Estómago Inflamado: Causas, Síntomas y Tratamiento

Todos hemos experimentado, con mayor o menor frecuencia, los molestos signos y síntomas de  hinchazón o distensión abdominal. Nos sentimos con el estómago “pleno”, aunque no hayamos ingerido mucho alimento.

Solemos culpar  a los altos niveles  de estrés, mala alimentación, contaminantes y uso de algunos medicamentos como los causantes de todas estas alteraciones.

Puede variar desde una simple molestia ocasional y sin mayor importancia, hasta una alteración importante a nuestra calidad de vida e incluso, revestir algún peligro oculto e insospechado para nuestra salud.

Estudios epidemiológicos muestran que la población general presenta una prevalencia de distensión abdominal de entre un 16 a un 30%.

Sabiendo que esta condición es algo tan común, es de gran importancia conocer los factores que la causan, como evitarlos y como solucionarlos, en aquellos casos que es factible de realizar.

También este artículo podría alertarte en caso que sea un trastorno digestivo de poca importancia y que necesites recurrir a tu médico de forma inmediata.

Algunas consideraciones sobre el estómago y el jugo gástrico:

El estómago es una víscera que forma parte del tubo digestivo. Se sitúa al final del esófago y comienzo del intestino delgado, con los que se comunica a través de aberturas, reguladas por esfínteres .

Es una especie de saco muscular que puede aumentar o disminuir su tamaño, dentro de ciertos márgenes, según la ingesta de comida.

Este órgano, una vez que recepciona los alimentos, recibe el aporte del jugo gástrico, experimentando contracciones vigorosas que dan origen al bolo alimenticio, una especie de “papilla” nutritiva.

Empieza la importante serie de transformaciones degradativas que simplificarán las complejas estructuras químicas de las proteínas, carbohidratos y lípidos, preparándolas para su paso al intestino delgado.

El jugo gástrico, que propicia todos estos cambios químicos, está constituido por una mezcla de ácido clorhídrico, enzimas como pepsina, gastrina y lipasa, además de agua y otras sustancias.

Todos estos procesos se encuentran controlados por intrincados y complejos procesos nerviosos y hormonales, que varían a lo largo del día, según la ingesta de comida, sustancias químicas y nivel de estrés. (1, 2)

Pero ¿Qué significa tener el estómago hinchado?

Tener el estómago hinchado, también llamado distensión abdominal, corresponde a esa incómoda sensación de tener gases en nuestro aparato digestivo, con el consiguiente aumento variable del volumen abdominal.

También puede implicar el acúmulo de fluidos, producto de alteraciones circulatorias de origen linfático y venoso.

Puede asociarse frecuentemente a gases y a dolor, de menor o mayor intensidad, generalmente derivados de la incapacidad de realizar una digestión completa de ciertos nutrientes.

Causas de hinchazón estomacal:

Hay muchas causas posibles para la hinchazón del estómago. Desde una  ingesta excesiva de aire, producida por hablar mientras comemos o por comer muy de prisa, hasta alteraciones digestivas de diverso origen.

La mayoría, son resultado de patologías comunes y que no revisten mayor gravedad, o por alimentación inadecuada, como exceso de grasas y falta de fibra dietaria, fármacos, etc.

Existen factores externos o ajenos al estómago que pueden repercutir en la salud estomacal de manera indirecta.

Entre estos factores están la falta de sueño; estrés; alergias; desequilibrios hormonales, como la disfunción tiroidea; problemas intestinales y muchos más.

El exceso de gases o flatulencia intestinal se puede deber directamente a causas intestinales, como la digestión inadecuada de proteínas, como el gluten, por ejemplo, que causa la destrucción de células del intestino.

La generación de exceso de gases se puede reflejar también como la  como la incapacidad para descomponer por completo ciertos tipos de azúcares, como la lactosa, debido a ciertas deficiencias enzimáticas  intestinales.

Los excesos de lípidos también pueden ocasionar una ineficiencia de los sistemas enzimáticos del intestino delgado o, si existe una alteración hepática o vesicular que repercuta en déficit de producción de bilis.

Muchas de estos trastornos digestivos pueden ser ocasionados por un desequilibrio de la microbiota intestinal, que a su vez es generado por los alimentos inadecuados o las cantidades excesivas que se consumen de estos.

