Metformina: contraindicaciones y cuidados

 

La metformina revolucionó el tratamiento de la diabetes tipo 2 desde su aparición en el mercado farmacéutico en la década de 1950, tanto, que es el medicamento más empleado en todo el mundo para esta condición.

Pese al éxito, estas tabletas tienen sus contraindicaciones delicadas que no deben ser ignoradas por pacientes. Repasemos juntos cuáles son estas.

¿Qué es la metformina y para qué se usa?

La metformina es un fármaco antidiabético de consumo oral de la clase biguanidas para tratar la diabetes tipo 2, la más frecuente de todas afectando a más de 380 millones de personas en el mundo y una que se manifiesta después de los 40 años. Trabaja como un antihiperglicemiante al regular el nivel de azúcar en la sangre.

Este antidiabético también se usa en el tratamiento del síndrome de ovarios poliquísticos, condición padecida entre un 10% y 20% de mujeres en edad reproductiva, que impide menstruar y ovular con normalidad.

Este síndrome dificulta que las mujeres queden embarazadas y causa otros trastornos de salud, tanto físicos como emocionales. La metformina se ha destacado como un medicamento que ayuda a la concepción y embarazo seguro en mujeres con el síndrome.

Este reconocido fármaco es vendido con su nombre genérico y en varias denominaciones comerciales como Glucofage, Glucofage XR, Fortamet y Riomet. Son tabletas de liberación inmediata, prolongada y como solución oral.

No se descartan potenciales efectos secundarios y contraindicaciones a condiciones específicas de salud, en el consumo de la metformina para ambas enfermedades.

¿Cuáles son las principales contraindicaciones a la metformina?

Las investigaciones sobre el uso de metformina han identificado tres contraindicaciones para el empleo del fármaco: insuficiencia renal, insuficiencia cardíaca y edad superior a los 80 años.

Insuficiencia renal

La contraindicación de la metformina incluye a las personas con insuficiencia renal con niveles elevados de creatina sérica, más de 136 mmol / l en hombres y 124 mmol / l en mujeres, o aclaramiento anormal de creatinina.

El deterioro renal implica un alto riesgo para el uso del antidiabético porque incrementan las posibilidades de acidosis láctica, forma de acidosis metabólica que se produce por una inadecuada eliminación del ácido láctico en la sangre.

Aunque la acidosis láctica vinculada a la metformina es una condición muy poco frecuente, con una prevalencia estimada de 5 casos por cada 100 mil habitantes, tiene una alta mortalidad de hasta un 50 % de los casos.

Estudios recientes sugieren que la medicina podría usarse sin riesgos a menos que la tasa de filtración glomerular estimada, volumen de líquido filtrado por los capilares de los glomérulos renales por unidad de tiempo, descienda por debajo de 30 ml / min con una reducción de la dosis recomendada a partir de 45 ml / min.

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Insuficiencia cardíaca

Aunque investigaciones sugieren que el medicamento podría no estar contraindicado en pacientes con insuficiencia cardíaca congestiva, el campo de la medicina sostiene que la metformina sí está prohibida para personas con esta condición médica.

La insuficiencia cardíaca congestiva se produce por la deficiencia del corazón para bombear sangre, por lo que esta se acumula en los pulmones, hígado, brazos, piernas y otros órganos.

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Edad avanzada

De acuerdo a su etiqueta, la metformina no debe suministrarse en mayores de 80 años a menos que el aclaramiento de creatinina sea normal. Sin embargo, estudios con pacientes con diabetes tipo 2, entre ellos mayores de 70 años, apuntan que su uso no está vinculado con niveles significativamente mayores de lactatos en el plasma.

La dosificación en ancianos podría iniciar con 250 mg de metformina dos veces al día e incrementar semanalmente hasta un máxima de 2 mil o 2.500 mg cada 24 horas, según la tolerancia y el efecto del medicamento en el nivel de glucosa en la sangre. La terapia debe ser interrumpida si ocurren cambios agudos en la función renal.

¿Cuáles son las pautas para el uso clínico de la metformina?

La Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes y la Asociación Dental Americana recomiendan el empleo de la metformina acompañado de una dieta y ejercicios, cuando los pacientes hayan sido diagnosticados con diabetes tipo 2.

La metformina es el fármaco de elección para el tratamiento de personas diabéticas, obesas y resistentes a la insulina. Sin embargo, como los efectos antihiperglucémicos del antidiabético son similares en personas delgadas y obesas, el medicamento también se recomienda como tratamiento de primera línea, incluso sin obesidad.

La adición de metformina a la insulina es más conveniente en comparación con empleo de solo insulina. Asimismo, la suma del fármaco a sulfonilureas en pacientes con insuficiencia secundaria a esta clase de antidiabéticos orales es razonable, en vista de sus mecanismos de acción sinérgicos.

Todos estos efectos favorables han impulsado a médicos de muchos países a recomendar metformina como agente de primera línea.

Espero que toda esta información sobre las aplicaciones del antidiabético y las condiciones de seguridad a tomar en cuenta, sean de utilidad para tu salud, amigos o familiares.

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