Glibenclamida Con Metformina: Efectos Secundarios, Usos Y Como Tomarlo

La combinación de glibenclamida con metformina es una terapia que se emplea para la diabetes tipo 2.

Mientras tomes estos medicamentos, necesitarás comprobar regularmente tus niveles de azúcar en sangre, aprender a reconocer los síntomas de un desequilibrio y cómo solucionarlo.

¿Qué es La Metoformina Y La Glibenclamida?

La glibenclamida es un tipo de droga denominada sulfonilurea (medicamentos que reducen el nivel de glucosa en sangre, al aumentar la secreción de insulina en el páncreas).

Mientras que la metformina pertenece a los medicamentos llamados biguanidas, que disminuyen el nivel de glucosa después de las comidas.

Esto quiere decir que funcionan de forma similar y, por lo tanto, se usan para tratar problemas similares de salud.

Lee nuestra guía sobre la Metformina: efectos secundarios, uso, dosis

Lee nuestra guía sobre la Glibenclamida y sus efectos secundarios

Cómo Funcionan La Metoformina Y La Glibenclamida

Ambas medicinas trabajan en conjunto para mejorar tus niveles de azúcar. En pocas palabras, la glibenclamida ayuda al cuerpo a liberar más insulina y la metformina reduce la cantidad de azúcar en el organismo. (1)

Con su administración conjunta se puede lograr el control deseado de la glucosa, identificando la dosis óptima de cada medicamento.

Cabe destacar que con la administración simultánea de glibenclamida y metformina, sigue existiendo, y puede aumentar, el riesgo de hipoglucemia, relacionado con el tratamiento con base en sulfonilureas. Así que debes tomar las debidas precauciones.

 

Efectos Secundarios Comunes de la Metoformina y la Glibenclamida

Los efectos secundarios comunes incluyen diarrea, náusea, mareo, dolor de cabeza, malestar estomacal, gases y sabor metálico en la boca.

Si estos efectos secundarios se presentan con una intensidad leve, probablemente se alivien en unos cuantos días. Pero si se presentan de manera severa o no desaparecen, debes consultar a un doctor.

 

Efectos Secundarios Serios de la Metoformina y la Glibenclamida

Si experimentas algunos de los siguientes síntomas, llama a tu médico de inmediato:

  • Reacciones alérgicas:
    • Erupción cutánea.
    • Comezón.
    • Urticaria.
    • Hinchazón de rostro, labios y lengua.
    • Problemas para respirar.
    • Dolor en las articulaciones.
    • Dolor muscular.

¡Atención! NO tomes estos medicamentos si tienes alguna reacción alérgica, ya que volver a tomarlos podría ser mortal.

  • Baja azúcar en sangre (hipoglucemia):
    • Confusión.
    • Aumento en la sensación de hambre.
    • Mareos.
    • Ansiedad.
    • Sudoración.
    • Temblores.
    • Sensación de frío.
    • Irritabilidad.
    • Dolor de cabeza.
    • Visión borrosa.
    • Ritmo cardiaco acelerado.
    • Debilidad y falta de concentración.
    • Falta de vitalidad.
    • Cansancio inusual.
  • Problemas estomacales:
    • Malestar estomacal.
    • Dolor estomacal.
  • Problemas de hígado:
    • Orina oscura.
    • Piel y ojos amarillentos.
  • Síntomas de gripa:
    • Fiebre.
    • Escalofríos.
    • Dolor de garganta.
  • Acidosis láctica:
    • Náuseas.
    • Vómitos.
    • Dolor muscular.
    • Problemas respiratorios.
    • Ritmo cardiaco lento o irregular.
    • Moretones o sangrado inusual.
  • Reacciones hematológicas (se han reportado con el uso de sulfonilureas):
    • Agranulocitosis.
    • Anemia aplásica y anemia hemolítica.
    • Leucopenia.

Interacciones Con Otros Medicamentos de la Metoformina y la Glibenclamida

La glibenclamida con la metformina pueden interactuar con otras medicinas, hierbas o vitaminas. Por lo tanto, tu médico debe manejar todos tus medicamentos con mucha precaución.

