11 razones de por qué te sientes muy cansada y cómo solucionarlo

Algunos días podemos levantarnos de la cama y sentir como si la noche no duró nada, además de que nuestra energía está en sus niveles más bajos.

¿Te ha pasado que te sientes como si no hubieses descansado? Y seguro te preguntas las razones por las que no has dormido lo suficiente.

Y es que normalmente asociamos el descanso con la cantidad de horas de sueño, que según la National Sleep Foundation debe ser 7 a 8 horas diarias para los adultos.

Aunque dormir es muy importante para que tengamos más energía, no es lo único que puede causar que nos sintamos cansadas todo el tiempo.

Aquí te explicaremos 11 razones por las que puedes estar cansada:

1. Enfermedades De La Tiroides

La tiroides es una glándula que se encarga de la producción hormonal para regular nuestro metabolismo y la velocidad en la que nuestro cuerpo produce energía.

Para la American Thyroid Association, más del 12 % de la población de Estados Unidos padecerá alguna patología asociada a la tiroides en algún momento de su vida.

Las mujeres somos de 5 a 8 veces más propensas que los hombres a padecer de este tipo de enfermedades y en el 60 % de las veces, desconocemos que estamos afectadas por problemas en la tiroides (1).

Las dos patologías más comunes asociadas a la tiroides son:

  1. Hipertiroidismo, tiene que ver con una producción demasiado alta de la hormona tiroidea
  2. Hipotiroidismo, indica que no hay una producción suficiente (1).

Algunos factores de riesgo para las enfermedades de la tiroides tienen que ver con la afectación de la glándula tiroidea por cirugías o radioterapias (2).

También con el padecimiento de diabetes tipo 1, bocio o anemia pueden desembocar en enfermedades de la tiroides (2).

Particularmente en las mujeres, las enfermedades de la tiroides pueden dificultar las posibilidades de quedar embarazada y generar problemas con el ciclo menstrual y durante el embarazo (2).

Debido a que la hormona tiroidea participa en muchas de las funciones de nuestro cuerpo, podríamos tener síntomas como:

• Mal humor.
• Fatiga.
• Sensación de agotamiento.
• Bajo rendimiento en el trabajo.
• Insomnio.
• Subir o bajar de peso.
• Dolor en los músculos y las articulaciones.

Tanto el agotamiento como todos estos síntomas provocan que te sientas cansada todo el tiempo, de allí que debas considerar checar tus tiroides.

Tratamiento Natural

Si la causa de tu cansancio tiene que ver con el padecimiento de alguna de las enfermedades de la tiroides, hay varias cosas que puedes hacer para sentirte mejor y con más energía:

• Evita el consumo de gluten y lactosa, porque puedes ser intolerante.
• La exposición a toxinas y radioactividad es causa de enfermedades de la tiroides, así que elimina el consumo de productos en botellas plásticas o latas de aluminio.
• Evita el consumo de alimentos con metales pesados y neutraliza su efecto con una desintoxicación a base de cúrcuma, cilantro o cardo mariano.
• La deficiencia de yodo y selenio puede provocar enfermedades de tiroides, por lo que debes incorporar alimentos con un alto contenido de estos minerales.
• Consume hierbas adaptógenas como Schizandrachinensis, Eleutherococcussenticosus y Rhodiola Rosea.
• Incorpora a tu dieta superalimentos como el polvo de maca, ashwagandha y tulsi.
• Disminuye tu consumo de carbohidratos y agrega grasas saludables y proteínas magras, sobre todo alimentos como coco, aguacate, chía o pescado salvaje.

Como ves, mejorando tu dieta y con la selección adecuada de alimentos, puedes evitar sentirte cansada todo el tiempo, en el caso de tener enfermedades de la tiroides.

Lee nuestra guía sobre los signos y síntomas del hipotiroidismo e hipertiroidismo

2. Fatiga Suprarrenal Y Síndrome De Fatiga Crónica

Sentirte fatigada siempre no es normal, por eso debemos prestar especial atención a los indicadores de que algo no está bien.

Se estima que el 80 % de la población adulta en el mundo puede padecer fatiga suprarrenal, un trastorno hormonal que ocurre cuando las glándulas suprarrenales no están funcionando correctamente (3).

