Vómito en proyectil: causas en bebés, niños y adultos

El vómito es la respuesta del organismo cuando detecta sustancias perjudiciales en el canal alimentario, rechazándolas antes de ser absorbidas, como mecanismo de protección. Cuando la expulsión por la boca se produce con mucha potencia y alcanza una distancia bastante más considerable de lo usual se habla de vómito en proyectil.

Este acto se caracteriza por ser difícil de controlar al no haber manera de prever su aparición, pues no viene acompañado de ninguna sintomatología previa, manifestándose de manera sorpresiva al lanzar con fuerza todo el contenido del estómago, formando un arco de gran alcance.

La población más propensa a sufrirlo son los lactantes y los niños, pero también puede ocurrir en adultos.

¿Qué causa el vómito en proyectil?

Un episodio de vómito puede ser considerado un acto normal o común y es a su vez el síntoma de una posible complicación o enfermedad. La alergia o intoxicación causada por algún alimento, las náuseas características del embarazo, mareos, reflujos, un fortísimo dolor de cabeza pueden desencadenarlo, pero cuando es un vómito en proyectil estamos frente a una señal de alarma de algo complejo o severo.

Como por ejemplo:

Impedimento gástrico o intestinal: significa que no ocurre el desplazamiento normal por el tubo digestivo (esófago, estómago, intestinos delgado y grueso) puesto que “algo” detiene su paso y dificulta que la comida o las heces realicen su tránsito esperado.

Vaciado gástrico tardío: es un cambio en la constitución de la función motora del estómago que desencadena en un tipo de patología.  Se conoce como dumping tardío, y ocurre entre unos 90 a 180 minutos luego de la ingesta de alimentos causando la disminución del azúcar en la sangre a consecuencia de un incremento de la insulina.

Comer en exceso, bien sea por cuenta propia o de manera obligatoria: situación que produce hinchazón en el estómago interfiriendo en la motilidad intestinal, es decir, el trayecto de lo consumido desde la boca hasta el ano se ve afectado.

Envenenamiento: originado por el consumo de cualquier sustancia tóxica o peligrosa para el cuerpo.

Presión intracraneal: definida por Sherry Eugene y Wilson Stephen (2002) en el Manual Oxford de Medicina Deportiva como el resultado perjudicial de lesiones encefálicas (movimientos o desviaciones en los tejidos neuronales) motivado por distintas razones, como fracturas deprimidas, hemorragias e infecciones intracraneales, disminución de la cantidad de oxígeno que transportan los glóbulos rojos en la sangre o hipoxia, un aumento más de lo normal de la concentración de dióxido de carbono en la sangre arterial o hipercapnia o por una hiperperfusión (daño cerebral agudo).

Vómito en proyectil en bebés y niños: ¿qué lo ocasiona?

 

Para Cortina (2012) en el texto Pediatría para todos las causas más frecuentes del vómito en proyectil en bebés son la estenosis pilórica, el reflujo gastroesofágico además de ciertas malformaciones abdominales calificadas como “raras” entre las que menciona invaginación intestinal, malrotación del intestino, divertículo de Meckel y otras.

Vamos a centrarnos en la más frecuente, la estenosis pilórica, que no es más que el aumento del volumen del píloro, músculo ubicado en el parte baja del estómago. Esta situación impide el paso tanto de agua como de alimentos desde el estómago hasta el intestino delgado.

El autor afirma que este padecimiento es de origen congénito, mucho más frecuente en los varones que en las niñas, especialmente en los sucesores de sexo masculino con padres que lo hayan sufrido previamente. Se diagnostica generalmente durante los tres primeros meses de vida.

El vómito se manifiesta de manera violenta, con restos de alimentos, presenta un color amarillento y ocurre 30 minutos luego del consumo de alimentos por parte del bebé, quien posterior a este episodio siente hambre; también puede deshidratarse y estreñirse.

En el caso de los infantes, bien sea pequeños o en edad promedio, una de las causas del vómito en proyectil puede ser el tragar un objeto extraño que le ocasione el cierre del paso en el intestino superior. Entre los síntomas destacan: dolor abdominal, que aumenta cuando el pequeño come o va al baño, sumado a la sensibilidad al tacto.

Otra razón, pero en menor incidencia, es el consumo de sustancias capaces de dañar o quemar los tejidos, conocidas comúnmente como sustancias cáusticas.

Vómito en proyectil en adultos: ¿qué lo ocasiona?

Se considera menos grave y frecuente el vómito en proyectil en el caso de los adultos, sin embargo, vamos a precisar qué lo produce.

Al igual que en los niños, se puede deber a una obstrucción de la salida gástrica. Otras condiciones podrían ser:

Úlcera péptica: una especie de llaga presente en la mucosa que recubre el esófago, estómago o duodeno.

Obstrucción biliar: esto quiere decir que se dificulta el paso por las vías biliares.

Pólipos gástricos: hablamos de especies de lesiones en la membrana gástrica.

Consecuencias del vómito en proyectil

Porter y Prakash (s.f.) en el artículo titulado «Náuseas y vómitos« nos dicen que una de las consecuencias más significativas es la deshidratación acompañada del desequilibrio o desorden de los electrolitos y minerales que se encuentran presentes en la sangre. Si el cuadro clínico se extiende, podría ocurrir una pérdida de peso considerable o problemas en la nutrición.

Otra de las consecuencias son desgarros o roturas en la zona entre el esófago y el estómago. También hematomas en las paredes abdominales. En algunos casos, estas acciones pueden a su vez generar sangrado intestinal.

¿Qué medidas tomar si sufres vómito en proyectil?

Lo principal en estos casos es determinar las causas que originan este síntoma, para ello es recomendable una serie de exámenes como el análisis de sangre, las endoscopias, una prueba de motilidad gastrointestinal, radiografías simples, entre otras. Cuando de la población infantil se trata es urgente una visita al pediatra para controlarlo, además de poner en práctica una serie de acciones para prevenirlo o disminuir su incidencia.

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