Cardo mariano: cómo cultivarlo, cómo cosecharlo y cómo usarlo

Es una hierba con poderes medicinales utilizada desde la antigüedad, cuya capacidad preventiva y curativa en el tratamiento de distintas enfermedades ha venido siendo confirmada por la investigación científica.

Sigue leyendo para que sepas lo que es el cardo mariano, sus propiedades medicinales y la manera de sembrarlo, cosecharlo y usarlo.

¿Qué es el cardo mariano?

Es una planta herbácea (Silybum marianum), también llamada cardo de leche, originaria de las riberas mediterráneas y empleada en la medicina natural desde tiempos remotos.

Así se mira la planta de cardo mariano:

Lo que tienes que saber sobre el Cardo Mariano

  • Puede crecer hasta más de un metro y es muy espinoso, por lo que hay que manipularlo con cuidado.
  • Su nombre mariano proviene de una leyenda medieval, según la cual la Virgen María lo utilizó para cubrir a Jesús y ocultarlo de los soldados de Herodes.
  • Crece silvestremente en ambientes cálidos y también es cultivado con fines comerciales.
  • Sus hojas son de un color blanco lechoso brillante y sus flores son de un vistoso color púrpura.
  • En el siglo I, el médico griego Dioscórides lo describió en su famoso tratado De Materia Médica, el más influyente en Occidente hasta el Renacimiento.
  • Es empleado desde hace —por lo menos— dos milenios como tonificante del hígado, los riñones y la vesícula biliar.
  • También es utilizado para bajar el colesterol y como remedio para el tratamiento del cáncer y el sida.
  • Ha sido objeto de diversos estudios por sus potentes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
  • Su principal componente activo es la silimarina, grupo de flavonoides que es conocido por su capacidad de protección hepática.
  • Todas sus partes son comestibles y el principal reservorio de silimarina son las semillas.
  • Sus usos hepáticos incluyen el tratamiento de inflamaciones crónicas del hígado, cirrosis e intoxicaciones.

¿Cómo se cultiva el cardo mariano?

Esta planta prospera en suelos ricos y pobres, a pleno sol o ligeramente sombreados. Es una especie que resiste la sequía.

Las semillas deben plantarse justo después de la última helada de primavera, a una profundidad de aproximadamente 3 mm (1/8 de pulgada).

Las semillas se siembran en grupos de 3 o 4, con un espaciamiento entre grupos de 76 a 91 cm (de 30 a 36 pulgadas).

La planta puede crecer en interior con algo de sol, para ser trasplantada unos 2 meses después al aire libre, siempre tras la helada final de primavera.

Las semillas tardan unas 3 semanas en germinar a una temperatura ambiental de entre 12 y 15 °C (de 54 a 59 °F).

Como prospera en suelos tanto secos como húmedos, no requiere cuidados especiales y solo hay que darle su tiempo de germinación y crecimiento.

Cada flor puede contener hasta 190 semillas, ofreciendo un rendimiento de unas 6.350 unidades por planta.

Cerca de un 90 % de las semillas tienen plena capacidad de germinación después de ser cosechadas.

Hay que cosechar antes de que las flores se rompan de manera natural y las semillas se dispersen.

¿Cómo se cosecha el cardo mariano?

Por ser una planta muy espinosa con unas puntas que entran fácilmente en la piel, necesitarás ponerte un par de guantes de jardinería de buen grosor para cosechar el cardo mariano.

Las flores con las semillas están listas para ser cosechadas tan pronto comienzan a secarse. Aunque puede haber diversos momentos de maduración, por lo general, la cosecha de semillas comienza con el otoño. Sigue el siguiente procedimiento:

  • Cuando la flor comience a secarse, córtala de la planta desde la base de su cabeza.
  • Coloca las cabezas de flores en bolsas de papel.
  • Pon a secar las bolsas en un sitio cálido. El secado estará completado en un plazo de 5 a 7 días.
  • Después de que estén totalmente secas, pon las cabezas de flores en una bolsa o pequeño saco de arpillera.
  • Agita suficientemente la bolsa y presiona las cabezas con las manos para separar las semillas del resto de la materia vegetal.
  • Vierte el contenido de la bolsa de arpillera en un recipiente y separa las semillas del resto de la materia vegetal, desechando esta última.
  • Introduce las semillas en un frasco o recipiente de tapa hermética y guárdalo en un lugar oscuro y fresco hasta el momento de usarlas.

¿Cuáles son los principales beneficios del cardo mariano?

Aparte de ser un excelente soporte para el hígado, el cardo mariano favorece la salud renal, reduce el colesterol y tiene efectos preventivos y curativos en casos de diabetes.

