Papada: cuáles son sus causas y 7 consejos de eliminarla

 

Si cuando te ves en el espejo notas que te ha crecido la papada, seguramente prendes las alarmas de la gordura y obesidad.

Esto suele ser lo primero que pensamos cuando  papada en nuestra cara.

¿Pero sabías que hay otras razones que la causan?

Son muchos los factores que inciden en su formación, y conocerlos te ayudará a determinar las causas de tu papada para ayudarte a eliminarla. Porque sí, tu papada tiene solución.

Estas son algunas de sus principales causas:

1. La edad puede aumentar tu papada

Con el paso del tiempo la piel envejece y va perdiendo progresivamente su elasticidad. Por esta razón se vuelve flácida y comienza a colgar en el rostro, dando la impresión de una papada.

2. Si en tu Genética hay familiares con Papada, puede ser otro factor

Los genes juegan un papel importante en este caso. Si tienes antecedentes familiares de papada o de piel con poca elasticidad, es mucho más probable que desarrolles una papada a medida que envejeces.

3. Tener mala Alimentación y sobrepeso

Aunque la gordura no es siempre la causa de la papada, el aumento de peso a causa de una mala alimentación puede contribuir a su formación.

Si mantienes una dieta alta en calorías, alimentos procesados y grasas poco saludables, será más probable que desarrolles una papada debido al aumento de peso.

Lee nuestra guía sobre los 14 consejos para una alimentación saludable

4. Tener una mala postura

Una mala postura puede hacer que los músculos del cuello y la barbilla empiecen a debilitarse y, a la vez, hacer flácida la piel que rodea esos músculos, facilitando el desarrollo de una papada.

Ejercicios que eliminan la papada

No hay estudios definitivos sobre ejercicios que puedan eliminar directamente una papada.

Sin embargo, hay movimientos que se enfocan en los músculos del cuello y la cara que pueden ayudar a mantenerlos firmes y a largo plazo pueden ayudarte a deshacerte de la papada.

1. Ver “alrededor del mundo”

Como calentamiento, mueve suavemente tu cabeza de arriba hacia abajo, usando un movimiento circular en el sentido de las agujas del reloj. Después de un par de repeticiones, haz el mismo movimiento pero en la dirección contraria.

Lo mismo puedes hacer con tu mandíbula: mantén un movimiento circular que inicie estirando tu mandíbula hacia la izquierda, luego hacia adelante, hacia la derecha y hacia atrás. Repite varias veces para terminar de calentar los músculos.

2. Silbar hacia el techo

Además de bajar la papada, este ejercicio te ayudará a liberar tensión durante tu trabajo en la oficina.

Siéntate con la espalda recta y los hombros relajados, coloca tu cabeza hacia atrás mirando al techo. En esa posición, cierra tus labios como si fueras a silbar, manteniéndolos relajados pero lo suficientemente tensos como para sentir una contracción en los lados del cuello.

Mantén la posición por 10 o 20 segundos. En una sola sesión de entrenamiento puedes repetir este ejercicio unas 10 veces.

3. Besar el cielo

Este ejercicio es similar al anterior. Estando de pie, con los brazo sueltos y relajados, coloca tu cabeza hacia atrás y mira hacia el techo. Aprieta tus labios como si intentaras besar el cielo, tratando de estirar los labios lo más alejado de la cara que puedas.

Si lo haces correctamente, sentirás que se estiran los músculos del cuello y la mandíbula pero de forma cómoda. Mantén esta posición entre 5 y 20 segundos. Puedes repetirlo entre 10 y 15 veces por cada serie.

4. Apretar una pelota

Si tienes una pelota antiestrés, puedes utilizarla para ejercitar tu cuello de forma fácil y rápida. Siéntate con la espalda recta y los hombros relajados, coloca la pelota bajo tu mandíbula y utilízala para hacer presión contra la pelota en un movimiento constante.

La pelota que utilices puede ser de entre 12 a 24 cm, dependiendo de tu comodidad. Este ejercicio puedes hacerlo entre 10 y 30 veces en una sola sentada.

5. Estiramiento de labio inferior

Estando de pie o sentado, saca tu labio inferior lo más que puedas, como haciendo un gesto de llanto, y mantén la posición por al menos tres segundos.