Siempre coméntale qué estás tomando, para que sepa cómo interactúan.

Puede ser una buena idea comprar tus medicinas en la misma farmacia, para que tu farmacéutico revise sus interacciones.

Medicamentos que NO debes tomar con glibenclamida/metformina:

Bosentán (hipertensión pulmonar), puede ocasionar daños en tu hígado.

Gatifloxacina (antibiótico), provoca cambios drásticos en tus niveles de azúcar.

Metotrexato (cáncer, artritis reumatoide y psoriasis), tu organismo puede aumentar los niveles de metotrexato y volverlo tóxico.

Medicamentos a tomar con precaución junto con glibenclamida/metformina:

Dofetilide (antiarrítmico), aumenta el riesgo de acidosis láctica y latidos cardiacos irregulares. Si es preciso que tomes estos medicamentos juntos, tu doctor te estará monitoreando para ir ajustando las dosis.

Ciclosporina (para ojos secos), puede aumentar el nivel de ciclosporina en tu cuerpo, por lo que tu médico estará monitoreando si no ha llegado a un nivel tóxico y ajustará la dosis de ser necesario. También es importante verificar tus niveles de azúcar en sangre.

Metoclopramida (para el reflujo, náusea y vómito), hay que cambiar la dosis de glibenclamida/metformina para estar seguros de que sigan siendo eficaces para controlar tu nivel de azúcar.

Warfarina (anticoagulante), puede afectar la manera en que tu cuerpo responde al diluyente de la sangre. Tu médico prescribirá exámenes para verificar la coagulación sanguínea, así como tus niveles de azúcar.

Medicamentos que al tomarlos junto con glibenclamida/metformina producen baja azúcar en sangre:

  • Aspirina.
  • Cimetidina y ranitidina (antiácidos).
  • Claritromicina (infecciones y úlceras por H. pylori).
  • Cloranfenicol (infección ocular).
  • Fluconazol y ketoconazol (antifúngicos). Tomar antifúngicos con glibenclamida puede provocar síntomas de baja azúcar en la sangre.
  • Fluoxetina, inhibidores de la monoaminooxidasa IMAO, como fenelzina y selegilina (tratamiento para la depresión).
  • Lamotrigina (medicamentos para convulsiones y trastornos del estado de ánimo).
  • Rifabutina y rifampicina para la tuberculosis.

Medicamentos que en combinación con glibenclamida/metformina pueden provocar subidas y bajadas en los niveles de azúcar en sangre:

  • Clonidina, enalapril, nadolol, lisinopril, losartan, propranolol, reserpina (hipertensión arterial).
  • Hidroclorotiazida, triamtereno, furosemida, bumetanida (diuréticos), pueden provocar subidas y bajadas de azúcar en diabéticos, por lo que debes monitorear tus niveles de azúcar de manera regular. Es probable que el médico cambie tu dosis.

Medicamentos que en combinación con glibenclamida/metformina provocan la elevación de los niveles de azúcar:

  • Antipsicóticos: clozapina, Zyprexa (olanzapina), Abilify (aripiprazol), Geodon (ziprasidona).
  • Estrógeno y progesterona (terapia de hormonas o anticonceptivos orales).
  • Fenitoína y fosfenitoína (anticonvulsivos).
  • Niacina (vitamina).
  • Prednisona (corticosteroides).
  • Tacrolimus (trasplante de órganos).

Medicamentos que en combinación con glibenclamida/metformina pueden producir acidosis láctica:

  • Amilorida (insuficiencia cardiaca e hipertensión).
  • Lamivudina (virus de la hepatitis B y VIH).
  • Morfina (potente analgésico).
  • Procainamida (antiarrítmico).
  • Trimetoprima (infecciones del tracto urinario).
  • Vancomicina (infecciones bacterianas).
  • Zonisamida (medicamentos sulfa).

