Las 6 mejores mascarillas para la limpieza facial diy – [100% naturales]

El mercado de cosméticos y cremas para el cuidado de la piel está saturado de productos que dan resultados y otros que no cumplen las expectativas. Además, está lleno de los artículos costosos fuera del alcance del cliente promedio.

A continuación conoceremos las alternativas caseras e igualmente efectivas de mascarillas de limpieza facial, que podrás elaborar en casa.

Son 6 recetas para combatir espinillas, reducir los poros y otros sorprendentes beneficios para la piel de tu rostro. Conozcámoslas.

Principales problemas de la piel que pueden combatirse con mascarillas

Las mascarillas caseras pueden revertir los siguientes y principales problemas que sufre la piel:

  • Piel seca
  • Piel grasa
  • Imperfecciones
  • Poros agrandados
  • Arrugas y líneas de expresión

Poros agrandados

Los poros son microscópicos agujeros en la piel por los que expulsa el sudor y sus aceites naturales. Cada uno tiene en la raíz una pequeña glándula sebácea que produce sebo, aceite lubricante natural de la piel.

Los poros se agrandarán si las glándulas sebáceas no trabajan adecuadamente. Comenzarán a lucir como irregularidades antiestéticas. Para evitarlo, se equilibrará la producción de sebo y se mantendrán libres de impurezas, piel muerta y bacterias.

¿Qué causa la piel grasosa y la piel seca?

Se conocen numerosas causas de la excesiva o poca producción de sebo que perjudica la apariencia de la piel. Si se produce demasiado, lucirá grasosa; de lo contrario, se resecará.

Causas hormonales, la alimentación, contaminación ambiental, la deshidratación, estrés y el frío, son factores que desequilibran la producción de sebo.

Lo que tienes que hacer si sufres de estas condiciones es identificar cuál de estos es el responsable de que las glándulas sebáceas no funcionen adecuadamente.

Aunque un endocrinólogo o dermatólogo te ayudará al respecto, reconocer que tienes una vida sedentaria con una pobre alimentación, será un inicio para  precisar la causa del problema.

Granos y espinillas en la piel

Las espinillas son el resultado de la acumulación de grasa en los poros por la excesiva producción de sebo. Estas suelen manifestarse como puntos negros consecuencia de piel muerta y la suciedad del ambiente.

El sebo se endurecerá y comenzará a agrandar el poro entre más polvo y otros desechos ambientales y células muertas, tenga.

Suele ocurrir que las espinillas crecen tanto que el poro tarda mucho en recuperar su tamaña natural, dejando una cicatriz permanente si el tejido sufre mucho.

Granos en tu rostro y piel

Los granos también son resultado de poros obstruidos, pero a diferencia de las espinillas, están infectados por bacterias, por ello el área se inflama como respuesta defensiva del cuerpo.

Al poro obstruido se suma la acumulación de pus, líquido espeso que sale cuando se rompe naturalmente o se aprieta en la piel.

Equilibrar la producción de sebo y mantener la piel libre de bacterias y células muerta con astringentes y exfoliantes, es la mejor manera de prevenir las espinillas y los granos.

Lee nuestra guía sobre cómo quitar los granos de la cara

Las arrugas y las líneas de expresión

La piel pierde su colágeno natural con el paso de los años y con ello su capacidad para regenerarse, degeneración natural que se acelerará provocando arrugas y líneas de expresión prematuras, si además no produce suficiente sebo.

El colágeno es una de las sustancias estructurales principales de las células dérmicas. Cuando no hay suficiente, los poros se debilitan, son más grandes y notorios.

Conozcamos los tres principales factores que pueden resecar nuestra piel.

  • Deshidratación
  • Mucho calor o un ambiente muy seco
  • Incapacidad de la piel para retener la humectación

Beber suficiente agua, evitar exponer a la piel a factores ambientales como a los rayos solares y emplear ingredientes que ayuden a las células sellar su humedad, son los mejores métodos para combatir los signos del envejecimiento.

Lee nuestra guía sobre como usar el aceite de coco para las arrugas + 15 formas de aplicarlo

¿Cada cuánto debo usar una mascarilla?

Lo ideal es que sea una o dos veces por semana. Cuál usarás dependerá del problema que tenga tu piel, aunque no se recomienda emplear siempre la misma.