Cuando tengas el labio completamente hacia afuera, utiliza los músculos de tu cuello para contraer el mentón hacia tu pecho, pero sin mover tu espalda. Mantén esta posición por 3 segundos, relaja y vuelve a hacerlo. Puedes repetirlo entre 10 y 20 veces.

6. Masticar chicle

Aunque parezca algo sencillo, masticar chicle de forma constante puede ser un importante ejercicio para los músculos de tu mandíbula y cuello que puede ayudar a bajar las grasas acumuladas en el mentón. Eso sí, por sí solo no será efectivo.

Además, un estudio de la publicación Appetite señaló que quienes comen chicle después de comer se sienten más satisfechos y tienen menos probabilidades de comer meriendas o snacks entre comidas.

Esto quiere decir que masticar chicle te puede ayudar a reducir tu consumo de calorías y bajar de peso, reduciendo el riesgo de que te salga papada por gordura.

7. El bostezo del león

Este ejercicio consiste en emular un bostezo animal: abrir la boca lo más posible mientras sacas la lengua al máximo.

Esto lo puedes realizar sentado o de pie. Si lo haces correctamente, tensarás los músculos de la mandíbula, el mentón y el cuello.

Mantén tu lengua en esta posición por 10 segundos y luego relaja la boca. Repite este ejercicio unas 10 veces y luego continúa con otro ejercicio.

Lee nuestra guía de cómo eliminar la papada sin liposucción

¿Hay otras formas de eliminar la papada?

Además de ejercicios, puedes recurrir a otros tratamientos para reducir la papada:

1. Utilizando Mascarillas que promueven la elasticidad de la Piel

Muchas mascarillas faciales ayudan a mantener la elasticidad y firmeza de la piel, reduciendo su flacides y eliminando el efecto de la papada en tu rostro.

Para complementar los logros de los ejercicios, son efectivas las máscaras de glicerina, café y té verde. También puedes aplicar una mascarilla de clara de huevos, miel y jugo de limón para reducir las grasas en el área del mentón.

Lee nuestra guía sobre las 14 mejores mascarillas caseras para la cara

2. Mejorar tu Dieta

Hacer una dieta de alimentos saludables y naturales bajará la cantidad de calorías que consumes diariamente y ayudará a reducir tu papada, especialmente si su causa es el sobrepeso.

Además, puedes tomar grandes cantidades de agua para ayudar a disminuir las grasas de tu organismo. Un estudio publicado una revista médica llamada Obesity concluyó que  quienes beben agua antes de comer suelen perder más peso que aquellas que no lo hacen.

Alimentos ricos en agua, como el melón o el pepino, también te ayudan a mantenerte hidratado y eliminar las toxinas de tu cuerpo.

3. Aplicarte una cirugía en el Rostro

Además de las opciones naturales, también hay procedimientos invasivos para eliminar la papada. Esto son los tres métodos de cirugía principales:

  • Mesoterapia: Consiste en inyectar pequeños compuestos de medicamentos que disuelven la grasa en la papada.

El proceso completo puede durar hasta 6 meses y puede necesitar hasta más de 100 inyecciones. Si se hace de forma incorrecta, puede causar daño en los nervios.

  • Lipoescultura: Con este procedimiento se remueve el exceso de grasa en la papada con una liposucción facial y de mentón utilizando láser.

Lee nuestra guía sobre la cirugía de papada

La lipoescultura no vuelve tu piel más elástica, solo remueve la grasa, por eso en algunos casos suele combinarse con otras operaciones estéticas como el levantamiento facial o de cuello.

  • Kybella: Este es un compuesto de ácido biliar que es inyectado en el mentón para disolver con mayor facilidad la grasa que ahí se acumula y forma la papada.

Este medicamento es aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos. Un tratamiento suele consistir de hasta 50 inyecciones de este compuesto en el mentón. Se puede extender entre 3 y 6 meses.

Realizar cualquiera de estas opciones quirúrgicas puede causar incomodidad, hinchazón y enrojecimiento en el área afectada, así que trata de utilizarlas como tu última alternativa.

Recuerda que lo principal es tener un estilo de vida saludable. Si no cuidas tus hábitos alimenticios ni mantienes tu piel, la papada volverá y será más difícil volver a reducirla.

 

Ahora que conoces estos útiles ejercicios, comparte este artículo en tus redes sociales y deshazte de tu incómoda papada de una vez por todas. Si te quedaron dudas o quieres dejarnos un comentario, ¡escríbenos! Estaremos atentos a responderte.

 

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