Gastritis atrófica: qué es, causas, síntomas y tratamiento

¿Qué es la gastritis atrófica?

La gastritis atrófica es consecuencia de la inflamación del revestimiento del estómago por un largo período, hinchazón ocurrida por una infección causada por la bacteria, Helicobacter pylori.

La H. pylori daña la mucosidad gástrica que protege el revestimiento del estómago de los jugos gástricos. Esta infección puede terminar con las células del revestimiento de este órgano hueco si no es tratada a tiempo.

La gastritis atrófica puede ser causada por su propio sistema inmune en algunos pacientes, que confunde las células del revestimiento del estómago y las ataca como si fueran organismos ajenos al cuerpo. A esto se le conoce como gastritis atrófica autoinmune.

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¿Cuáles Son Las Causas De La Gastritis Atrófica? 

La causa más frecuente de esta gastritis es la bacteria Helicobacter pylori, infección que ocurre con frecuencia durante la infancia y que puede empeorar si no es atendida oportunamente.

Las causas más comunes de contagio incluyen contacto directo con heces y comer alimentos o beber agua contaminada con la bacteria. La gastritis atrófica también se transfiere de persona a persona a través de la saliva o el vómito.

La gastritis atrófica autoinmune ocurre cuando los anticuerpos detectan a las células del revestimiento del estómago como ajenas al organismo.

Estas inmunoglobulinas son proteínas del sistema inmune, que protegen al cuerpo de los ataques de virus y bacterias.

Los anticuerpos afectan principalmente a las células responsables de crear jugos gástricos que ayudan a la digestión.

Estas inmunoglobulinas también pueden dañar a la sustancia conocida como, factor intrínseco, proteína del estómago que permite la absorción de la vitamina B-12.

La carencia de esta proteína provoca la enfermedad, anemia perniciosa, ocurrida cuando el cuerpo no puede producir suficientes glóbulos rojos sanos por falta de vitamina B-12.

Síntomas De La Gastritis Atrófica 

La gastritis atrófica no suele manifestar síntomas, pero cuando es provocada por la infección de la bacteria H. pylori sí lo hace. Algunas de ellas son:

  • Anemia por deficiencia de hierro causado por bajos niveles de glóbulos rojos.
  • Dolor de estómago, vómitos y náuseas.
  • Pérdida súbita de peso.
  • Úlceras estomacales.
  • Pérdida del apetito.

La gastritis atrófica autoinmune podría provocar deficiencia de vitamina B-12, que en consecuencia favorece a una anemia. Los síntomas de esta incluyen:

  • Tinnitus que es escuchar ruidos dentro del oído.
  • Palpitaciones del corazón.
  • Debilidad y mareos.
  • Dolor de pecho.
  • Aturdimiento.

La deficiencia de vitamina B-12 podría provocar daños severos a los nervios. Los síntomas incluyen:

  • Entumecimiento y hormigueo en las extremidades.
  • Inestabilidad al caminar.
  • Confusión mental.

¿Cuáles Factores De riesgo Pueden Provocar Una Gastritis Atrófica? 

La gastritis atrófica por infección de la bacteria H. pylori es común en todo el mundo, sobre todo en zonas pobres y con sobrepoblación.

La de tipo autoinmune es muy rara y son los diabéticos, pacientes con trastornos de la tiroides, personas con ascendencia africana y del norte de Europa las más propensas a contraerla.

La gastritis atrófica es más común en personas con ascendencia asiática o hispana. Ambos tipos de gastritis pueden causar cáncer de estómago si no son tratadas a tiempo.

¿Cómo Se Puede Diagnosticar La Gastritis Atrófica? 

Serán necesarias pruebas y observaciones clínicas para diagnosticar la inflamación del revestimiento del estómago.

El médico presionará áreas de este órgano hueco en un examen físico para detectar respuestas de dolor. Buscará palidez, déficit neurológico o pulso rápido, signos de una deficiencia de vitamina B-12.

El especialista también requerirá un análisis de sangre para observar si el paciente tiene bajos niveles de pepsinógeno, proteína producida en el estómago.

Evaluará si existen altos niveles de gastrina, hormona que estimula la producción de ácidos gástricos o si sus números de vitamina B-12 son bajos para, en este último examen, descartar una gastritis atrófica autoinmune.

También analizará los anticuerpos para identificar si estos atacan las células del estómago o el factor intrínseco.

No se descarta una biopsia en la que el doctor inserte un endoscopio en la garganta hasta el estómago, para observar mediante una muestra del tejido estomacal si hay evidencias de gastritis atrófica o si es provocada por una infección de H. pylori.

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¿Cuáles Tratamientos Existen Para La Gastritis Atrófica? 

Casi todos los pacientes con gastritis atrófica causada por una infección han mejorado después del tratamiento, uno enfocado en la eliminación de la bacteria con la administración de antibióticos.

Estas medicinas se emplean con medicamentos que reducen o neutralizan la acidez del estómago, lo que favorece a la recuperación del revestimiento de este órgano.

Aunque no hay cura para la gastritis atrófica autoinmune, sus síntomas sí pueden ser controlados. Los pacientes con esta condición cuidarán sus niveles de B-12 toda su vida.

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Referencias

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