Adiponectina: ¿Qué es la adiponectina? – guía definitiva

 

Esta documentado que la obesidad aumenta tu riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, Alzheimer y algunos tipos de cáncer. Se ha estimado que la obesidad severa podría acortar tu vida hasta 10 años, casi igual que fumar. La adiponectina podría ser la culpable de todo esto. (1)

La obesidad se define como un elevado Índice de Masa Corporal (IMC) y se caracteriza por un aumento en la acumulación de grasa en el organismo.

Guías de obesidad del sitio:

¿Por Qué Ser Obeso Es Tan Malo Y Por Qué Aumenta El Riesgo De Enfermedades?

El exceso de grasa corporal afecta más a tu salud que solo aumentar de peso (masa corporal) y aumentar de tallas (volumen corporal).

Las células que almacenan la grasa son biológicamente activas y se relacionan con todos tus sistemas, y es por ello que cuando su funcionamiento no es adecuado, tienen un impacto directo en tu salud. Estas células, también llamadas adipocitos, producen diferentes sustancias, entre ellas la adiponectina, uno de los eslabones que pueden ayudarnos a entender la relación que existe entre la obesidad y los problemas que causa la obesidad:

  • Diabetes.
  • Enfermedades cardiovasculares.
  • Cáncer.
  • Mayor riesgo de muerte.

El Tejido Adiposo

Tu cuerpo almacena la energía extra como grasas en el tejido adiposo, el tejido adiposo es tejido conectivo compuesto principalmente por adipocitos. Se encuentra principalmente debajo de tu piel (grasa subcutánea) y alrededor de tus órganos (grasa visceral). Este tejido representa de 15% a un 30% en mujeres y hombres.

El tejido adiposo es un órgano que forma parte del sistema endocrino, y produce hormonas con un papel muy importante en la comunicación celular, como son:

  • Leptina.
  • Estrógeno.
  • Adipoquinas.

La Grasa Visceral Y La Grasa Subcutánea

La distribución de la grasa almacenada es mucho más importante que la cantidad de grasa total, donde la grasa visceral es mucho más dañina.

En 1940, el profesor Jean Vague de la Universidad de Marseille observó que las mujeres tienen dos veces más masa grasa que los hombres (2). Pero a su vez, encontró que las complicaciones metabólicas relacionadas con la obesidad, son menos comunes en mujeres. Y por esto, clasificó la obesidad en dos tipos:

  • Obesidad androide o en forma de manzana (más común en hombres), la grasa se acumula en la parte superior del cuerpo (abdomen, cintura y espalda).
  • Obesidad ginecoide o en forma de pera (más común en mujeres), la grasa se acumula en la parte inferior del cuerpo (caderas y muslos).

Se ha descubierto que la grasa visceral acumulada se relaciona con:

  • Resistencia a la insulina.
  • Alta presión arterial.
  • Niveles altos de triglicéridos en la sangre.
  • Bajos niveles de colesterol HDL (bueno).
  • Partículas de LDL pequeñas y densas.
  • Aumento del riesgo de diabetes y enfermedades cardiovasculares.

Estudios recientes han encontrado que la grasa subcutánea abdominal, no se relaciona con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares (3) y, en algunos casos, se sugiere que puede tener efectos protectores para tu salud.

Adiponectina

En 1990, científicos encontraron que los adipocitos secretan un tipo de proteína llamada adiponectina (4). Y, a pesar de que las adiponectinas son secretadas por las células grasas de tu cuerpo, se ha encontrado que su concentración es mucho menor si padeces obesidad. Además, los niveles plasmáticos de adiponectina son particularmente bajos en la obesidad visceral.

Algunos tipos de adipoquinas favorecen:

  • La inflamación celular.
  • Enfermedades inflamatorias crónicas.

Por otra parte, las adiponectinas tienen un efecto protector que parece disminuir la inflamación celular.