El padecimiento de la fatiga suprarrenal está asociado a la exposición continua y prolongada al estrés, así como a procesos infecciosos agudos o crónicos (3).

Por su parte, el síndrome de fatiga crónica es cuatro veces más común en las mujeres entre los 40 y 50 años de edad.

La intervención de las glándulas suprarrenales en la producción de hormonas como el cortisol y la adrenalina son las responsables de que puedas sentir un cansancio que no se quita, a pesar de estar durmiendo bien.

Otros de los síntomas de la fatiga suprarrenal y el síndrome de fatiga crónica son:

• Dificultad para dormir.
• Dolores de cabeza.
• Pérdida de concentración.
• Depresión.
• Dolor en los músculos y las articulaciones.
• Aumento de peso.
• Estreñimiento.

Tratamiento Natural

Definitivamente, sentirnos cansadas no es agradable, sobre todo si tenemos una rutina agitada en nuestra vida personal, el trabajo o los estudios. Aquí te damos varias opciones naturales:

• Al estar muy asociadas con los altos niveles de estrés, lo principal es reducir el ejercicio diario, practicar técnicas de relajación y hacer actividades recreativas como leer o ver TV.
• Minimiza la cantidad de tiempo que le dedicas a tu trabajo y evita quedarte despierta tarde.
• Modifica tus hábitos alimenticios, evitando azúcares, cafeína, gluten, carbohidratos, alimentos procesados y aceites hidrogenados.
• Incorpora alimentos con alto contenido de grasas saludables, proteínas y fibra. Especialmente, aguacate, coco, coliflor, brócoli, pescados, semillas de calabaza y chía, nueces y almendras.
• Se ha demostrado que los adaptógenos ayudan a reducir los niveles de cortisol y mejoran las respuestas de tu cuerpo al estrés, así que consume hierbas como ashwaganda, albahaca santa y raíz de maca (4).

3. Síndrome Del Intestino Permeable

Que nos sintamos cansadas puede ser debido al síndrome del intestino permeable.

Esta enfermedad consiste en un daño del tracto digestivo que produce el desarrollo de pequeños orificios en el intestino, provocando que algunas partículas pequeñas lo atraviesen y lleguen a la sangre.

Proteínas como el gluten, alimentos no digeridos y bacterias malas pueden ser algunas de las partículas que atraviesen el revestimiento de los intestinos y causar efectos en nuestro organismo.

Todo esto puede dar como resultado que nuestro cuerpo no absorba bien los nutrientes de los alimentos, como las vitaminas y minerales que influyen en que tengamos más energía.

La sensación de cansancio es uno de los principales síntomas que padecen las personas con síndrome del intestino permeable, pero además presentan:

• Problemas estomacales como calambres, diarrea e hinchazón.
• Irritación en la piel.
• Acné.
• Dolor de cabeza.
• Dificultades para concentrarse y aprender.
• Cambios de ánimo.

Estos molestos síntomas del síndrome del intestino permeable pueden estar ocasionados por la exposición prolongada al estrés, tener una dieta pobre, padecer enfermedad de tiroides y condiciones autoinmunes.

Tratamiento Natural

Si padeces del síndrome del intestino permeable, es importante que cambies tus hábitos alimenticios y algunos aspectos de tu estilo de vida:

• Debido a su capacidad de dañar el intestino, elimina alimentos que contengan gluten y azúcares.
• Consume alimentos que ayuden a curar tu intestino como semillas y nueces, granos fermentados y germinados, verduras y alimentos con un gran contenido de grasas saludables.
• Las semillas germinadas de chía, lino y cáñamo pueden ayudar a la producción de bacterias beneficiosas en tu intestino.
• También los prebióticos y las enzimas digestivas pueden servir como suplementos beneficiosos que puedes agregar a tu dieta.
• Ante las posibilidades de que tu cuerpo no absorba bien las vitaminas y minerales, incorpora a tu dieta alimentos ricos en zinc, vitamina B y hierro.
• Evita los lácteos, sobre todo si han pasado por un proceso de pasteurización. En su lugar, consume lácteos crudos, bien sea yogur, kéfir, mantequilla y queso.
• La raíz de regaliz es un poderoso adaptógeno que puede contribuir con los procesos digestivos y con los niveles de cortisol en tu cuerpo, de allí que debas incorporarla a tu dieta.

