¿Cuál es la diferencia entre urgencia y emergencia?

Los médicos reconocen rápidamente la prioridad para atender a cada paciente, porque saben distinguir entre una urgencia y una emergencia médica, términos que no son siquiera sinónimos.

La diferencia entre urgencia y emergencia es tan específica que puede salvar una vida en peligro.

Se le llama emergencia a una situación médica que amenaza la vida de una persona o cuando un miembro de su cuerpo está tan severamente herido que puede requerir amputación.

Se trata de una urgencia cuando una afección, por más grave que sea y que requiera cuidados, no compromete inmediatamente la vida de la persona. Aunque ambas situaciones ameritan atención médica inmediata, los doctores priorizan la emergencia.

Las definiciones serán más claras con los siguientes ejemplos.

¿Cuándo nos enfrentamos a una urgencia?

Una urgencia es una situación prioritaria sin un nivel extremo de gravedad.

Las siguientes son algunas situaciones urgentes que pueden afectar la salud de una persona y que demandan de rápida atención:

  • Fracturas menores.
  • Náusea, vómito y diarrea persistente.
  • Infecciones urinarias con síntomas como dolor y ardor.
  • Diarrea persistente.
  • Crisis leves de asma.
  • Picaduras de animales que no representan compromiso vital.
  • Infecciones de oído.
  • Afecciones en los ojos.
  • Reacciones alérgicas menores.
  • Quemaduras o lesiones en la piel superficiales.

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Un paciente es remitido a la sala de cuidados intensivos con una urgencia en términos médicos. El mismo será enviado a emergencia si la situación es más grave y amenazante.

¿Cuándo se trata de una emergencia?

El concepto de emergencia no aplica solamente para el área de la salud. Se considera emergencia cuando la vida, la salud, la propiedad o las condiciones ambientales están en peligro inminente e inaplazable.

Las siguientes son situaciones en las que se requerirá atención médica de emergencia:

  • Síntomas de paro cardíaco que incluyan dolor en el pecho y en las extremidades superiores.
  • Síntomas de un derrame cerebral; entre los más evidentes, el entumecimiento repentino de los brazos y piernas.
  • Incapacidad severa para respirar.
  • Envenenamiento por cualquier vía.
  • Lesiones o heridas que afecten gravemente todo el cuerpo o un miembro específico.
  • Tos o vómito con mucha sangre.
  • Peligro potencial de homicidio o suicidio.
  • Pérdida repentina de la visión.
  • Dificultad para articular las palabras y un estado repentino de confusión mental.
  • Quemaduras graves.
  • Sangrado anormal en el sistema reproductor.
  • Lesiones en la cabeza.
  • Sangrados profusos o prolongados.
  • Golpes o heridas graves en la columna.
  • Sobredosis de sustancias psicoactivas (drogas o fármacos).

Rutina de cuidado

Lo más importante es prevenir situaciones adversas y peligrosas que pongan en riesgo la integridad. Por ello es significativo poner en práctica las siguientes medidas:

  • Exámenes de rutina cada tres o cinco meses para descartar o identificar problemas de salud, que demanden un tratamiento especial.
  • Detección y diagnóstico de reacciones alérgicas.
  • Chequeos médicos frecuentes.
  • Puntual asistencia a jornadas de vacunación y brigadas de salud.

 

¿Cómo reaccionar ante una situación de emergencia?

Pese a lo importante que es, hay muchas personas que no saben qué hacer ante una situación de emergencia.

Las siguientes son recomendaciones para poner en práctica:

1. La prevención

El primer paso para enfrentar una emergencia es evitarla. Se tomarán suficientes medidas de seguridad para garantizar la integridad física y mental. Una persona precavida está menos expuesta a situaciones de riesgo.

2. Mantener la calma

Alterarse no resuelve nada. Controlar las emociones negativas es fundamental para hallar soluciones más rápidas y efectivas.

3. Detecta y actúa ante potenciales peligros

Se reportarán y buscarán soluciones a las fugas de agua y gas, una sobrecarga eléctrica, sustancias peligrosas o cualquier otra amenaza.

4. Sigue instrucciones

Lo primero será acudir a un servicio de emergencia y seguir instrucciones. No se intervendrá sin haber recibido las indicaciones de un profesional, pues una acción errada podría causar problemas mayores o la muerte.

5. Ayuda a otros

Se ayudará a las personas en emergencia, pero antes de cualquier medida, se esperarán las instrucciones de un experto.

6. Ten suministros al alcance de tus manos

Se tendrá un botiquín de primeros auxilios para lidiar con una posible emergencia. También se acondicionará la casa y se instruirá a la familia para enfrentar una situación climática.

Se acordará un punto de encuentro, se tendrán algunos víveres en casa y se participará de los simulacros de desastres practicados en cada ciudad. Se le enseñará a los niños cuáles son los números telefónicos de emergencia y a quiénes pueden acudir.

7. Aprende y enseña resucitación cardiopulmonar

Una práctica tan sencilla como esta puede salvar vidas en caso de emergencia. Se hará un curso de primeros auxilios o se buscarán tutoriales para aprender a hacer una resucitación cardiopulmonar.

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