Estudios científicos han encontrado que bajos niveles de adiponectina, se encuentran asociados con altos niveles de diferentes marcadores inflamatorios (5).

Adiponectina Y Obesidad

Existe una estrecha relación entre la cantidad de grasa almacenada y los niveles de adiponectina:

  • Si tienes obesidad, tu cuerpo presentará bajos niveles sanguíneos de adiponectina (6,7).
  • Al reducir la grasa corporal, los niveles de adiponectina aumentan (8,9).

Se sabe que, sin importar de qué forma logres bajar peso y grasa corporal (dieta, ejercicio, medicamentos o cirugía), los niveles de adiponectina siempre aumentan en la sangre.

Bajos niveles de adiponectina se relacionan con mayor proporción de grasa visceral (10).

El Almacenamiento de la Grasa en tu Cuerpo

La ganancia de grasa corporal no siempre es la misma:

  • Durante la infancia, la adolescencia y el embarazo, tu cuerpo desarrolla grasa subcutánea (11).
  • Durante la edad adulta y en la tercera edad, el almacenamiento es principalmente grasa visceral (12).

Asimismo, otros factores influyen en el almacenamiento de grasa visceral:

  • Estilo de vida.
  • Actividad física.
  • Hábitos de alimentación.
  • Nivel de estrés.
  • Ciclos de sueño.
  • Hidratación.

Se ha observado que existe una disfunción en el funcionamiento de las células de grasa visceral, en comparación con la grasa subcutánea, lo que puede causar (11):

  • Desbalance en la producción de adipoquinas.
  • Producción excesiva de adipoquinas ofensivas.
  • Producción baja de adipoquinas defensivas.

Adiponectina, Resistencia a la Insulina y Diabetes Tipo 2

La obesidad se encuentra asociada al aumento de casos de:

  • Resistencia a la insulina.
  • Diabetes tipo 2.

Estudios científicos han encontrado que la baja producción de adiponectina se relaciona con el desarrollo de resistencia a la insulina y diabetes tipo 2 (13). Al parecer, la adiponectina favorece la sensibilidad de la insulina (14).

Aunque es necesaria más investigación, el efecto causado por la obesidad en la insulina puede ser reversible y, por lo tanto, también puede disminuir el riesgo de padecer diabetes.

Adiponectina Y Anormalidades Lipídicas

Es común encontrar altos niveles de triglicéridos y bajos niveles de colesterol HDL (bueno), si padeces obesidad o síndrome metabólico. Esto es importante, porque la proporción que existe entre los triglicéridos y el colesterol HDL (bueno) se relaciona con el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Se sabe que los niveles de adiponectina se relacionan:

  • Positivamente con los niveles de colesterol HDL (bueno).
  • Negativamente con los niveles de triglicéridos.

Estudios científicos han sugerido que la adiponectina favorece la producción de colesterol HDL (bueno) (15).

Adiponectina Y La Enfermedad No Alcohólica de Hígado Graso

La enfermedad no alcohólica de hígado graso es muy común si padeces obesidad y puede incrementar el riesgo de:

  • Cirrosis.
  • Cáncer de hígado.

Diferentes estudios han encontrado una relación entre la adiponectina y la grasa en el hígado:

  • Se ha asociado a la enfermedad no alcohólica de hígado graso con bajos niveles de adiponectina (16).
  • Se ha encontrado que la adiponectina antagoniza el exceso de grasas almacenadas en tu hígado (18).
  • Bajos niveles de adiponectina se relacionan a una mayor acumulación de grasa en tu hígado (17).

Adiponectina Y Cáncer

Desde hace muchos años, se asoció la obesidad con un incremento en el riesgo de padecer cáncer y su impacto ha sido tal, que el Instituto Nacional del Cáncer en Estados Unidos le ha prestado mucha importancia.

Numerosos estudios científicos han sugerido que bajos niveles de adiponectina se relacionan con diferentes tipos de cáncer, como (19202122):

  • Mamario.
  • Endometrial.
  • De próstata.
  • De colon.