Precaución: tomar alcohol mientras tomas glibenclamida con metformina puede aumentar el riesgo de acidosis láctica.

Además, puede provocar que tus niveles de azúcar en sangre bajen, afectando el control de tu diabetes, por eso debes limitar el consumo del alcohol.

Lee nuestra guía sobre los efectos contraproducentes del alcohol en tu salud

Peligros De Tomar Glibenclamida Con Metformina

Estos medicamentos tienen una advertencia muy seria por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos en Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) para alertar tanto a pacientes como especialistas de sus efectos potencialmente peligrosos. 

La combinación glibenclamida/metformina puede ocasionar acidosis láctica, un raro problema que sucede cuando los niveles de oxígeno disminuyen de manera pronunciada.

La acumulación de ácido láctico en el torrente sanguíneo puede generar náusea, vómito, debilidad muscular y problemas respiratorios.

Esta afección puede ser mortal y el riesgo de padecerla se eleva si tienes diabetes con daño en riñones y corazón. No debes usar estas medicinas si ya tienes este padecimiento.

Si vas a someterte a una cirugía o exámenes por medio de resonancia magnética (IRM) o tomografía computarizada (TC) o cualquier otro procedimiento, tu médico puede suspender temporalmente tu tratamiento de glibenclamida/metformina.

Los procedimientos que emplean tintes de radiocontraste pueden ocasionar daños en el riñón o acidosis láctica.

La glibenclamida/metformina puede ocasionar hipoglucemia (baja azúcar) como efecto secundario, lo cual puede provocar convulsiones o desmayos. Si no contrarrestas esta baja en azúcar puede haber daño cerebral.

La baja en azúcar puede ser mortal. Si te desmayas o no puedes tragar, alguien deberá inyectarte glucagón y quizá llevarte a la sala de urgencias.

Te aconsejamos que siempre lleves contigo una fuente de azúcar, un caramelo o tabletas de glucosa, en caso de que tengas síntomas de baja azúcar en sangre.

La combinación glibenclamida/metformina puede hacer tu piel más sensible al sol, por lo que debes usar bloqueador solar y ropa que te cubra cuando estés expuesto al sol. No utilices ningún tipo de bronceado artificial, como cámaras de bronceado.

Es más probable que las personas mayores de 65 años experimenten el efecto de baja azúcar en sangre, ocasionado por la glibenclamida.

Con la edad, los riñones se van deteriorando y aumenta la probabilidad de experimentar los efectos secundarios de la metformina, incluyendo el desarrollo de acidosis láctica.

En cuanto a los niños, la seguridad y efectividad de glibenclamida/metformina no se ha establecido en personas menores de 18 años.

No uses glibenclamida/metformina si tienes los siguientes padecimientos:

Cetoacidosis diabética, es una grave complicación diabética que sucede cuando tu cuerpo produce altos niveles de ácidos en sangre llamados cetonas. Esta condición debe tratarse con insulina.

Diabetes tipo 1, la glibenclamida aumenta la insulina producida por el páncreas, pero en esta condición, el páncreas ya no produce insulina, por lo que la glibenclamida no servirá de nada.

Anemia perniciosa, la metformina disminuye la absorción de vitamina B12 y, en algunos casos, puede provocar anemia perniciosa.

Si tienes historia familiar de anemia perniciosa, recubrimiento estomacal debilitado o una enfermedad autoinmune que ataque el recubrimiento estomacal, estás en mayor riesgo de padecer este tipo de anemia. Si llegas a desarrollarla, deberás dejar esta medicina.

Problemas cardiacos, si tienes un problema del corazón, tu riesgo de padecer acidosis láctica puede ser mayor. Informa al especialista de tu condición antes de tomar glibenclamida con metformina.

Problemas renales, tomar glibenclamida/metformina aumenta el riesgo de padecer acidosis láctica. No debes usar estos medicamentos si tienes un grave problema de riñón.

Problemas de tiroides, este problema afecta la manera en que tu cuerpo controla los niveles de azúcar en sangre, por lo que tu doctor puede cambiar la dosis para controlar tanto tu diabetes como tu tiroides.

