Higiene personal para adultos: guía para aquellos que no les enseñaron mientras crecían

La higiene integral es uno de los hábitos más importantes para la vida de todas las personas, ya que impacta la salud física y social.

Los padres de familia, así como los maestros de preescolar y primaria, saben que su responsabilidad es inculcar estos hábitos en los niños, pero a veces, no se enraízan de forma permanente.

Pocas cosas son tan desagradables como la falta de higiene personal. El problema es que no todos están dispuestos, o no tienen la confianza suficiente, para decirnos que nos vendría bien lavarnos la boca o peinarnos más seguido.

Nunca está de más hacer una revisión puntual de tus hábitos de higiene y con toda honestidad determines si hay algunos puntos débiles que puedes mejorar.

Comienza Por Formar Hábitos Sólidos

Todas las habilidades involucradas en la higiene personal requieren combinarse con la formación de hábitos para cumplir su objetivo final. Realmente no importa que sepas cepillarte los dientes, si solo lo haces una vez a la semana.

La disciplina y la constancia son esenciales para las personas que quieren ser verdaderamente limpias.

Si no tienes hábitos de higiene sólidos, comienza identificando las áreas en las que tienes constancia y construye sobre eso. Si necesitas crear un hábito nuevo, la mejor forma es apoyarte en un hábito que ya tengas.

Por ejemplo, si ya tienes una rutina para cepillar tus dientes, aprovéchala para utilizar hilo dental. Puedes acomodar el orden, pero mantenlas lo más cerca posible de tu rutina actual.

Cómo Bañarse Adecuadamente

Quizá no sabías que el orden del baño es muy importante. El agua caliente remueve la suciedad y los residuos, así que primero deja que fluya por tu cuerpo un par de minutos; pero no exageres con el calor, ya que puede resecar tu piel.

Si vas a rasurarte alguna parte del cuerpo, debes hacerlo al final de la ducha, así como lavar tu rostro, porque es una de las áreas que más se beneficia al estar en contacto con el agua caliente.

Además de usar jabón, utiliza una esponja que te permita exfoliar tu piel, una o dos veces a la semana.

Recuerda que pasados 15 o 20 minutos en la regadera, nuestra piel comienza a perder sus aceites esenciales, así que mantén los baños cortos y considera que ahorrar agua también es importante.

Algo que quizá no hayas tomado en cuenta, pero es de vital importancia para tu higiene personal, es la frecuencia con que lavas tu toalla de baño.

Las toallas almacenan bacterias, levaduras y moho, y si no las lavas con frecuencia y las ventilas adecuadamente, saldrás de la regadera para embarrar tu piel con toda esta suciedad.

La mejor manera de mantener las toallas limpias es dejar que se sequen completamente, de preferencia al sol. Colgar las toallas en el baño no es buena idea, ya que cada vez que alguien se baña, se impregnan del vapor y nunca terminan de secarse.

Entre las consecuencias de utilizar toallas sucias, están las irritaciones de la piel, la pérdida de humectación y todo tipo de infecciones. Lo mismo sucede con las toallas de manos, hay que mantenerlas secas y lavarlas con frecuencia.

Sobra decir que los tapetes de baño y todas las superficies a las que exponemos la planta de los pies o la piel desnuda, deben estar limpias como parte de nuestra higiene personal.

Lee nuestra guía sobre las duchas de agua fría ¿es bueno para tu salud?

Cómo Rasurarte Bien

En algunas familias, aprender a rasurarse es un ritual de iniciación para los hombres. Otras, no profundizan en las lecciones. De todas las cosas que quizá no aprendiste mientras crecías, esta es una que te puede lastimar si lo haces mal.

Hay muchas formas de afeitarse, así que no hay instrucciones correctas, por no mencionar que los tipos de barba hacen que los hombres requieran estrategias muy distintas para cuidarlas. Aunque podemos mencionar algunos consejos básicos:

Lo primero es elegir la forma en que vas a afeitarte. Las rasuradoras eléctricas son más baratas a largo plazo, pero no son buenas para una afeitada al ras, lo que significa que tu piel se sentirá rugosa y necesitarás rasurarte más seguido.

Las navajas y rastrillos desechables pueden irritarte mucho menos y con mejores resultados, pero tendrás que reemplazarlos con mucha frecuencia.

Así que, dependiendo de lo que necesites y del tipo de barba que tengas, tal vez te funcione mejor una rasuradora eléctrica, un rastrillo o una combinación de ambos.

Una vez que has decidido con qué afeitarte, debes aprender cómo. Esto también aplica para las mujeres que deciden retirar su vello corporal.

En el caso de los hombres, rasurarse la barba o mantenerla dentro de los límites del buen gusto, es indicador de higiene personal y buena presentación.

Existen muchos tutoriales en internet que te pueden ayudar a rasurarte mejor.

La navaja debe de estar bien afilada para evitar irritaciones y cortaduras en la piel.

