Los riesgos y peligros usar aceites esenciales

 

Los aceites esenciales hoy en día están de moda para diversos usos y por buenos motivos, debido a sus propiedades y beneficios.

Por ejemplo, usar aceites como menta, romero y eucalipto en un difusor pueden ser de gran utilidad con las alergias estacionales para descongestionar las vías respiratorias.

Son un remedio natural con muchas propiedades y con un grado farmacéutico potente. No obstante, precisamente por lo anterior, es importante ser responsables con su uso y estar bien informados sobre sus características para evitar sorpresas desagradables.

Se pueden utilizar de forma cotidiana, diluidos en tratamientos de belleza o como parte de recetas para limpiadores naturales, así como para aromaterapia y otros usos terapéuticos.

Pero debido a que son muy fuertes, hay que ser precavidos y utilizarlos de forma segura, además de siempre adquirirlos en sitios de confianza.

El peligro de la alta concentración de los aceites esenciales

Los aceites esenciales suelen ser muy concentrados:

  • Se requieren 232 kilos de hojas de menta para obtener un litro de aceite esencial.
  • Se utilizan 136 kilos aproximadamente de flores de lavanda para obtener 1 litro de aceite esencial.
  • Se utilizan miles de kilos de rosas para obtener 1 litro de su aceite.

Los aceites esenciales concentran así las propiedades de la planta o flor de donde se obtienen, una pequeña cantidad de un aceite esencial contiene los mismos beneficios que muchas tazas de té de la misma hierba.

Por ejemplo, una sola gota de aceite esencial de menta equivale a 26 tazas de té. Por supuesto, esto no implica que debes evitar el uso de los aceites esenciales, pero sí que debes hacerlo con responsabilidad e información.

Peligros en la piel

Los aceites esenciales pueden usarse en muchas recetas de belleza, como aceites faciales a base de hierbas o lociones en barra, pero en cantidades diluidas.

Aunque hay algunas excepciones, la mayoría de los aceites esenciales deben usarse diluidos para su uso en la piel y bajo la guía de un experto certificado en aromaterapia.

Debido a su pequeño tamaño molecular, estos aceites pueden penetrar la piel y llegar al torrente sanguíneo.

Como regla general, los aceites esenciales deben diluirse en un aceite portador, como aceite de coco o aceite de almendras, en una proporción de 3-5%.

Lo anterior indica que se debe usar entre 3 y 5 gotas de aceite esencial por cada cucharada de aceite portador (y menos cantidad aún, si va a utilizarse en bebés o niños).

Utilizar un aceite esencial directamente en la piel (sin diluirlo) puede causar irritación o reacciones alérgicas y, en algunos casos extremos, provocar una sensibilidad permanente.

Ciertos aceites —como lavanda, rosas y manzanilla— son considerados seguros para usarse sin diluir sobre la piel, pero es mejor diluirlos como mera precaución. Además, son aceites caros, por lo que mezclarlos es siempre una muy buena idea.

Es recomendable hacer una prueba de alergia en la parte interna del brazo antes de usarlo en partes más extensas del cuerpo o en el rostro.

Si acudes a alguna aromaterapia o similar, asegúrate de que el especialista esté certificado y no permitas que coloquen directamente en tu piel aceites esenciales puros.

Fotosensibilidad de ciertos aceites esenciales

Algunos aceites tienen ciertos componentes que hacen a la piel fotosensible, esto quiere decir, sensible a la luz ultravioleta y, por lo tanto, mancharse al exponerse al sol o causar ampollas, inflamación o ardor.

Aunque el riesgo de fotosensibilidad depende en buena parte del proceso de extracción del aceite, en términos generales, los que son considerados fotosensibles son:

  • Naranja
  • Limón
  • Lima
  • Toronja o pomelo
  • Bergamota

Así que antes de salir o exponerte a la luz del sol, asegúrate de que no exista ni rastro de un aceite esencial en tu piel, y en particular en las manos, pues como en el caso del limón, mucha gente se mancha al haber manipulado previamente estos elementos.

Asimismo, si te aplicaste en la piel alguno de estos aceites, aunque ya los hayas removido perfectamente, espera al menos 4 horas antes de exponerte al sol.

Uso interno de los aceites esenciales

Aunque este punto es controversial, es un hecho que la mayoría de los aceites esenciales no deben ser usados para consumo interno y otros cuantos sí, pero tomando precauciones.

Dado que los aceites esenciales equivalen a entre 10 y 50 tazas de un té (o infusión) herbal, solo deben tomarse de manera interna en situaciones específicas en las que es absolutamente necesario y siempre bajo la guía de un especialista certificado o tu médico.

Los aceites esenciales son potentes y, por lo tanto, pueden tener efectos dramáticos en el cuerpo.

Por ejemplo, muchos de estos aceites tienen propiedades antibacterianas, antivirales y antimicrobianas, de tal forma que tus intestinos se verán afectados.

Las investigaciones demuestran que la flora en nuestro intestino es muy diversa y aún no podemos entenderla del todo.