Elige las tres que más se ajusten a tus necesidades y varía sus usos. El objetivo es equilibrar la producción de cebo, mantener los poros cerrados y nutrir y humectar la piel.

Son varios las funciones de una mascarilla, pero por lo general incluyen:

Limpieza profunda de los poros: ello se alcanza con ingredientes astringentes como vinagre, pepino, aceite de árbol de té y el ácido acetil salicílico.

No se descarta que los astringentes irriten y resequen aún más la piel, por lo que su uso no será exagerado.

Humecta: elige ingredientes con alto contenido de aceites vegetales. El aguacate, el aceite de argán, de coco, de oliva y aloe vera, entre otros, ayudan a las células a sellar la humedad.

Exfolia: los ingredientes exfoliantes tienen minúsculas irregularidades que actúan como lija suave, remueven las impurezas y la piel muerta.

El azúcar, la avena y el café que queda en el filtro de la cafetera, son alternativas.

Equilibra la producción de sebo: los ingredientes ideales para equilibrar la producción de sebo dependen de tu tipo de piel; si es seca o grasa.

Los astringentes y humectantes son buenas alternativas para la piel grasa y seca, respectivamente.

Aclara y unifica el tono de la piel: resultado que se alcanza con bicarbonato de sodio, peróxido y vitamina C. Tendrás cuidado con estos ingredientes porque no se descarta que manchen e irriten tu piel.

Nutre: sumado a todo lo anterior, siempre se le dará a la piel los nutrientes que necesita para estar sana. Para ello se comerá balanceado y se añadirá a las mascarillas miel, huevo y espirulina.

Mascarilla ideal

Aunque en individuales cantidades, todos los tipos de piel demandan limpieza, humectación y nutrición.

Puedes elegir tres mascarillas según lo que necesite la tuya. Intercálalas cada tres días en tu rutina de belleza.

Piel grasa

  • Mascarilla 1: limpiar, exfoliar y nutrir
  • Mascarilla 2: equilibrar la producción de sebo, exfoliar y humectar
  • Mascarilla 3: aclarar y unificar el tono, limpiar y exfoliar

Piel mixta

  • Mascarilla 1: nutrir, exfoliar y limpiar
  • Mascarilla 2: equilibrar, aclarar y humectar
  • Mascarilla 3: humectar, exfoliar y nutrir

Piel seca

  • Mascarilla 1: humectar, nutrir y equilibrar
  • Mascarilla 2: nutrir, limpiar y exfoliar
  • Mascarilla 3: humectar, equilibrar y nutrir

Conozcamos 6 recetas de mascarillas súper efectivas que puedes hacer en casa.

Lee nuestra guía sobre cómo tener una piel perfecta en una semana

1. Mascarilla de clara de huevo con limón y café

Resultados: nutre, limpia, exfolia, unifica y proteger contra los radicales libres

Combina las propiedades nutritivas de la clara de huevo, abundante en vitaminas A, D, B2, y B12, minerales como selenio, yodo y en carotenoides como luteína. Suma el poder astringente y aclarador de la vitamina C del limón y la suave exfoliación antioxidante del café.

Ingredientes

  • Yema de un huevo
  • Jugo de medio limón
  • 1 cucharada del café que sobra en el filtro de la cafetera

Elaboración

Coloca la clara del huevo sin trazas de yema en un pequeño recipiente. Añade café y mezcla. Agrega el limón, revuelve de nuevo y aplica en el rostro inmediatamente con una brocha o los dedos de las manos.

Masajea suavemente para que el café elimine la capa exterior de suciedad y células muertas. Exfolia por 120 o 180 segundos. Deja actuar a la mascarilla por 5 minutos más.

Enjuaga con agua tibia y seca el rostro con una toalla suave. Después aplica sobre él una crema humectante según tu tipo de piel.

Esta mascarilla se usará por la noche o cuando no salgas a la calle. Su limón podría manchar la piel al recibir la luz solar.

2. Mascarilla de plátano, avena y aspirina

Resultados: nutre, exfolia y equilibra

El plátano es rico en potasio e hidrata la piel. La avena es nutritiva y un exfoliante muy utilizado en mascarillas caseras. El ácido acetil salicílico de la aspirina es un agente de equilibrio astringente que ayuda a controlar la producción de sebo.