Si el motivo de que tengas el intestino permeable es el estrés crónico, recuerda complementar tu alimentación con ejercicio físico, dormir bien, tomarte un tiempo para relajarte y disminuir tu cantidad de trabajo.

4. Anemia

La anemia está relacionada con una disminución de los glóbulos rojos hasta niveles debajo de lo normal, lo que conduce a un bajo suministro de oxígeno hacia nuestro cuerpo.

La anemia es causada por un problema en la producción de hemoglobina por parte de los glóbulos rojos y puede ser por deficiencia de hierro, vitamina B12 y folatos.

La deficiencia de hierro en la sangre es la causa más común para la anemia, debido al importante papel que juega el hierro en el transporte del oxígeno a través de la sangre (5).

La anemia producida por deficiencia de hierro nos afecta principalmente a las mujeres debido a la menstruación, la menopausia y el embarazo. Además de presentarse como un indicador de la enfermedad celíaca (5).

Los síntomas que puedes presentar si padeces de anemia son:

• Cansancio.
• Fatiga y desmayos.
• Pérdida de la capacidad de concentración.
• Debilidad en los músculos y huesos.
• Problemas digestivos.
• Coloración amarilla en la piel.

Las posibilidades de reducir los síntomas de la anemia a través de una alimentación adecuada son muchas, sobre todo si se combinan con el consumo de vitaminas y minerales.

Tratamiento Natural

Si tienes anemia, lo más importante es que tu dieta tenga un alto contenido de alimentos ricos en hierro, vitamina B12 y ácido fólico:

• Por ser muy ricos en hierro y vitamina B, los hígados de res o de pollo son alimentos que debes incluir en tu dieta.
• La levadura de cerveza o levadura nutricional es una gran fuente de vitaminas B que puedes añadir para salir de la anemia.
• Las comidas con alto contenido de vitamina C facilitan la absorción del hierro, por lo que las frutas cítricas pueden ser grandes aliadas para tu dieta.
• Los vegetales crucíferos como el brócoli y la coliflor también deben formar parte de tu alimentación, así como las verduras de hoja verde son ricas en ácido fólico y hierro.

A partir de la modificación de la dieta podemos obtener los nutrientes necesarios para superar la anemia.

Lee nuestra guía sobre la anemia por deficiencia de hierro: Causas, consecuencias y tratamiento

5. Desequilibrio De Azúcar En La Sangre

Los desequilibrios en los niveles de azúcar en la sangre pueden ocasionar que te sientas cansada y con menos energía.

Esta falta de equilibrio puede desencadenar la diabetes tipo 2, que se ha convertido en un grave problema de salud pública en el mundo.

Solo en Estados Unidos se estima que más de 30 millones de adultos padecen de diabetes y se ha convertido en la séptima causa de muerte (6).

Ante estos datos, es imprescindible que estés atenta ante síntomas de desequilibrios de azúcar en la sangre como:

• Fatiga y cansancio.
• Mal humor.
• Ansiedad.
• Dolor de cabeza.

Son muchas las causas para que tengas problemas con tus niveles de azúcar, pero se asocian principalmente a una dieta excesivamente alta en diversas formas de azúcar.

Una dieta pobre con alto contenido de azucares agregados, alimentos muy procesados y carbohidratos simples, puede generar desequilibrios de azúcar en la sangre.

Las elevaciones de los niveles de azúcar a través de los alimentos pueden ocasionar cambios de humor, debido al ingreso de los azúcares en el torrente sanguíneo.

Tratamiento Natural

Lo principal que debes hacer para que tus niveles de azúcar en la sangre vuelvan a la normalidad, es reducir o eliminar el consumo de azúcar refinada.

Esta tarea incluye alimentos como:

Bebidas azucaradas, son las que aportan mayores riesgos de padecer de desequilibrios de azúcar en la sangre, por lo que debes eliminar refrescos o gaseosas, jugos de frutas, y energizantes endulzados como el café y el té.
Edulcorantes, incluso los de origen natural como el jarabe de arce y la miel.
Snacks empacados, que incluyen galletas, cereales, pasteles y todo tipo de dulces.
Granos, sobre todo aquellos que contienen gluten, como el trigo.
Lácteos, debe evitarse la leche de vaca pasteurizada que no tiene origen orgánico, así como sus derivados. Los lácteos comerciales, incluyendo el yogur y el queso, contienen caseína A1, por lo que debes evitarlos.