No obstante, aún no se sabe si los bajos niveles de aponectina juegan un papel importante en el desarrollo del cáncer.

Adiponectina y Enfermedad de las Arterias Coronarias

Numerosos estudios han sugerido que la disminución de los niveles de adiponectina pueden estar relacionados con (2324):

  • Una mayor prevalencia de enfermedad de las arterias coronarias.
  • Un mayor riesgo de ataques al corazón (infarto al miocardio).

Otros estudios han sugerido que los niveles bajos de adiponectina pueden predecir una futura enfermedad de las arterias coronarias (25).

Estudios en animales han encontrado que administrar adiponectina puede tener un efecto protector contra lesiones en las células del músculo cardíaco (26).

Uso Clínico de las Mediciones de Adiponectina

La adiponectina se encuentra en tu sangre en cantidades relativamente altas y se pueden medir fácilmente. Sin embargo, estas mediciones solo se utilizan en estudios clínicos y científicos, y rara vez se utilizan en la práctica clínica.

El uso de las mediciones de adiponectina, como un indicador biológico de riesgo en diferentes enfermedades, es una realidad y puede marcar la diferencia en tu estado de salud. Al considerar sus niveles, tu médico puede decidir si es necesaria una intervención más agresiva en tus padecimientos o, tal vez, un proceso de monitoreo en tu evolución.

Estudios científicos han sugerido el uso de los niveles de adiponectina en la sangre para monitorear (272829):

  • La eficacia de la intervención, si padeces síndrome metabólico.
  • El efecto antinflamatorio de la terapia con estatinas.
  • La evolución en las terapias para la diabetes.

Valores de Referencia de la Adiponectina

Los siguientes valores de referencia fueron presentados por los Laboratorios Médicos de la Clínica Mayo:

  • Índice de Masa Corporal menor a 25.
    • Hombres de 4 a 26 mcg/dL.
    • Mujeres de 5 a 37 mcg/dL.
  • Índice de Masa Corporal entre 25 y 30.
    • Hombres de 4 a 20 mcg/dL.
    • Mujeres de 5 a 28 mcg/dL.
  • Índice de Masa Corporal mayor a 30.
    • Hombres de 2 a 20 mcg/dL.
    • Mujeres de 4 a 22 mcg/dL.

Referencia: Mayo Clinic

La Adiponectina Y Su Enfoque Terapéutico

Los efectos de la adipoectina pueden ser incrementados mediante:

  • Administración directa con una inyección.
  • Administración mediante infusiones o suplementos.
  • Un tratamiento para incrementar los niveles plasmáticos naturalmente.

Debido a la complejidad de esta molécula, su producción como agente terapéutico es realmente difícil, y por ellos los científicos buscan (3031):

  • Formas naturales de secreción mediante el tejido adiposo.
  • El desarrollo de otra sustancia que imite los efectos de la adiponectina en sus receptores celulares.

Algunos fármacos que han demostrado aumentar los niveles circulantes de adiponectina en la sangre son:

  • Estatinas.
  • Tiazolidinedionas.
  • Inhibidores de las enzimas convertidoras de la angiotensina.
  • Bloqueadores de los receptores de la angiotensina II.

Estudios científicos han encontrado que existen compuestos naturales que pueden elevar los niveles plasmáticos de adiponectina (32):

  • Aceite de pescado.
  • Aceite de cártamo.
  • Ácido linoleico conjugado.
  • Extracto de semilla de uva.
  • Extracto de té verde.
  • Taurina.
  • Resveratrol.

Recientemente, se ha promocionado a los compuestos fenólicos, como las cetonas de frambuesa, como productos para perder peso y aumentar los niveles de adiponectina, aunque no existe evidencia clínica de sus efectos en humanos.

Otras estrategias que pueden aumentar los niveles de adiponectina, si padeces obesidad o sobrepeso, son (33):

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