Ingredientes

  • 1 aspirina
  • ¼ de plátano maduro
  • 1 cucharada de avena instantánea cruda

Elaboración

Haz polvo la aspirina y colócala en un recipiente pequeño. Añade el plátano y machácalo hasta que quede integrado a este. No añadas la avena hasta que estés por aplicar la mascarilla, para que no se humedezca y pierda su propiedad exfoliante.

Colócatela en el rostro con una cuchara o con los dedos de las manos y haz un masaje exfoliante con movimientos suaves y circulares por dos o tres minutos. Deja que la mascarilla actúe un rato más y enjuaga con agua tibia.

Aplícala en la noche e hidrata la piel tras enjuagar. Si la tienes grasa, complementa la mascarilla con un gel humectante y no con una crema.

3. Mascarilla de avena, yogur y limón

Resultados: exfoliar, nutrir y limpiar

Mascarilla ideal para pieles mixtas porque además de exfoliar, nutrir y limpiar, equilibra la producción de sebo, unifica el tono del rostro y humecta. El yogur suma levaduras muy benéficas.

Ingredientes

  • Jugo de medio limón
  • 1 cucharada de yogur griego sin azúcar
  • 2 cucharadas de avena instantánea cruda

Elaboración

Combina los ingredientes y mézclalos. Aplica inmediatamente la mascarilla con un suave masaje exfoliante por dos o tres minutos. Enjuaga y seca bien el rostro.

Espera dos o tres minutos para utiliza la crema humectante que normalmente usas.

Aplica la mascarilla por la noche o cuando ya no te tengas que exponerte a la luz del sol.

4. Mascarilla de arcilla, miel y aceite de argán

Resultados: limpia, equilibra y humecta

El aceite de argán no solo humecta profundamente las células, también impide que pierdan hidratación durante el día. La miel suma nutrientes. La arcilla mineral es un ingrediente común en las mascarillas de belleza comercial y fácil de hallar en tiendas especializadas.

Ingredientes

  • 1 cucharada de miel
  • Cinco o seis gotas de aceite de argán
  • 1 cucharada de arcilla gris, verde o blanca para mascarillas

Elaboración

Integra los ingredientes hasta ganar una pasta que puedas distribuir uniformemente por el rostro. Si queda líquida, agrega más arcilla; si queda muy seca, añade un poco de agua.

Unta la mascarilla con una brocha y deja actuar por 10 a 15 minutos. Enjuaga con agua tibia y una toalla humedecida para quitar los residuos. No olvides humectar tu piel al finalizar.

5. Mascarilla de carbón activado, huevo y gelatina

Resultados: limpia a profundidad, nutre y equilibra

Especial para remover espinillas y puntos negros. Aunque es similar a las que venden en las tiendas de belleza y que forman una película viscosa, esta está hecha con ingredientes 100 % naturales y amigables con la piel sensible.

Ingredientes

  • Media yema de huevo
  • 1 cucharada de gelatina sin sabor
  • ½ cucharadita o dos pastillas de carbón activado

Elaboración

¿Recuerdas la clara de huevo que usamos en una mascarilla anterior? Bueno, guarda la yema en el refrigerador pues servirá para esta.

Integra la yema con el carbón activado en polvo. Pulverízalo si lo consigues en pastillas.

Disuelve la gelatina en baño maría con una o dos cucharadas de agua y deja que enfríe cuando esté bien integrada. Antes de que comience a cuajar agrégala a la mezcla anterior. Distribúyela por el rostro con una brocha facial sin que caiga en los ojos.

Déjala actuar hasta que seque y retírala de la piel. Verás cómo arrastra consigo puntos negros e impurezas.

6. Mascarilla de vinagre, bicarbonato de sodio y miel

Resultados: limpia, equilibra, unifica y nutre

El vinagre es un excelente astringente que además ayuda a nivelar la producción de sebo de las pieles grasas.

El bicarbonato de sodio es ideal para unificar el tono de la piel y aclarar manchas de sol y por la edad.

Ingredientes

  • ½ cucharada de miel
  • 1 cucharada de bicarbonato de sodio
  • ½ media cucharada de vinagre de manzana

Elaboración

Integra los ingredientes hasta formar una mascarilla pastosa. Colócala en el rostro y da un masaje exfoliante por dos o tres minutos para que el bicarbonato actúe. Enjuaga, seca y humecta.

Estos son ejemplos de mascarillas que servirán para tu tipo de piel. También puedes crear propias combinaciones según tus necesidades cutáneas.

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