Primeros auxilios: qué son y cómo es la posición de recuperación

Los primeros auxilios pueden ser la diferencia entre la vida y la muerte en un instante, así que es indispensable que tengas un buen conocimiento sobre ellos.

Sigue leyendo y conocerás la información básica y necesaria sobre los primeros auxilios y la mejor forma de aplicarlos en caso de emergencia.

¿Qué son los primeros auxilios?

En todo el mundo, son decenas de miles las personas que mueren a diario en graves accidentes. En muchos de estos casos el desenlace fatal pudo haber sido evitado si a los infortunados se les hubieran administrado los primeros auxilios a la espera del personal médico capacitado.

Como su nombre lo dice, los primeros auxilios consisten en auxiliar a una persona lesionada o con alguna condición médica que requiera un apoyo inmediato, manteniéndola en las mejores condiciones posibles mientras llegan los servicios de emergencia.

Los primeros auxilios son maniobras que están al alcance de cualquier civil después de una sencilla capacitación, para la que no se requiere un previo conocimiento médico.

Lee nuestra guía sobre los 8 pasos básicos de primeros auxilios

¿Cuáles son los puntos claves sobre los primeros auxilios?

Los primeros auxilios son procedimientos simples que pueden ayudar a salvar vidas. Los siguientes puntos resumen rápidamente su historia y significado.

  1. En su sentido moderno, la frase “primeros auxilios” fue empleada por primera vez en 1863, durante la fundación de la Cruz Roja.
  2. El objetivo de los primeros auxilios es preservar la vida, prevenir más daños y promover la recuperación de la persona asistida.
  3. Los primeros auxilios tienen un “ABC”, cuyas siglas en inglés provienen de las palabras Airway (Vías respiratorias), Breathing (Respiración) y Circulation (Circulación).
  4. Lo anterior significa que lo primero que hay que hacer es verificar que las vías respiratorias estén despejadas y que la persona esté respirando. Si no está respirando, hay que intentar activar su circulación.
  5. La posición de recuperación ayuda a reducir lesiones adicionales.
  6. La Reanimación Cardiopulmonar o RCP ayuda a reactivar y a mantener el flujo de sangre.
  7. Durante las compresiones de pecho, es normal escuchar el ruido de chasquidos (cracks).

¿En qué consisten los primeros auxilios?

Los primeros auxilios son los cuidados impartidos a un ser humano, aunque también pueden practicarse en animales, dirigidos a evitar un deterioro de su situación de salud, ayudar a su recuperación y preservar su vida.

Los primeros auxilios son técnicas simples, frecuentemente vitales, que la mayoría de las personas pueden aprender a realizar con un mínimo de recursos y equipos.

Técnicamente, los primeros auxilios no son considerados un tratamiento médico y no deben confundirse con lo que los profesionales médicamente capacitados pueden hacer, sino que son más bien una combinación de varios procedimientos simples, apoyados en el sentido común.

En algunos tipos de enfermedades y de lesiones menores la persona afectada solo requiere de una intervención de primeros auxilios para volver a la normalidad y recuperarse, sin necesidad de ningún otro tratamiento.

¿Cómo surgieron los primeros auxilios?

La historia de los primeros auxilios se remonta al siglo XI, cuando fue creada en Europa la Orden de San Juan u Orden de los Caballeros Hospitalarios.

Esta orden surgió para atender a las personas que resultaban heridas en los campos de batalla y también extendió sus servicios hacia las personas que requerían de asistencia durante las peregrinaciones.

Posteriormente, durante el resto de la Edad Media y los primeros siglos de la Edad Moderna los primeros auxilios quedaron en un segundo plano, reapareciendo después de mediados del siglo XIX.

En 1859, el empresario y activista humanitario suizo Henry Dunant organizó y entrenó a un grupo de personas para atender a los heridos de la Batalla de Solferino.

Este sería el paso pionero de la Cruz Roja, organización fundada en 1863 en Ginebra. En el transcurso de la reunión fundadora de la Cruz Roja nació la frase “primeros auxilios” con su actual acepción.

Las primeras ambulancias fueron coches tirados por caballos. El primer vehículo automotor como servicio de ambulancia circuló por Nueva York en 1900.

¿Cuáles son los objetivos de los primeros auxilios?

Los primeros auxilios tienen tres objetivos fundamentales:

Preservar la vida

El objetivo primordial de los primeros auxilios es salvar vidas. Estas incluyen la vida de la víctima, la del socorrista y la de los observadores que pueda haber.

Evitar daños adicionales

Hay que hacer todo lo posible para que la víctima se mantenga estable y para que su condición no empeore mientras llegan los servicios de emergencia.

Esto podría incluir alejar al afectado del peligro, aplicar las técnicas de primeros auxilios; mantenerlo abrigado, caliente y seco, evitar sangrados aplicando presión sobre las heridas, y otras medidas preventivas.

Promover la recuperación

El socorrista también puede tomar algunas medidas que ayuden a la recuperación de la víctima, como practicar una cura y un vendaje en una herida pequeña.