Así como los antibióticos eliminan las bacterias malas pero arrasan con las buenas también, de la misma forma los aceites esenciales pueden desequilibrar la flora intestinal.

Los antibióticos son de gran utilidad en la medicina y salvan vidas, pero no deben usarse de forma indiscriminada ni debemos automedicarnos, ya que el cuerpo puede desarrollar resistencia.

Y dado que los aceites esenciales comparten ciertas propiedades con los antibióticos, es recomendable tener las mismas precauciones en su uso.

Por otro lado, en la mayoría de los casos, se pueden obtener los mismos beneficios de consumir un aceite esencial usando la hierba en su lugar, ya sea fresca o seca, o en infusión o en tintura.

Aunque muchos aceites esenciales se consideran “GRAS” (generalmente reconocidos como seguros para su uso alimentario y cosmético por la FDA), una gran parte de ellos no ha sido estudiada a fondo, en especial en altas concentraciones internamente.

La sal, el vinagre y el bicarbonato están clasificados igual, pero eso no significa que podemos consumirlos libremente y en altas cantidades sin consecuencias.

Aceites esenciales durante el embarazo y la lactancia

Los aceites esenciales pueden afectar el comportamiento de las hormonas, las bacterias del intestino y otros aspectos de la salud en general, por tal razón es de vital importancia extremar las precauciones durante el embarazo y lactancia.

Existe evidencia de que los aceites esenciales pueden atravesar la placenta y afectar al feto. De preferencia, es mejor evitar el consumo de este tipo de aceites en estas etapas de la maternidad, como medida de precaución.

En cuanto a su uso tópico, puede usarse muy diluido en aromaterapia, recetas para el cuidado de la piel o en la tina de baño.

También es recomendable realizar pruebas de alergia en el antebrazo, aunque ya la hayas realizado antes de estar embarazada.

Muchos aceites esenciales son considerados seguros durante el embarazo, en especial después de los primeros tres meses, pero es mejor que consultes con tu médico antes de usarlos.

Incluso aceites esenciales que son considerados seguros pueden resultar dañinos para ciertas mujeres y también existe cierta especulación que señala que algunos pueden causar un desbalance hormonal en las mujeres embarazadas.

Aceites considerados no seguros durante el embarazo

Existen muchos aceites que pueden dar problemas y alterar el proceso natural del embarazo. Por ejemplo, el aceite esencial de pimienta puede disminuir la producción de leche durante la lactancia.

Otros aceites que no son seguros son:

  • Anís
  • Abedul
  • Perejil
  • Ajenjo
  • Albahaca
  • Alcanfor
  • Canela
  • Manzanilla
  • Clavo
  • Hinojo
  • Abeto
  • Jengibre
  • Rábano picante
  • Enebro
  • Mejorana
  • Mirra
  • Nuez moscada
  • Jazmín
  • Romero
  • Tomillo
  • Hierbabuena
  • Salvia
  • Mostaza
  • Mirra

Uso en bebés y niños

Debido a que los aceites esenciales son tan potentes, en general no deberían administrarse internamente a los niños ni a los bebés, ni usarse sin diluir sobre la piel.

En caso de aplicarse diluidos, deben concentrarse en menos cantidad que en el caso de los adultos, para evitar causarles algún tipo de irritación o reacción alérgica.

Aceites como lavanda, limón, naranja y manzanilla son considerados seguros para usarse diluidos en el caso de niños; no obstante, es mejor consultar al médico primero y realizar las pruebas de alergia correspondientes.

Algunos aceites pueden causar convulsiones en los niños y, aunque son casos raros y se han presentado en personas con alguna predisposición, es un riesgo que es mejor evitar.

Aceites como el de menta, romero, gaulteria y eucalipto no deben usarse en niños ni bebés. Contienen mentol y 1-8 cineol, compuestos que ralentizarían la respiración o incluso detenerla por completo en niños muy pequeños o con algún problema respiratorio.

Por supuesto, estos aceites no deben usarse internamente ni sobre la piel, pero tampoco para uso aromático.

Por todo lo anterior, lo mejor es extremar las precauciones en el caso de los niños, solo usar aceites esenciales seguros en el hogar y en cantidades muy diluidas en productos de belleza o limpieza. No vale la pena correr riesgos innecesarios.

Interacción con medicamentos

Si tomas medicamentos de prescripción, es necesario que sepas que muchos aceites esenciales pueden interferir con su correcta función.

Si no estás seguro de que el aceite esencial que planeas usar puede interferir con tu medicina, mejor evítalo o consulta con tu médico.

Si estás tomando varios medicamentos, lo mejor será que evites usar los aceites esenciales totalmente, ya que el riesgo de diversas interacciones se multiplica de forma exponencial.

Asimismo, las personas que padecen alguna enfermedad hepática o renal, o tienen el sistema inmune comprometido, deben consultar con su médico o con un especialista profesional en aromaterapia antes de utilizar algún aceite esencial.

¿Es seguro usar los aceites esenciales con un difusor?

Dada la enorme popularidad de los difusores de aceites esenciales, tal vez te preguntes qué tan seguros son y cuál es la mejor manera de utilizarlos.

