bronca es buena para las embarazadas, pero es un mito sin sustento y potencialmente peligroso. Todos los lácteos y envasados que consuma una mujer embarazada deben estar rigurosamente pasteurizados.

Para asegurarte de que estás siguiendo la dieta adecuada durante el embarazo, es muy importante que la consultes con tu médico de confianza.

Muchas mujeres desarrollan antojos especiales en esta etapa, pero antes de sucumbir a ellos, debes acercarte a un profesional para que determine si es saludable.

 

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