¿Cuáles son las habilidades vitales de primeros auxilios?

La habilidad crucial de los primeros auxilios, usada comúnmente entre los profesionales de los servicios de emergencia, es el ABC ya señalado, que algunos extienden hasta un ABCD, incluyendo la “D” de “Deadly bleeding” (Sangrado mortal) o la “D” de “Defibrillation” (Desfibrilación).

Vías respiratorias (Airway)

Lo primero que debe hacer el socorrista es asegurarse de que las vías respiratorias de la víctima estén despejadas. Los shocks resultantes de una obstrucción de las vías respiratorias pueden ser mortales.

Respiración (Breathing)

Una vez que el socorrista ha verificado que las vías respiratorias del afectado se encuentran despejadas, seguidamente pasa a checar si efectivamente está respirando y si esa respiración es adecuada.

De ser necesario, debe proporcionar a la víctima respiración de rescate.

Circulación (Circulation)

Si la víctima no está respirando, el socorrista realiza directamente compresiones torácicas y proporciona respiración de rescate. Las compresiones de pecho estimulan la circulación sanguínea.

Una vez que la víctima está respirando, el socorrista puede pasar a controlar el pulso del afectado.

Sangrado mortal o Desfibrilación (Deadly bleeding / Defibrillation)

Algunas organizaciones de primeros auxilios incluyen este cuarto paso, mientras que otras lo contemplan como parte del tercero.

El protocolo general de los primeros auxilios establece que el socorrista debe asegurar el ABC antes de considerar algunos otros tratamientos adicionales, los cuales dependerán de su nivel de adiestramiento.

La buena práctica del ABC obviamente también depende del grado de preparación del socorrista.

Algunas organizaciones emplean el sistema 3B, que en español significa “Respiración, Sangrado y Huesos” (Breathing, Bleeding y Bones), mientras que otras lo extienden al 4B, que quiere decir “Respiración, Sangrado, Cerebro y Huesos” (Breathing, Bleeding, Brain y Bones).

Los pasos en una intervención de primeros auxilios suelen ser secuenciales, aunque hay momentos en los que el socorrista puede hacer dos cosas simultáneamente (o alternativamente), como cuando comprime el pecho de la víctima y le proporciona respiración de rescate.

Cada organización tiene su acrónimo preferido para recordar a sus socorristas la secuencia de los pasos a seguir, aunque la más empleada es la ABC.

Por ejemplo, First Aid Works, una organización británica para el entrenamiento de socorristas, usa el acrónimo DRAB (“Danger, Response, Airway, Breathing” que significa “Peligro, Respuesta, Vías respiratorias, Respiración) para recordar a sus entrenados la evaluación primaria en un caso de primeros auxilios.

¿Cómo se entiende esta evaluación de First Aid Works?

El DRAB significa lo siguiente:

Danger (Peligro)

El socorrista debe comprobar en primera instancia si persiste una situación de peligro para él y para la víctima. De segur existiendo peligro, el socorrista puede escoger entre tres opciones:

  • Eliminar el peligro sin arriesgar su seguridad.
  • Alejar a la víctima del peligro.
  • Alejarse y llamar a la policía o buscar ayuda.

Una de las cosas que las organizaciones de primeros auxilios no cesan de recordarle a su personal es que lo peor que puede hacer un socorrista es convertirse en otra víctima.

Response (Respuesta)

Si el socorrista puede acercarse de forma segura, al llegar a la víctima debe ver si está consciente, haciéndole preguntas, tocándola y pellizcándola para ver si recibe una respuesta.

Los socorristas bien entrenados saben proporcionar algo de dolor para captar la reacción del afectado.

Airway (Vías respiratorias)

¿Las vías respiratorias de la víctima se encuentran abiertas y despejadas? Si no lo están, el socorrista debe intentar limpiarlas.

Para este proceso es recomendable que el afectado esté tendido de espaldas, siguiendo el socorrista el siguiente proceso:

  • Coloca una mano sobre la frente de la víctima y dos de los dedos de la otra mano sobre la barbilla.
  • Inclina ligera y suavemente la barbilla hacia arriba.
  • Elimina cualquier obstrucción en las fosas nasales y en la boca, incluyendo dentaduras postizas.

Los socorristas solo meten los dedos en la boca del afectado si ven algo que esté obstruyendo.

Breathing (Respiración)

El socorrista verifica si la víctima está respirando:

  • Observando los movimientos del pecho.
  • Buscando en nariz y boca signos de respiración, como sonidos.
  • Acercándose para ver si siente en su mejilla el aire exhalado por la víctima.

También hay un procedimiento de verificación secundaria cuyo acrónimo en inglés es DOMS y cuyo significado en español es “Deformidades, Heridas abiertas, Etiquetas de alerta médica e Hinchazón”

El DOMS es un chequeo rápido de todo el cuerpo de la víctima antes de colocarla en la posición de recuperación. Una vez que la víctima se encuentra en esta posición, el socorrista llama la ambulancia.

¿Cuál es la posición de recuperación?

La posición que tenga el cuerpo de la víctima mientras se espera por la ambulancia debe ser una que minimice los riesgos para el paciente.