Dados las múltiples causales de inflamación, es necesario considerar aspectos relacionados a esta sintomatología, como es el caso de su concordancia con la ingesta de determinados alimentos.

Debes evaluar estos importantes aspectos, ya que te orientarán sobre su posible causa, que a veces es de fácil resolución, como las causas dietéticas, que basta con detectar la causal y hacer pequeños ajustes.

Hay casos que revisten mayor gravedad, por lo que te deberían debe alertar  para realizar una pronta consulta con tu médico.

Dentro de las manifestaciones clínicas que se presentan, aparte de la distensión abdominal, es importante discriminar si se producen otros cuadros acompañantes como:

  • Fiebre
  • Erupciones cutáneas o urticaria
  • Ojos llorosos, picazón de garganta y otros síntomas que guarden relación con una reacción alérgica.
  • Pérdida de peso sin explicación aparente.
  • Problemas para ir al baño.
  • Estreñimiento o diarrea.
  • Presencia de sangre en la orina o las heces.
  • Dolor en la zona de los ganglios linfáticos de la ingle, axilas o garganta.
  • Fatiga.
  • Presencia de dificultad para concentrarse.
  • Irregularidad en los períodos menstruales.
  • Hemorroides.
  • Vómitos o náuseas.
  • Hay que considerar también que puede existir acumulación o retención de líquido en la zona abdominal- no en el estómago en sí-que podría estar en concordancia con edema de tobillos, pies y cara.(1, 3)

10 posibles causas de distensión abdominal:

1.- Principales patologías digestivas que ocasionan inflamación estomacal:

El resultado de un estómago inflamado es ocasionado por alteraciones como la gastritis, u otras enfermedades relacionadas con el aparato digestivo, como son el estreñimiento o el síndrome de colon irritable.

  • Gastritis: se debe principalmente a que el revestimiento con que el estómago está cubierto se irrita y/o inflama, derivando en ardor y dolor, hasta sangrado y una serie de signos y síntomas, alterando el buen funcionamiento del organismo.

El peligro de la gastritis radica en que su permanencia y agravamiento pueden conducir a la producción de úlceras gástricas  inclusive cáncer gástrico.

  • Síndrome del intestino irritable (S.I.I.): que cursa con manifestaciones digestivas como inflamación, , meteorismo y alteraciones en el tránsito intestinal (estreñimiento, diarrea o alternancia de ambos).

Este síndrome es multicausal, detectándose entre las etiologías probables, alteraciones en la motilidad gastrointestinal y en la secreción de variadas sustancias químicas.

El S.I.I. tiene un fuerte componente emocional, ya que muchas de estas sustancias que se secretan, tienen una influencia del sistema nervioso.

Tiene una prevalencia más importante en el sexo femenino, y suele agravarse en coincidencia con los períodos menstruales y con el consumo de alimentos flatulentos.

Algunos informes relacionan la distensión abdominal con un 23 a un 96% de pacientes afectados por el S.I.I.

  • Colitis ulcerativa o ulcerosa: es un tipo de enfermedad inflamatoria intestinal (E.I.I.), de curso crónico, que ocasiona inflamación y ulceración de la mucosa intestinal, de grado variable.

Esta  inflamación intestinal  es atribuida a causas inmunológicas aún no esclarecidas del todo.

  • Enfermedad celíaca: la enfermedad celíaca (EC) se caracteriza por una inflamación de curso crónico de la mucosa del intestino delgado a causa de la intolerancia al gluten.

Esta patología resulta en la atrofia de las vellosidades intestinales, causada por una respuesta inmunitaria.

Esta destrucción celular da como resultado cuadros de malabsorción y síntomas clínicos que pueden manifestarse tanto en la etapa de la niñez como en la adultez.

2.- Retención de líquidos (edema o ascitis):

Hay ocasiones en que los fluidos corporales pueden retenerse y almacenarse en todo el cuerpo, inclusive en la zona intrabdominal o pélvica.

Puede llegar incluso a ocasionar un aumento de peso temporal. Puede evidenciarse incluso en la ropa más estrecha o un mayor ajuste de los anillos o tirantez en la piel, así como algún grado de dolor articular.

Dentro de las posibles causas puede encontrase una enfermedad hepática, que aparte debería tener manifestaciones clínicas como ser algún grado de ictericia, tanto en la piel como en los ojos, así como dolor abdominal.