Lee nuestra guía definitiva sobre la mejor dieta para la tiroides

Síndrome del ovario poliquístico, si tienes este padecimiento tienes resistencia a la insulina. La metformina puede provocar que ovules y puedes quedar embarazada si no empleas un método confiable de control natal.

Problemas gastrointestinales, avisa a tu médico si tienes diarrea, vómito, obstrucción intestinal o gastroparesis, porque entonces tu cuerpo no controla tus niveles de azúcar como debería y es necesario ajustar las dosis.

 

Embarazo Y Lactancia

La combinación glibenclamida/metformina se considera un medicamento categoría B, lo que significa que las investigaciones en animales no han arrojado que existan daños en los fetos.

Pero no hay suficientes estudios que comprueben si es riesgoso para el feto humano. Por lo que, este medicamento sólo podrá usarse en el embarazo si es absolutamente necesario.

Hay estudios recientes que sugieren que los niveles anormales de glucosa en sangre durante el embarazo se asocian con una mayor incidencia de anomalías congénitas.

Por ese motivo, muchos expertos recomiendan usar insulina en el embarazo para mantener la glucosa en el nivel más normal posible.

No se recomienda tomar este medicamento mientras estés amamantando, pues pasa por la leche al bebé y puede causarle graves efectos.

 

Consideraciones Importantes

Te sugerimos tomar este medicamento con agua y junto con las comidas.

Es necesario almacenarlo a temperatura ambiente, de 15 a 25 grados centígrados. Mantenlo alejado de la luz, las altas temperaturas y la humedad. No lo guardes en el baño ni se te ocurra congelarlo.

Cuando viajes, lleva siempre la medicina en tu equipaje de mano. Los rayos X de los escáneres no la dañarán. Te recomendamos que uses su frasco original para mostrar claramente de qué medicina se trata.

Toma en cuenta que quizás necesites examinar tus niveles de azúcar en sangre en casa por medio de un monitor de glucosa, por lo que necesitarás aprender a usarlo.

Tal vez necesites lancetas de punción, alcohol, algodón y tiras reactivas para medir tu nivel de azúcar.

Antes tomar esta combinación de glibenclamida/metformina, es probable que tu médico revise tu función cardiaca, hepática, renal, tiroides y niveles de hemoglobina glicosilada (A1c) para medir ver tu control de azúcar en sangre en los últimos 2 a 3 meses.

La glibenclamida con metformina se emplea para tratar la diabetes tipo 2 junto con la dieta y el ejercicio, de modo que pregunta al especialista sobre los cambios que debes hacer en tus hábitos alimenticios y actividad física.

 

Cómo Tomar La Metformina con Glibenclamida

Adultos 18 a 64 años de edad:

La dosis inicial estándar es de 1.25 mg de glibenclamida más 250 mg de metformina, tomadas de manera oral una o dos veces al día junto con las comidas. Tu médico puede ajustar la dosis dependiendo de tus niveles de azúcar en sangre.

Ajustes de la dosis:

Es posible que el doctor aumente la dosis en 1.25 mg / 250 mg respectivamente cada dos semanas hasta que tus niveles de azúcar estén bajo control.

Dosis máxima: 10 mg/2000 mg.

Existen muchas combinaciones posibles de dosis. De modo que aquella que te prescriban, así como la forma y la frecuencia para tomarlas dependerán de:

  • Tu edad.
  • Qué tan grave es tu afección.
  • Si tienes otros padecimientos.
  • Cómo reaccionas a la primera dosis.

Atención: si no tomas este medicamento tal y como lo prescribe tu médico, no podrás controlar tus niveles de azúcar en sangre, lo cual puede provocarte una serie de complicaciones como daño nervioso, derrame cerebral y problemas oculares.

Si llegaras a tomar más de la dosis prescrita, acude a un servicio de urgencias de inmediato.

Esperamos que esta información te sea útil y puedas compartirla.

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