Lee nuestra guía sobre las 15 formas fáciles de bajar el azúcar en la sangre naturalmente

6. Deshidratación

Podemos decir que estamos deshidratadas cuando nuestro cuerpo ha perdido líquido excesivamente, sobre todo agua y electrolitos.

La sensación de sed es una respuesta de nuestro organismo ante la deshidratación o falta de agua.

Si no bebes suficiente agua o sustituyes su ingesta con otras bebidas como refrescos, soda o jugo, es posible que te deshidrates.

Pero además, aumentarás tus niveles de azúcar en la sangre y las células de tu cuerpo no podrán tener el agua que necesitan para funcionar de forma adecuada.

Los electrolitos permiten que el organismo tenga la energía suficiente para mantener los órganos y las células en completo rendimiento y funcionalidad.

El cerebro, el corazón, el sistema nervioso y los músculos necesitan de una gran cantidad de electrolitos para poder funcionar adecuadamente, de allí la importancia de mantenerte hidratada.

Todo esto produce que cuando estás deshidratada puedes tener síntomas como:

• Sensación de fatiga.
• Aletargamiento.
• Incapacidad de concentrarte y ejecutar tareas.
• Debilidad muscular.

De hecho, tener deshidratación, aunque sea de apenas un 2 %, interfiere en tu rendimiento a la hora de realizar tareas que implican estar atento, el uso de tu aparato psicomotriz y de la memoria inmediata (7).

Tratamiento Natural

Los síntomas de la deshidratación pueden provocar que nos sintamos cansadas, fatigadas y sin energía, así que es momento de hacer algo para revertir estos efectos.

Por supuesto, el consumo de suficiente agua durante el día es vital para reducir la deshidratación. La cantidad de onzas de agua que debes consumir al día es la mitad de tu peso en libras.

Además, puedes reforzar tu consumo de agua con frutas y verduras hidratantes, y que aporten electrolitos a tu organismo.

Los alimentos que ayudarán más a tu cuerpo a salir de la deshidratación son:

• Agua de coco.
• Sandía.
• Apio.
• Pepino.
• Pimientos.
• Zanahoria.
• Frutas cítricas como limón, mandarina y naranja.

7. Dieta Pobre O Deficiente

Seguramente ya has notado que todas las razones que hemos comentado pueden revertirse o mejorarse al cambiar tus hábitos alimenticios y tu dieta.

En esto radica la importancia de una buena nutrición para tener una vida más saludable y un mejor estado de ánimo.

Una dieta pobre tiene un alto contenido de carbohidratos refinados, azúcares agregados y cereales. Además de un bajo consumo de vegetales, grasas saludables, proteínas y nutrientes esenciales.

Tener una dieta pobre te puede generar:

• Desequilibrios hormonales.
• Propensión a la ansiedad y la depresión.
• Insomnio o problemas en tus ciclos de sueño.
• Interviene en tu estado de ánimo.

Tratamiento Natural

Lo primero que debes hacer es eliminar esos alimentos que no te favorecen y que provocan que te sientas con poca energía:

• Harinas muy procesadas y refinadas.
• Alimentos con altos contenidos de azúcares como refrescos y dulces.
• Cafeína en exceso.
• Bebidas alcohólicas en grandes cantidades.

En su lugar, procura consumir alimentos más saludables y que te aporten mayor energía:

• Alimentos ricos en vitamina B12 como carne de res, aves, pescado, huevos y lácteos. Las almejas y el hígado de res pueden aportarte grandes dosis de vitamina B12 (8).
• Fuentes de grasas saludables como el omega 3 que puedes encontrar en semillas, pescado silvestre, aceite de coco y de oliva.
• Alimentos con alto contenido de calcio, magnesio, selenio y zinc. Los vegetales verdes, aguacates, nueces, salmones silvestres y lácteos de origen orgánico pueden ser una excelente fuente de estos minerales.

 

8. Tener Un Estilo De Vida Sedentario

Si tu trabajo implica que pases mucho tiempo en la misma posición, sentada frente a un escritorio y con poco movimiento, es normal que te sientas cansada.