Dentro de las patologías hepáticas que cursan con ascitis, se encuentra la hepatopatía alcohólica, hígado graso no alcohólico y hepatitis virales. Todas estas patologías causan hipertensión portal y ascitis.

La ascitis también puede deberse a cánceres de distinta ubicación. De hecho, se ha reportado ascitis en el 15 a 50% de los pacientes que desarrollan cáncer.

Especialmente aquellos  con neoplasias malignas de ovario, mama, endometrio, colon, estómago, colon y bronquios tienen una alta presentación de ascitis.

3.- Deshidratación:

En casos que ha ocurrido un cuadro de deshidratación, sea severa o no, ya sea por exceso de pérdida de líquidos por ingesta etílica abundante, golpe de calor o por alimentos muy salados.

El cuerpo, para evitar que dicha situación vuelva  a ocurrir, después de superar la deshidratación con el aporte acuoso adecuado, tiende a acumular el líquido suministrado, especialmente en la zona abdominal.

Esta sensación se solucionará al corto tiempo, cuando los riñones vuelvan a regularizar el equilibrio de sales y la excreción de agua retenida.

4.- Estreñimiento:

Los síntomas que definen el estreñimiento son: las evacuaciones infrecuentes, expulsión de heces duras, gran esfuerzo y sensación de haber tenido una evacuación incompleta.

Algunos pacientes asocian el estreñimiento a otros síntomas como dolor, malestar y elevada distensión abdominal. Sin embargo, cuando esta sintomatología predomina dentro del cuadro clínico, este se define como síndrome de intestino irritable con estreñimiento (SII-E).

Otros síntomas que el paciente asocia con frecuencia a estreñimiento son halitosis, cefalea, náuseas, pérdida de peso, dolor de espalda baja y  retención de líquidos, que puede aumentar más la distensión abdominal.

Se deben evaluar las causas de estreñimiento, que pueden deberse a causas simples y solucionables como malos hábitos dietéticos, con déficit marcado de fibra, cuya incorporación lo soluciona de manera rápida.

Hay causas orgánicas que es preciso descartar, como presencia de algunas enfermedades orgánicas y alteraciones funcionales del piso pélvico, en la cual hay una alteración muscular que dificulta la defecación.(1, 3, 4, 5, 6)

5.- Alergias o sensibilidad a alimentos:

La sensibilidad a los alimentos consiste en una respuesta anormal hacia determinados tipos de alimentos. Puede dividirse en dos grupos: alergias e intolerancias alimentarias.

Se reconocen alrededor de 170 alimentos que pueden causar este tipo de reacciones en los pacientes con predisposición genética.

Estas reacciones pueden causar efectos en el aparato digestivo, piel y aparato respiratorio, de diversa gravedad.

La F.A.O. ha elaborado un listado que incluye a 8 grupos de alimentos que son los responsables del 90% de este tipo de alergias. Dentro de ellos se incluye:

  • Agentes sulfitantes: en concentraciones de 10 mg/kg o superiores. Los sulfitos son un grupo de compuestos utilizados como conservantes antimicrobianos, antifúngicos y antioxidantes.Se utilizan especialmente en los alimentos procesados.
  • Crustáceos: como camarones, langostas, langostinos y cangrejos.
  • Huevos y derivados.
  • Leche de vaca y derivados.
  • Maníes, soja y derivados.
  • Nueces de árbol: como nueces, maníes, etc.
  • Peces marinos y de agua dulce.
  • Trigo, cereales con gluten (trigo, avena, centeno y cebada) y derivados.

Ya que una persona puede consumir varios de estos alimentos alergénicos, las dietas de eliminación selectiva por grupo de alimentos, puede ayudar a dilucidar a que tipo de alimentos se es sensible, para erradicarlos de la dieta con posterioridad.

6.- S.I.B. (Proliferación Bacteriana Intestinal):

La proliferación bacteriana intestinal es causada por elevadas cantidades de bacterias anormales en el tracto digestivo (disbacteriosis).

Este cambio en la población bacteriana puede deberse a la ingesta de antibióticos, especialmente por aquellos de amplio espectro; inflamación y mala digestión, que puede ser causada por la ingesta de alimentos.

