Hipersalivación o exceso de saliva: causas, síntomas y tratamiento

 

La hipersalivación, que también se conoce como ptialismo o sialorrea, sucede cuando una persona produce saliva en exceso, provocando que ésta se derrame sobre el labio inferior.

La hipersalivación puede ser constante o intermitente; temporal o crónica. Por las diferentes causas que la provocan el diagnóstico es fundamental para dar con la afección subyacente.

Como es de esperarse, esta situación puede ocasionar mucha ansiedad social a una persona, pero afortunadamente se han desarrollado maneras de controlarla.

¿Qué es la hipersalivación?

La hipersalivación no es como tal una enfermedad, sino más bien un síntoma de alguna afección subyacente. Las causas son variables: desde problemas fáciles de tratar hasta enfermedades raras.

Las glándulas salivales en la boca producen la saliva, un líquido claro cuya función es humedecer la comida y ayudar a tragar. También contiene enzimas que actúan en el proceso digestivo.

La saliva puede ayudar a curar heridas y eliminar gérmenes de la boca, así como a prevenir la resequedad y actuar como una barrera contra irritantes y toxinas.

En promedio, una persona sana produce de 0.75 a 1.5 litros de saliva por día. La producción alcanza su punto máximo cuando una persona está comiendo y está en su punto más bajo durante el sueño.

Demasiada saliva puede causar problemas para hablar y comer, así como a tener labios agrietados e infecciones de la piel. La hipersalivación y el babeo también pueden causar ansiedad social y disminución de la autoestima.

¿Qué causa el exceso de saliva?

La hipersalivación es el resultado de lo siguiente:

-Dificultad para mantener la boca cerrada

Las causas de la incapacidad de mantener la boca cerrada, que pueden provocar babeo, incluyen un control neuromuscular deficiente de los músculos alrededor de la boca. La parálisis cerebral es un ejemplo de dicha afección.

-Incapacidad de tragar de manera efectiva o eliminar la saliva de la boca

La dificultad para tragar o eliminar la saliva de la boca está relacionada con algunas afecciones subyacentes, como el síndrome de Down, el autismo, la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), el accidente cerebrovascular y la enfermedad de Parkinson. Si una persona también tiene una disfunción sensorial, es posible que no siempre se percate de que está babeando.

El babeo puede deberse a lo siguiente:

  • Bloqueo nasal.
  • Lengua agrandada o movilidad deficiente de la lengua.
  • Mala alineación de los dientes.
  • Escaso control de cabeza y labios.
  • Tener la boca constantemente abierta.
  • Sensación táctil deteriorada.

-Producción excesiva de saliva

Las causas de la producción excesiva de saliva incluyen:

  • Dientes falsos.
  • Dolor severo o repentino.
  • Fracturas o dislocación de la mandíbula.
  • Mala higiene bucal.
  • Malestar por la mañana o náuseas durante el embarazo (1).
  • Infecciones graves, como la rabia o la tuberculosis.
  • Picaduras de arañas venenosas, veneno de reptil y hongos venenosos.
  • Regurgitación de saliva durante la acidez estomacal.
  • Sinusitis, infecciones periamigdalinas o de garganta.
  • Úlceras, inflamación o dolor en la boca.

Es posible que la hipersalivación también sea el resultado de afecciones no médicas, como ver, oler o saborear alimentos o, incluso, pensar en los alimentos; de igual forma puede ser ocasionada por mascar chicle o por sentimientos de excitación y ansiedad.

¿Cuáles son los síntomas de la hipersalivación?

Los síntomas de hipersalivación son babear, escupir y deglución excesiva.

Otros síntomas que se relacionan con esto incluyen:

  • Ablandamiento y daño a la piel alrededor de la boca.
  • Alteración del habla.
  • Deshidratación.
  • Infección de la piel alrededor de la boca.
  • Labios agrietados.
  • Mal aliento.
  • Neumonía
  • Pobre sentido del gusto.

Así pues, como habíamos comentado, la hipersalivación y el babeo también causan problemas psicológicos y ansiedad social. 

Por otra parte, las personas que experimentan dicho síntoma tienen más probabilidades de inhalar saliva, alimentos o líquidos en sus pulmones, lo que provoca neumonía por aspiración. Esto ocurre cuando se alteran los reflejos de las arcadas y la tos.

¿Cómo se realiza el diagnóstico de la hipersalivacion?

El objetivo del diagnóstico de la hipersalivación es identificar la causa subyacente y luego recomendar el mejor tratamiento disponible según sea el caso. El diagnóstico es sumamente importante, ya que algunas de las posibles causas del síntoma tienen complicaciones graves.

Para diagnosticar la hipersalivación, un médico puede incluir un examen de 

  • Amígdalas y conductos nasales.
  • Control de la lengua, habilidad para tragar y estabilidad de la mandíbula.
  • Estado de alerta y emocional.
  • La boca, los dientes y la piel circundante.
  • Hidratación, hambre y postura de la cabeza.

Asimismo, el médico generalmente considera necesario evaluar otros criterios:

  • Cómo y cuándo ocurre la hipersalivación.
  • Problemas médicos existentes y administración de medicamentos en curso.
  • Cualquier efecto adverso en la vida diaria.
  • La cantidad de saliva extra producida.
  • Si el problema es constante o intermitente.

Una vez que se establece la causa de la hipersalivación, un médico puede tener en cuenta los siguientes factores al recomendar un tratamiento:

  • Edad y estado mental.
  • Si la hipersalivación es crónica o temporal.
  • Severidad y complicaciones.
  • Problemas neurológicos asociados.
  • La posibilidad de mejora.

¿Cuál es el tratamiento de la hipersalivación?

Lidiar con la sialorrea es tratar la afección subyacente que la está causando, así también controlar los efectos inmediatos del exceso de saliva en la boca.

Dependiendo de la causa, el tratamiento puede incluir ciertos tipos de terapias, medicamentos y remedios caseros. En casos extremos se puede considerar la cirugía.

Terapia: modificación del comportamiento y terapia del habla. Las personas que experimentan hipersalivación se benefician con la postura y el control de la cabeza. También se recomienda que aprendan técnicas para el cierre de los labios y tener un mejor control de la lengua y la deglución.

Medicamentos: el objetivo de la administración de medicinas para la hipersalivación es reducir la producción de saliva. Se usan medicamentos anticolinérgicos, aunque tienen una variedad de efectos secundarios, como somnolencia, inquietud, irritabilidad, retención urinaria, estreñimiento y rubor. El tratamiento también puede incluir un betabloqueador o toxina botulínica (Botox) (2).

Remedios caseros: beber mucha agua reduce la producción de saliva. El cepillado dental y el uso de enjuague bucal también resecan temporalmente la boca (3).

¿Pronóstico de la hipersalivación?

Algunas causas de hipersalivación pueden desaparecer con el tiempo sin tratamiento; entre ellas se encuentran el embarazo, la ansiedad y las lesiones leves.

Otras causas tienen desafíos médicos más serios, los cuales incluyen problemas neurológicos y trastornos nerviosos. Si las causas están relacionadas con afecciones crónicas, es posible que el tratamiento sea de por vida.

Sin embargo, el manejo exitoso de la hipersalivación y el babeo resultante mejora el bienestar de una persona, incluyendo su confianza y autoestima.

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¡Hasta la próxima!

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