Llevar una vida sedentaria provoca dolor de cuello, cabeza y espalda, debido a la falta de movimiento y la rigidez de tu cuerpo.

Además, incide en que te sientas fatigada, lenta y con un bajo estado de ánimo.

Los beneficios de practicar algún ejercicio físico de forma regular son muchos, de allí que, al igual que la dieta, hacer ejercicio es una recomendación permanente.

El ejercicio mejora la resistencia a la insulina, ayuda a mantener equilibradas las hormonas y a tener una mejor calidad de sueño.

De hecho, se ha comprobado que el ejercicio es una alternativa saludable, económica y segura para el tratamiento de trastornos del sueño como el insomnio (9).

Aunque podrías pensar que el ejercicio hará que te sientas más agotada, en realidad pasa lo contrario, puesto que permite que liberes endorfinas, mejora tu estado de ánimo y aumenta tu resistencia.

Además de evitar que te sientas cansada, hacer ejercicio es una excelente terapia para reducir los síntomas asociados a la depresión (10).

Tratamiento Natural

¡Es hora de moverte! Definitivamente, debes disfrutar los beneficios de hacer ejercicio para que no te sientas tan cansada.

• Busca moverte mientras estés en tu trabajo y no permanezcas muchas horas en la misma posición.
• Por cada hora de trabajo, toma descansos de 5 minutos para hacer estiramientos y ponerte de pie.
• Camina unos 15 minutos al día, bien sea dentro de tu oficina, en tu edificio o en el estacionamiento.
• Haz entrenamientos rápidos antes o después de tus labores diarias.
• Planifica caminatas o actividades al aire libre con regularidad.

Según un estudio elaborado en la Universidad de Georgia, en Estados Unidos, hacer ejercicios de baja intensidad puede lograr una disminución de la fatiga de un 65 % y aumentar tu energía un 25 % (11).

Lo que demuestra los grandes beneficios de hacer ejercicio físico de forma regular para que dejes de sentirte cansada.

Lee nuestra guía sobre los 45 hábitos para tener un estilo de vida más saludable

9. Baja Calidad De Sueño

Dormir bien es imprescindible para la buena salud. Sin embargo, factores como el estrés y los horarios de trabajo pueden interferir en la calidad y cantidad de sueño (12).

La falta de sueño representa un grave problema de salud pública debido a la gran cantidad de personas que padecen de trastornos asociados al sueño y que se traducen en que te sientas más cansada y con fatiga.

Se ha comprobado que las consecuencias de los malos comportamientos del sueño se acumulan y pueden devenir en una deficiencia crónica del sueño y en el insomnio (13).

Según este estudio, la mala calidad de sueño impide que nuestro organismo tenga la capacidad de afrontar los desafíos que se nos plantean durante el día, por lo que genera disfunciones perjudiciales para la salud (13).

Tener dificultades para conciliar el sueño o no lograr dormir tienen un impacto negativo en la cognición, sobre todo en la función ejecutiva, el estado de ánimo y las funciones motoras (14).

Estos datos demuestran la importancia del sueño en nuestra salud y en la sensación de bienestar general, así como en que nos sintamos con más energía.

Tratamiento Natural

Lograr una mejor calidad y cantidad de sueño, implica que cambies ciertos hábitos.

En principio, puedes a recuperar el sueño a través de los siguientes aspectos:

• Establece horarios específicos para acostarte y levantarte.
• Limita tu consumo de cafeína y otras bebidas energizantes, particularmente después de las 3:00 p.m.
• Evita comer alimentos con grandes cantidades de azúcares y carbohidratos, en especial antes de tu hora de dormir.
• Para sentirte más relajada y disminuir los dolores musculares, puedes tomar suplementos de magnesio.
• Mantente alejada de luces brillantes, tanto en el exterior como el interior de la habitación, incluso de las provenientes de dispositivos electrónicos.
• Haz ejercicio regularmente, sobre todo al aire libre.

10. Altos Niveles De Estrés

El estrés en general puede estar involucrado en gran medida en que te sientas cansada, así como en las patologías asociadas al cansancio y la fatiga.

Estar sometida a altos niveles de estrés de forma prolongada puede generar estrés crónico y que comiences a sentir efectos negativos como la pérdida de energía y la sensación de fatiga.