Dentro del grupo de alimentos que pueden causar estas alteraciones se encuentran los carbohidratos FODMAP, que  se refieren a oligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y polioles fermentables por  su sigla en inglés.

7.- Infecciones:

Especialmente en el caso de infecciones urinarias, digestivas o ginecológicas.

Cursan con otras manifestaciones clínicas como dolor, fiebre, dolor y/o ardor al orinar, inflamación de ganglios linfáticos.

Dentro de los hallazgos de laboratorio se pueden ver alterados, como el recuento de glóbulos blancos, que  eleva ostensiblemente dicha cifra.

8.- Obstrucción intestinal:

En algunas ocasiones, un estómago muy inflamado, en conjunto a la presentación de estreñimiento, dolor marcado náuseas y vómitos, pueden deberse a una obstrucción intestinal.

Esta obstrucción puede deberse a la presencia de tejido cicatrizal o tumoral.

9.- Cambios hormonales:

Es conocido el Síndrome Pre Menstrual (S.P.M.) como un causante de distensión abdominal.

Puede agravarse además por la retención de líquido que suele presentarse en esta época del mes, debido a las fluctuaciones en los niveles estrogénicos, en conjunto con la acumulación de líquidos y sangre.

10.- Cáncer:

Especialmente en casos de cáncer uterino o de colon, debido a la ascitis concomitante.

En caso que no exista una causa aparente que explique la inflamación y existan otras manifestaciones asociadas como pérdida de peso sin causa aparente, sangre en heces y otros signos y síntomas.

En estas situaciones, sería absolutamente necesario recurrir a tu médico de confianza, que realizará los estudios pertinentes para dilucidar y diagnosticar adecuada y oportunamente.

¿Qué tipo de alimentación causa y/o agrava un estómago inflamado?

Si bien, es cierto que el consumo de ciertos alimentos puede llegar a ocasionar distensión o inflamación del estómago, no en todas las personas es así, esto dependerá del tipo de alimentación que se lleve, además de antecedentes de enfermedades que se hayan padecido con anterioridad, etc.

  • Alimentación rica en grasas: los alimentos procesados altos en grasa, así como el consumo de frituras o alimentos preparados a base de aceite, junto con su consumo frecuente puede causar inflamación.
  • Alimentos ricos en gluten: el abuso o exceso en el consumo de alimentos ricos en gluten como cereales (cebada, avena, trigo, centeno etc.) así como legumbres, galletas, pasteles, etc.
  • Algunos tipos de verduras: como cebolla, col, brócoli, ajo etc. pueden hacer que el estómago se inflame, a causa del exceso de flatulencia que habitualmente ocasionan.
  • Azúcar y edulcorantes, que pueden favorecer el crecimiento de  un hongo llamado Candida albicans, que con sus metabolitos tóxicos, produce una reacción inflamatoria local y también a nivel sistémica.
  • Bebidas carbonatadas.
  • Chicle.
  • Algunas frutas fermentables: como manzanas, melocotones, otras frutas de carozo, aguacate.
  • Edulcorantes artificiales como aspartamo, sorbitol, manitol y xilitol.

Intolerancia a los lácteos y estómago inflamado

La intolerancia a la lactosa, que ocurre cuando el intestino delgado no puede digerir la lactosa, causando uno de sus principales y ya conocidos síntomas,  la distensión abdominal o estómago inflamado.

Además cursa con una serie de síntomas como flatulencia y diarrea, que ocurren con posterioridad a la ingesta de lácteos que contienen lactosa. Por eso es importante incorporar la adecuada ingesta de lácteos sin lactosa.

Recomendaciones para prevenir un estómago inflamado:

Es importante llevar una serie de cuidados dietéticos minuciosos para evitar la distensión abdominal y la sintomatología asociada. Además de llevar el tratamiento adecuado que indique el médico.

  • No comer en exceso.
  • Ingerir pequeñas porciones.
  • Comer despacio y masticar bien.
  • Masticar muy bien los alimentos en los tiempos de comida
  • No beber agua u otras bebidas mientras se come.
  • Evitar masticar chicle por un tiempo prolongado.
  • Llevar una alimentación equilibrada, el consumo de verduras y frutas es indispensable, para aportar una cantidad de fibra significativa, que debe corresponder a unos 25-30 gramos/día.

Esto se logra al ingerir alimentos integrales, frutas, verduras, frutos secos/semillas, granos y legumbres.