Procura rasurarte mientras estás en la ducha, pues el agua caliente reduce la irritación, pero ten mucho cuidado, sobre todo cuando tengas prisa.

 

Cómo Cepillar Los Dientes Adecuadamente

Los dientes son más complejos de limpiar que la mayor parte de tu cuerpo y ocasionan muchos problemas si no lo haces de manera apropiada.

Todos debemos lavarnos los dientes tres veces al día, pero no solo eso, deberíamos lavarlos después de ingerir cualquier alimento, especialmente si es alto en azúcar, ya que es muy agresiva con las piezas dentales.

Hay una gran diferencia entre lavarse bien los dientes y pasar un cepillo durante algunos segundos por encima de ellos. El cepillado debe durar al menos dos minutos, poniendo atención a cada parte de tu boca, incluyendo la parte trasera de los dientes y la lengua.

Cuando termines de lavarte los dientes, utiliza hilo dental, ya que el cepillo difícilmente elimina la suciedad que se acumula entre ellos y es una de las principales causas de la placa dentobacteriana y la caries.

Si no tienes muy claro el proceso para utilizar el hilo dental, sigue estos cuatro pasos:

1.- Desenrosca unos 20 centímetros de hilo dental y enrolla los extremos alrededor del dedo medio de cada mano. Sujeta el hilo entre el pulgar y el dedo índice, dejando 5 o 6 centímetros en medio, de manera que tengas una sección tensa y buen dominio sobre ella.

2.- Utiliza esa sección de hilo dental para limpiar la parte entre tus dientes, comenzando por las muelas. Si te cuesta trabajo llegar a las de atrás, reduce el espacio de hilo que tienes entre los dedos.

3.- No insertes el hilo directamente entre tus dientes, primero colócalo en la superficie y velo bajando o subiendo suavemente con movimientos en zigzag.

4.- Debes abarcar toda el área entre la superficie hasta la encía, pero con suavidad, porque puedes lastimarte y provocar un sangrado. Si el sangrado aparece con mucha frecuencia, puedes tener un problema en las encías y debes ir al dentista.

Utiliza una sección limpia de hilo dental para cada parte de la boca.

El hilo dental no solamente quita los restos de palomitas de maíz o de carne, es una actividad que debe estar en tu rutina por lo menos una vez al día, ya que evita la placa dentobacteriana, la caries y el mal aliento.

Por último, préstale atención a tu lengua, qué es la zona de tu boca que más bacterias acumula.

Consigue un cepillo de dientes que integre un limpiador de lengua o cómpralo de manera independiente.

La capa blanca que aparece en tu lengua es suciedad y si te acostumbras a cepillarla con frecuencia, verás que en pocos días desaparece y aparece un color rosa uniforme.

Lee también nuestra guía sobre las 7 formas de blanquear tus dientes naturalmente

Los Productos Esenciales Para La Higiene Personal

Existen cientos de opciones para mejorar tu higiene personal. No es cuestión de evitar el mal olor, sino que podemos adquirir productos cuyo aroma nos agrade y sus propiedades vayan acorde a nuestro tipo de piel y estilo de vida.

Debemos admitir que algunos son francamente superfluos, pero otros son imprescindibles, por ejemplo:

Desodorante

Su función básica es combatir el olor que tu cuerpo emite cuando las bacterias se acumulan en tu piel. La zona más conflictiva son las axilas, pues son pliegues con muchas glándulas sudoríparas, que no tienen ventilación y acumulan muchas bacterias.

Los agentes desodorantes son similares en todas las marcas, la única diferencia es el aroma.

Si el sudor es un problema para ti, tal vez necesites un antitranspirante.

Enjuague Bucal

Si te lavas los dientes adecuadamente y con la frecuencia correcta, el enjuague bucal no es tan necesario, pero te ayuda a tener un aliento más fresco. También ayuda a eliminar las bacterias que el cepillo de dientes no pudo quitar y a tener una boca más limpia.

El enjuague bucal no sustituye el cepillado, es el paso final de la limpieza de tu boca.

Existen enjuagues especializados que reducen la placa, la gingivitis y blanquean tus dientes.

Crema Humectante

Aunque no esté sucia, la piel reseca da una imagen bastante desagradable, sobre todo si la resequedad es muy notoria en los codos y las rodillas.

Acostúmbrate a humectar tu piel todos los días después del baño, en especial en las temporadas frías, que es cuando más se reseca.

Perfume O Colonia

No importa qué tipo de olores te gustan o prefieras, es un hecho que utilizar colonia, loción o perfume, hace tu presencia más agradable para los demás. Solo procura no irte a los extremos.

Hay muchas formas en que puedes mejorar tu higiene personal, pero si te bañas, te lavas los dientes, te rasuras adecuadamente y con la frecuencia correcta, difícilmente podrán decir que eres una persona sucia. Los demás son puntos extra.

Cuéntanos tus experiencias.

Hasta la vista.

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