  • Los difusores de aceite esencial se usan para vaporizar aceites, liberando pequeñas cantidades en el aire. Así que las mismas precauciones de seguridad sobre la inhalación de aceites esenciales se aplican al uso de aceites en un difusor.
  • Se considera un método seguro que tiene un muy bajo riesgo. Es muy poco probable que la concentración de este aceite en el aire alcance niveles peligrosos al vaporizarse.
  • No obstante, como ya hemos mencionado, existen grupos de riesgo, así que evita usar aceites en un difusor cerca de bebés, niños pequeños, mujeres embarazadas o lactando, mascotas y personas enfermas.
  • Si tienes alergias severas, asma o alguna enfermedad respiratoria, algunos aceites pueden causarte una reacción fuerte. Evítalos si es el caso.
  • Usa el difusor por un período de 30 a 45 minutos máximo. No lo dejes encendido durante la noche.
  • Mantén tus aceites esenciales lejos del fuego porque pueden ser altamente inflamables.
  • Asegúrate de que tu casa o habitación tienen la ventilación adecuada. Abre las ventanas, si sientes que la fragancia se ha vuelto muy intensa.
  • Algunos aceites pueden irritar las membranas (incluyendo clavo de olor, corteza de canela, limoncillo y aceite de tomillo).
  • Si vas a usar un aceite por primera vez, empieza por cortos períodos para probar tu reacción.

Aceites esenciales y las mascotas

Los aceites esenciales y las mascotas no se llevan. Si bien las personas disfrutamos diversos aromas como los herbales, los florales o las especias (además de sus beneficios), nuestros amigos de cuatro patas opinan muy diferente.

Las mascotas tiene un organismo distinto al nuestro, no solo su olfato es mucho más sensible, sino que muchos de los aceites esenciales que tanto nos gustan pueden ser tóxicos para ellos, hasta el punto de causarles la muerte.

El aceite de pennyroyal, por ejemplo, es usado con frecuencia por algunas personas para mantener a sus mascotas libres de pulgas, pero aunque sea efectivo para eso, es una toxina que puede causar daño en los riñones y en el hígado de tu mascota.

El aceite de árbol de té, por su parte, es usado por muchos para tratar problemas dermatológicos, pero con frecuencia la mascota termina en el veterinario por toxicidad, vómitos, debilidad y temblores.

Algunas veces, el aceite puede causar un acumulamiento paulatino de toxinas en su organismo (en especial en los gatos, pero también llega a ocurrir en perros), provocando eventualmente la falla de algún órgano.

En conclusión, no uses aceites esenciales en tus mascotas y no las tengas en la habitación, si estás usando algún aceite en un difusor.

Aceites esenciales en plásticos

Un punto muy importante (y que rara vez se menciona) es que los aceites esenciales nunca deben ser almacenados en envases de plástico, en especial en su forma más concentrada.

Muchos aceites esenciales sin diluir se comen el plástico, incluso en sus formas diluidas pueden degradar los plásticos al paso del tiempo.

Si preparas limpiadores caseros con aceites esenciales, debes utilizar envases de vidrio aunque los aceites se encuentren altamente diluidos.

Estas precauciones deben extenderse a todas las superficies del hogar. Por ejemplo, si dejas un frasco de aceite de naranja sobre un mueble y ha escurrido un poco, podría quedarse pegado y dañar la superficie al momento de retirarlo.

Por tal razón, debes ser muy precavido en el manejo de los aceites esenciales y en dónde los colocas, en especial en el caso de los aceites esenciales de cítricos sobre madera u otras superficies con acabados.

Las buenas noticias

Aunque existen muchas precauciones que se deben tomar para usar de manera segura los aceites esenciales, es innegable los excelentes beneficios que aportan al utilizarlos correctamente.

Si te interesa usar ciertos aceites esenciales, solo asegúrate de hacer una buena investigación previa sobre el uso apropiado del mismo.

Puede ser también de mucha utilidad acudir a un terapista o herbolario profesional que pueda responder a tus dudas de manera acertada y con conocimiento.

También es muy importante que te asegures de que los aceites esenciales que compras sean orgánicos y de la más alta calidad.

¿Cómo usar los aceites esenciales de forma segura?

Finalmente, los aceites esenciales solo pueden aprovecharse como remedios naturales si se usan de forma segura.

Las principales formas de utilizarlos son:

  • Aromáticamente, usando un difusor
  • Aplicación tópica, diluido en una loción hecha en casa, pasta de dientes, crema corporal y otras recetas caseras

Su consumo interno o sin diluir solo resérvalo para casos en que es estrictamente necesario y jamás en niños o bebés.

Conclusiones

Los aceites esenciales tienen muchas propiedades que podemos aprovechar, pero no es conveniente dejarnos llevar por la moda o por recomendaciones de amigos o conocidos, sin investigar a fondo al respecto.

Mientras estés bien informado, podrás entonces hacer uso de ellos de forma segura.

Coméntanos si acostumbras a utilizar aceites esenciales y qué usos les das.

 

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