Asimismo, esta planta evita la formación de cálculos biliares, beneficia la salud de la piel y es un remedio contra el envejecimiento.

1. Soporte hepático

El hígado defiende al cuerpo de las variadas toxinas y agentes dañinos que entran con los alimentos, las bebidas, las medicinas, el aire que respiramos y las cosas que olemos o que tocamos con la piel, operando como un beneficioso filtro.

La función hepática también participa en la producción hormonal y entrega al torrente sanguíneo la glucosa que asegura un continuo suministro de energía para el funcionamiento corporal.

Igualmente, el hígado secreta la bilis que facilita la digestión y ayuda al proceso enzimático de descomposición de las grasas en ácidos grasos para que puedan ser empleados por el organismo.

El cardo mariano ayuda en la reconstrucción de las células hepáticas después de que se han expuesto a agentes perjudiciales.

Estos agentes son el exceso de metales pesados en el agua, los pesticidas y otros productos sintéticos presentes en los alimentos y los compuestos contaminantes contenidos en el aire.

El cardo mariano es empleado para tratar diversas enfermedades relacionadas con la función hepática, como hepatitis, daños por excesiva ingesta de alcohol, síndrome del hígado graso, psoriasis e ictericia.

Un informe encargado por el Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa de Estados Unidos encontró evidencias del papel hepatoprotector del cardo mariano, el cual es atribuido a mecanismos tales como (1):

  • Su actividad antioxidante
  • Su capacidad de bloqueo de toxinas a nivel de las membranas
  • La mejora de la síntesis proteica
  • Su actividad antifibriótica
  • Sus efectos antiinflamatorios o inmunomoduladores

La silimarina disminuye la peroxidación de lípidos y la producción de radicales libres y actúa como bloqueador de toxinas, al impedir que estas se unan con los receptores de las membranas celulares de los hepatocitos, según reporta un informe de 2010 (2).

Este reporte indica que la aplicación de la silimarina en ratones ha logrado reducir las lesiones hepáticas ocasionadas por:

  • Paracetamol (acetaminofén), medicamento tóxico en sobredosis
  • Tetracloruro de carbono, químico sintético de los refrigerantes que fue prohibido por su elevada toxicidad
  • Radiación
  • Sobrecarga de hierro
  • Fenilhidrazina, producto de uso industrial cuya ingestión, inhalación o contacto son sumamente tóxicas
  • Alcohol
  • Isquemia fría (enfriamiento de un órgano o parte del cuerpo por reducción o interrupción del suministro de sangre)
  • El hongo venenoso Amanita phalloides, también llamado “hongo de la muerte” y “cicuta verde”

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2. Salud del riñón

Los beneficios del cardo mariano en la función hepática se reflejan también en los riñones, siendo un promotor de la regeneración de las células renales. Se cree incluso que puede ser beneficioso para las personas que se someten a diálisis.

Un informe de 2011 de la Universidad de Mashhad (Irán) de Ciencias Médicas, publicado en el Diario Iraní de Ciencias Médicas Básicas, manifiesta los múltiples beneficios del cardo mariano.

Los atributos antioxidantes, inmunomoduladores, antifibróticos y antiinflamatorios de la silimarina lo convierten en un prometedor agente para el tratamiento de enfermedades renales, hepáticas, prostáticas, pancreáticas, del Sistema Nervioso Central y de la piel (3).

3. Reducción del colesterol

Una investigación de 2006 aparecida en el diario científico Phytotherapy Research evaluó el perfil lipídico de pacientes diabéticos que consumieron un extracto de cardo mariano 3 veces al día por un período de 4 meses.

Se encontró que mejoraron significativamente en parámetros como colesterol total, colesterol malo y triglicéridos (4).

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4. Prevención y control de la diabetes

El mismo estudio anterior encontró que los 25 pacientes con diabetes que consumieron el comprimido de silimarina también experimentaron mejoras en el perfil glucémico, incluyendo la hemoglobina glicosilada, y los niveles de insulina.

Los 26 pacientes diabéticos que solo tomaron un placebo no manifestaron mejorías de esta magnitud.

Estas mejoras fueron atribuidas principalmente a los efectos beneficiosos del cardo mariano en la función hepática, incluyendo la regulación hormonal, la tasa de liberación de insulina y el control del azúcar en el torrente sanguíneo.

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5. Prevención de cálculos biliares

Los cálculos biliares afectan a millones de personas, incluso sin saberlo. Sin embargo, ocasionan dolores frecuentes, trastornan la calidad de vida y los casos de gravedad pueden conducir a lesiones de cuidado en la vesícula biliar y eventualmente a la muerte.