Otros factores como la pérdida de sueño, tener una dieta inadecuada y la exposición a altos niveles de toxinas, pueden interferir en que nuestro cuerpo reaccione de forma natural a los niveles de estrés.

El debilitamiento de nuestro organismo como producto del estrés crónico puede llevarnos a padecer trastornos mentales como la ansiedad.

En Estados Unidos, la ansiedad afecta a unos 40 millones de adultos cada año, lo que se traduce en más de 18 % de la población y que la convierte en el trastorno mental más común en ese país (15).

Tratamiento Natural

El tratamiento natural del estrés involucra que cambies tu dieta y tu estilo de vida, a través de aspectos como:

• Duerme más y mejor.
• Haz ejercicio regularmente.
• Evita los estimulantes y energizantes de origen industrial.
• Mantén una dieta rica en nutrientes y grasas saludables.
• Puedes complementar su dieta con suplementos de magnesio, vitamina B y ácido fólico.
• Utiliza aceites esenciales de hierbas como la menta y la lavanda.
• Consume hierbas adaptógenas como ginseng, ginkgo biloba, rhodiola, ashwaganda, raíz de regalíz y schisandra, ya que se ha comprobado su poderoso efecto antiestrés (16, 17, 18).

Por supuesto, todo debe estar acompañado de una reducción del trabajo o actividades estresantes que realizas diariamente, para evitar que el estrés se convierta en una enfermedad crónica.

11. Depresión

Si sufres de ansiedad es posible que también padezcas de depresión, una de las enfermedades mentales más comunes en la población a nivel mundial.

En Estados Unidos, se estima que más de 16 millones de adultos han padecido al menos un episodio de depresión mayor, con una prevalencia más fuerte entre las mujeres en comparación con los hombres (19).

Entre los síntomas de la depresión se encuentran:

• Disminución de la energía.
• Fatiga.
• Irritabilidad.
• Inquietud.
• Dificultades para dormir o dormir demasiado.
• Sentimientos de culpa.
• Cambios de apetito.

De esta manera, sentirte deprimida evitará que puedas realizar tus actividades cotidianas con normalidad e implicará que tengas una actitud negativa ante la vida.

Pero los grandes peligros de la depresión radican en su vinculación con el desarrollo y padecimiento de enfermedades del corazón, fibromialgia, fatiga suprarrenal y accidentes cerebrovasculares (20).

De allí que sea urgente que tomes las medidas necesarias para salir de la depresión y dejes de sentirte cansada y sin ánimo.

Tratamiento Natural

Si padeces de depresión, es normal que no te sientas motivada a hacer actividades para mejorar tu estado de ánimo y tus niveles de energía, así que lo primero es encontrar esa fuerza que necesitas.

Algunos cambios en tu alimentación pueden mejorar tu estado de ánimo y ayudarte a salir de la depresión, además de modificaciones en tu estilo de vida.

• Evita comer alimentos refinados y procesados.
• Reduce tu ingesta de azúcares, carbohidratos simples y alcohol.
• Consume alimentos que te aporten energía como vegetales, proteínas y grasas saludables como el omega 3.
• Incorpora el ejercicio a tu rutina diaria, sobre todo con actividades al aire libre.
• Prueba las técnicas de relajación y meditación. El yoga puede ser un gran aliado.
• Recupera energía y mejora tu ánimo mediante el uso de aceites esenciales de rosa, lavanda, bergamota o manzanilla.

¡Abajo El Cansancio!

Sentirnos cansadas todo el tiempo impide que podamos disfrutar de nuestras actividades cotidianas.

La detección y tratamiento de patologías asociadas a tus niveles de energía como los síndromes de fatiga suprarrenal y del intestino permeable, el hipertiroidismo, el hipotiroidismo y la anemia, son imprescindibles para que comiences a sentirte mejor.

Por supuesto, cambiar tus hábitos alimenticios, reducir tus niveles de estrés, hacer ejercicio y dormir bien son aspectos fundamentales para recuperar tus niveles de energía y dejar de sentirte cansada.

Para que esto sea posible, debes tener la mejor disposición de cambiar tu estilo de vida y prepararte para que tu día a día se llene de la energía suficiente para enfrentar nuevos retos.

Sigue con nosotros.

¡Ánimo!

 

Ver También:

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