Episodio maníaco: síntomas y como identificarlo

Un episodio maníaco se caracteriza por generar en el paciente:

  • Un estado de ánimo excitado.
  • Una gran cantidad de energía que le hace, incluso, perder el sueño.
  • Dificultad para mantener la atención.
  • Pensamientos acelerados que se agolpan uno tras otro, que hacen difícil entenderlo.
  • Autoestima exacerbada.
  • Una impulsiva disposición a realizar actividades placenteras o audaces, aunque no sea socialmente asertivo.

Un episodio maníaco no es un desorden por sí mismo, por lo general, se encuentra dentro de algún desorden bipolar.

Los episodios maníacos son bastante largos y duran al menos una semana, donde el estado de ánimo es elevado, expansivo e impulsivo.

Cuando aparece una crisis maníaca, las personas se comprometen con toda clase de metas extrañas o disparatadas que muchas veces no tienen nada que ver con sus actividades cotidianas.

Por ejemplo, un oficinista puede presentar una gran motivación para convertirse en jugador profesional de fútbol a sus 40 años.

Quien ha tenido un episodio maníaco puede describirlo como una sensación de euforia que le hace sentirse en la cima del mundo, capaz de lograr cualquier cosa.

Los efectos de la cocaína producen un cuadro bastante similar al de un episodio maníaco, pero duran mucho menos.

El consumo de alcohol también puede provocar cuadros maniáticos en algunas personas.

Quienes se encuentran en una crisis maníaca son muy irritables, especialmente cuando las personas a su alrededor cuestionan su comportamiento y sus ideas.

Esto es muy común porque el maníaco no es racional y quienes le rodean intentar razonar con él. Pero, en lugar de tener éxito, provocan que se aferre más a sus tareas inexplicables y que hasta tenga comportamientos agresivos.

Una crisis maníaca lleva al individuo a comportarse de manera muy distinta a lo normal y es mucho más fácil de detectar que un episodio depresivo.

Se denomina episodio hipomaniaco cuando estos comportamientos son evidentes, pero no interfieren con el modo de vida de la persona que, aunque se encuentra expansiva y motivada, no descuida sus obligaciones y entiende razones.

Las emociones maníacas deben ser lo bastante intensas como para dejar de ser funcionales, ya sea a nivel escolar, laboral, familiar o social.

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Síntomas De Un Episodio Maníaco

Para poder diagnosticar un episodio maníaco, deben aparecer tres o más de los siguientes síntomas:

  • La persona desarrolla un compromiso excesivo y anormal con actividades placenteras que pueden tener consecuencias dolorosas o desagradables, como robar una tienda, cometer indiscreciones sexuales o arrojarse a una alberca de agua helada.
  • Incremento de la actividad enfocada en objetivos y de la agitación psicomotora.
  • Incapacidad de mantener la atención, se desvía con facilidad a temas irrelevantes.
  • Sensación de que el pensamiento corre demasiado rápido.
  • Autoestima exacerbada y delirios de grandeza.
  • Incapacidad para dormir o disminución de las horas de sueño.
  • Habla o discurso excesivo.

Impulsividad

La gran expansividad, optimismo y déficit de juicio que padece la persona, la llevan a involucrarse en actividades de inicio placenteras, que pueden ser bastante peligrosas como:

  • Manejar a exceso de velocidad.
  • Besar a una desconocida en la calle.
  • Intentar un deporte extremo sin el entrenamiento adecuado.
  • Adquisición de cosas completamente innecesarias, como una antigüedad o veinte pares de zapatos iguales, sin tener el dinero para obtenerlos.
  • Indiscreciones sexuales como infidelidades o encuentros con extraños.

A menudo, estas actividades tienen consecuencias graves para la salud o de carácter legal.

Incremento De Las Actividades Enfocadas A Objetivos

Este síntoma involucra un exceso de planeación y participación en actividades múltiples, ya sean ocupacionales políticas, sexuales o religiosas.

La libido incrementada, las fantasías y la conducta sensual son frecuentes.

Una persona en un episodio maníaco puede invertir todos sus ahorros en acciones de una empresa emergente, con el convencimiento absoluto de que se volverá millonaria.

Casi siempre aparece una necesidad excesiva de socializar con cualquier persona, ya sea familiares, amigos o desconocidos en la calle, sin que se dé cuenta de que está siendo intrusiva y molesta, o de que puede estar asustando a los demás.

Los individuos pueden padecer agitación psicomotora e incapacidad para relajarse y descansar, incluso para dormir.

Pueden tener conversaciones simultáneas consigo mismo o con los demás, o escribir cientos de cartas de muchos temas a diversos amigos, figuras públicas o medios de comunicación.

Incapacidad Para Mantener La Atención

Alguien que se encuentra en medio de un episodio maníaco tiene muchas dificultades para concentrarse.

Esta incapacidad se manifiesta cuando la persona se distrae ante cualquier estímulo externo, como la corbata de su interlocutor, los ruidos del fondo o el tapiz de la pared.

La capacidad para diferenciar las ideas que están relacionadas con un tema parece perderse por completo.

Sensación De Que El Pensamiento Va Muy Rápido

Aunque para los demás la persona en estado maníaco es difícil de comprender y no conecta sus pensamientos e ideas, la mente de paciente está funcionando a mil por hora, como si fuera un genio.

La persona maníaca no se da cuenta de que sus pensamientos son inconexos y se van con mucha rapidez, sino que siente que está alcanzando un estado de lucidez particular.

Por ejemplo, en una conversación de venta de computadoras, un maníaco puede explicar con gran detalle la historia del chip, la revolución industrial o las matemáticas aplicadas, donde no existe ni una pequeña conexión entre las ideas.

Autoestima Exacerbada

Es muy frecuente que una persona maníaca sienta que es invencible y que puede hacer todo lo que se proponga, aunque no tenga el entrenamiento ni las habilidades necesarias.

El caso extremo de este síntoma son los delirios de grandeza, donde el maniático está convencido de ser el rey del mundo.

Estos síntomas se hacen evidentes cuando el paciente trata de componer una sinfonía sin conocimientos mínimos de solfeo, practicar buceo sin saber nadar o retar a un boxeador famoso.

Incapacidad Para Descansar

En casi todos los episodios maníacos, las personas dejan de sentir cansancio o sueño. Pueden tener dificultades para dormir, despertar con muchas horas de antelación o perder completamente la necesidad de dormir.

Esto provoca que cuando sale de un episodio maníaco, se sienta cansado y desgastado, lo que puede ser un detonante importante para un episodio depresivo.

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Habla O Discurso Excesivo

El discurso de una persona maníaca se caracteriza por ser como un chorro de vapor que sale a presión de una olla exprés. Es ruidoso, acelerado, difícil de entender y aún más difícil de interrumpir.

Los individuos maniáticos literalmente no parar de hablar durante horas y sus temas de conversación no son coherentes.

Además, se vuelven mucho más teatrales que de costumbre, ya sea que estén en un momento expansivo o irritable.

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