Cuando los cálculos de vesícula se posicionan de mala manera, el dolor puede incapacitar por horas, extendiéndose por el pecho, la espalda y los hombros, con sus molestas secuelas de acidez estomacal, gases e indigestión.

El cardo mariano parece trabajar de manera integral, beneficiando el funcionamiento y equilibrio entre el hígado, el páncreas, la vesícula biliar y los riñones, siendo un agente de prevención en la formación de cálculos biliares.

Dado que estas piedrecillas están constituidas básicamente por colesterol, el efecto del cardo mariano en la reducción de estas grasas favorece su papel como reductor de la colelitiasis.

6. Salud de la piel

Los atributos antioxidantes, desintoxicantes, desinflamantes y demulcentes del cardo mariano favorecen la salud de la piel, haciendo que se vea rejuvenecida y atractiva.

Los componentes activos de las semillas de la planta trabajan interior y exteriormente para combatir los signos del envejecimiento cutáneo, ayudando a desvanecer manchas, arrugas, líneas y decoloración.

Un informe elaborado por el Centro Internacional para la Investigación del Cáncer (Grecia), publicado en la Revista Internacional de Oncología, señala que la silimarina tiene efectos quimiopreventivos contra la fotocarcinogénesis en tumores inducidos en ratones (5).

Este estudio señala que la silimarina usada tópicamente logró inhibir la fotocarcinogénesis en roedores, incluyendo tanto la incidencia de los tumores, como su multiplicación y crecimiento.

Las investigaciones en ratones han permitido establecer que los fitoquímicos de la silimarina inhiben el estrés oxidante que induce la radiación ultravioleta en las células de la piel (6).

Otro estudio en roedores publicado en la revista Molecular Cancer Therapeutics estableció que la silimarina inhibe la inmunosupresión inducida por la radiación ultravioleta mediante el incremento de la interleucina-12 (7).

Los estudios también sugieren que la aplicación tópica de silimarina disminuye el daño ocasionado a la piel por las terapias de radiación contra el cáncer.

7. Agente contra el envejecimiento

Los vigorosos antioxidantes presentes en el cardo mariano limitan los daños causados por los radicales libres en las células, evitando su envejecimiento y transformación en cuerpos cancerígenos.

El cardo mariano trabaja en la eliminación de grasas, toxinas, desechos y contaminantes en el tracto gastrointestinal, los sistemas hepático, pancreático, renal y vesicular, y en el torrente sanguíneo.

Estas actividades depurativas y de sanación bajan los riesgos de trastornos, tanto comunes como graves, proporcionando al cuerpo una mejor salud, bienestar y longevidad.

¿Cómo se usa el cardo mariano?

Puedes usar la planta para preparar té, como ingrediente de comidas y bebidas e incluso como bocadillo.

En infusiones de Cardo Mariano

La forma más común de consumir la planta es preparando infusiones con sus hojas y semillas. Puedes adquirir en una tienda naturista el cardo mariano para té, mientras comienzas a cosechar tus propias plantas.

Cuando hagas tu cosecha, aplasta un puñadito de hojas y semillas y ponlas por 5 minutos en una taza de agua caliente, dejando infundir por 5 minutos y colando para beber.

También puedes poner el material aplastado en una pequeña bolsa de muselina y usarla como si fuera una bolsita de té. Si endulzas con una cucharada de miel cruda de abejas, la bebida será más agradable y nutritiva.

En polvo

Pulveriza las semillas de cardo mariano y rocía el polvo en sopas, ensaladas, hamburguesas, guisos y otras comidas.

En ingredientes de ensaladas y platos

Añade cualquier parte de la planta (hojas, tallos, flores y raíces) a tus ensaladas y platillos favoritos.

En ingrediente de batidos

Potencia tus batidos dejando en remojo por la noche varias semillas trituradas de cardo mariano.

Al día siguiente pones en la licuadora el agua con las semillas, tus bayas o frutas favoritas y algo de jugo de limón fresco y miel de abejas. Tendrás un batido sano y poderoso.

En bocadillos

Cuando te apetezca un bocadillo extraordinariamente vigoroso y nutritivo, simplemente come las semillas secas de cardo mariano.

Esperamos que muy pronto puedas empezar a aprovechar los beneficios del cardo mariano. Comparte este artículo con tus amigos para que también conozcan los atributos de esta maravillosa planta.

Finalmente, te recordamos que casi todas las especies vegetales con fuertes y definidas propiedades medicinales suelen ocasionar efectos secundarios cuando son consumidas en exceso.

Te recomendamos ingerir con moderación el cardo mariano y cualquier otra planta medicinal. También debes consultar previamente con tu médico, si padeces de alguna condición de salud.

 

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