  • Realizar actividad física, que estimula la función del aparato digestivo, ya que ayuda a combatir el estreñimiento, mantener la circulación sanguínea y linfática, tonificar la musculatura abdominal.

Lo ideal es realizar alrededor de 30 a 60 minutos 2 a 3 veces por día, empezando con un ritmo lento, sin sobreexigirse, de modo de graduar el esfuerzo e irse adaptando a los nuevos requerimientos.

Hacer actividad física sin excederse,  puesto que el sobreentrenamiento hace que el cuerpo estresado produzca cortisol, una hormona que causa acumulación de grasa en la zona abdominal,.

La actividad física además ayuda  a relajarse, mejorar la oxigenación y el estado anímico en general, gracias a la producción de endorfinas.

Para no abultar el abdomen, evitar la ingesta de bebidas deportivas azucaradas.  En su lugar beber agua o algún zumo de fruta natural diluido con agua.(7, 8, 9)

Beber suficiente agua: no basta sólo con ingerir fibra para aliviar el estreñimiento, sino que hay que complementarlo con el aporte d agua suficiente para movilizar esa fibra y promover la defecación.

Es recomendable beber de unos 6 a 8 vasos, e incrementar esa cantidad cuando se hace actividad física, para compensar la pérdida de agua debida a la transpiración.

También debes considerar ajustar la ingesta en aquellos días muy calurosos, para evitar estado de deshidratación.

Te insisto en que evites las bebidas carbonatadas y/o azucaradas, que promueven la hinchazón, tanto por los productos químicos agregados (edulcorantes artificiales y azúcar).

El  gas de dióxido de carbono agregado a las bebidas es causante no sólo de una marcada distensión abdominal, sino que también ocasiona alteraciones en el pH o acidez natural del intestino.

Este cambio de valor de pH puede causar cambios en la sensible microbiota y predisposición al ataque de patógenos como algunos parásitos, incluidos la Entamoeba histolytica.

Elegir siempre las opciones más sanas y naturales como el agua, que puede estar agradablemente endulzada con jugo de frutas o miel. Las infusiones de hierbas también son una excelente alternativa.

  • Reducir el estrés: cuando uno está estresado, de mal humor o cansado, una de las primeras manifestaciones que nos delantal es una mala digestión e inflamación abdominal.

Esto se debe a que el intestino y el sistema nervioso central tienen una estrecha comunicación a través del nervio vago.

Dentro del revestimiento gastrointestinal existe una red de tejido nervioso, derivado del nervio vago, que emite constantemente sus mensajes eléctricos y químicos.

Esta red comunicacional, llamado Sistema Nervioso Entérico (S.N.E.) es el responsable de regular el proceso de la digestión , junto con el control del apetito.

La ansiedad causa alteraciones en el S.N.E., que ocasiona una serie de cambios hormonales, nerviosos que terminan por alterar la digestión distender el abdomen(1, 10, 11)

Así que en definitiva, la gran mayoría de las alteraciones gastrointestinales que pueden producir distensión abdominal son causadas por factores controlables.

La ingesta de mayor cantidad de fibra, el cuidado en la alimentación, evitando aquellos alimentos que nos resultan  contraproducentes, son  factores absolutamente manejables.

La idea de base es volvernos conscientes de aquello que ingerimos, tanto alimento como bebida, así también como en su masticación, deglución y disfrute.

En estos tiempos tan vertiginosos hemos llegado hasta a automatizar los procesos alimentarios, desde el optar por la comida procesada hasta comer (tragar) en el menor tiempo posible.

Si a esto le sumamos el estrés, falta de ejercicio, sueño insuficiente o alterado  y descuido por nuestro bienestar general, terminamos no sólo con distensión abdominal.

Estos problemas de hinchazón abdominal, si bien,  en general, no revisten gravedad, pueden resultar muy incómodos y alterar nuestra calidad de vida.

Presta atención a aquellos signos y/o síntomas que puedan alertarte de que puede revestir gravedad y no tengas miedo de recurrir a tu médico de confianza.

Recuerda: come (y vive) conscientemente, mastica, degusta con calma tus alimentos y todo te sentará mejor. Te invito a compartir a tus ideas con nosotros y tus contactos. Hasta la próxima.

 

Referencia: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/ency/article/003123.htm

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