Una mala posición puede ser perjudicial para la respiración y la circulación sanguínea. Si una persona se encuentra inconsciente pero sigue respirando, todavía hay riesgos de que se le obstruyan las vías respiratorias.

Para que el cuerpo de la víctima alcance la llamada “posición de recuperación” en los primeros auxilios, el socorrista debe proceder de la siguiente manera:

  1. Si la víctima lleva anteojos, quitárselos.
  2. Poner rectas las piernas de la víctima.
  3. Colocar el brazo que esté más cerca del socorrista en ángulo recto con el cuerpo de la víctima.
  4. Llevar el otro brazo de la víctima sobre su pecho, mientras el socorrista mantiene el dorso de una de sus manos contra la mejilla más cercana de la víctima.
  5. Con su otra mano, el socorrista debe sostener el muslo de la víctima que tenga más alejado y levantarle la rodilla, asegurándose de que la planta del pie quede bien asentada en el suelo.
  6. Lentamente, el socorrista debe tirar hacia abajo la rodilla levantada, arrastrándola hacia sí.
  7. Luego el socorrista debe mover ligeramente la pierna superior de la víctima, de tal forma que la cadera y la rodilla de la víctima queden dobladas en ángulo recto.
  8. Inclinar suavemente hacia atrás la cabeza de la víctima para que las vías respiratorias se mantengan abiertas.

¿Qué es la Reanimación Cardiopulmonar (RCP)?

Si la víctima no está respirando, el socorrista deberá intentar una Reanimación Cardiopulmonar o RCP.

Es poco probable que la RCP logre reactivar un corazón. Su objetivo es tratar de mantener un flujo de sangre oxigenada al cerebro y al propio corazón, previniendo o retrasando la muerte de sus tejidos.

Una buena RCP puede extender el corto período de tiempo durante el que puede ocurrir una resucitación exitosa sin que se produzcan daños cerebrales permanentes.

En 2005, el Comité Internacional de Enlace para la Reanimación acordó modificar las pautas de la RCP con el propósito de hacer más sencilla la reanimación temprana, tanto por parte de los reanimadores aficionados como de los profesionales de la salud.

Los lineamientos actualmente vigentes establecen que los reanimadores deben pasar directamente a la Reanimación Cardiopulmonar cuando no hay respiración, en lugar de checar el pulso.

Otra directriz también recomendó eliminar del procedimiento de primeros auxilios la respiración de rescate sin compresiones de pecho.

Las investigaciones de los casos de primeros auxilios indican que un porcentaje importante de los socorristas no profesionales no pueden detectar un pulso cuando existe y frecuentemente creen detectarlo cuando no existe.

El procedimiento de la RCP es el siguiente:

30 compresiones de pecho

  1. El socorrista debe estar arrodillado junto a la víctima, la cual debe estar recostada sobre su espalda.
  2. El socorrista coloca el talón de una de sus manos en la mitad del pecho de la víctima y su otra mano sobre la primera, entrelazando los dedos. A continuación empuja hacia abajo el pecho de la víctima, comprimiéndolo entre 4 y 5 cm. Las manos no deben rebotar sobre el pecho durante las compresiones y debe asegurarse que el talón de la mano esté todo el tiempo sobre el pecho cuando se hace la compresión.
  3. Si la víctima es un niño que no supere los 8 años, la compresión máxima debe ser de unos 4 cm y con una sola mano.
  4. Después de comprimir, el socorrista suelta y espera que el pecho de la víctima vuelva a subir totalmente antes de volver a comprimir. Durante el procedimiento los codos deben mantenerse derechos. Repetir el ciclo 30 veces.
  5. Es posible que durante el proceso de compresión se dejen escuchar algunos chasquidos, los cuales son normales y no deben distraer al socorrista.

2 respiraciones

  1. El socorrista debe asegurarse de que las vías respiratorias de la víctima estén abiertas. Seguidamente, con una de sus manos levanta suavemente la barbilla del paciente.
  2. El socorrista toma una profunda respiración, sella su boca sobre la del paciente y exhala en la vía respiratoria del paciente. El pecho del paciente debería subir y bajar.
  3. A continuación, el socorrista levanta su cabeza y respira profundamente para recuperar el aliento, repitiendo el procedimiento anterior para darle la segunda respiración al paciente.

Repeticiones

El ciclo de 30 compresiones de pecho seguidas de dos respiraciones se repite unas 5 veces antes de checar si la víctima ya respira normalmente. Si no es así, debe continuarse con la RCP.

Si te sientes incapaz de proporcionar respiración de rescate, ten en cuenta que las solas compresiones de pecho pueden ayudar a reanimar a la víctima, así que haz todo lo que puedas.

Una vez que la víctima ha empezado a respirar normalmente, el socorrista debe permanecer a su lado hasta que llegue la ambulancia.

Hasta aquí nuestra pequeña contribución en tu aprendizaje sobre primeros auxilios. Comparte este interesante artículo con tus amigos para multiplicar el conocimiento sobre estos necesarios procedimientos.

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